El Mutus Liber o El Libro Mudo

Ml1“El libro mudo, en el que sin embargo esta representada toda la filosofía hermética en figures jeroglíficas, por tres veces consagrado al optimo y máximo Dios de misericordia y dedicado únicamente a los Hijos del Arte por un autor cuyo nombre es Altus. Se llama “Libro Mudo” o  El mutus liber porque el único texto que posee, es solamente el del título de la obra.

El resto, que son quince láminas, incluyendo la portada, son dibujos relativos a la Gran Obra y que los Hijos del Arte deben saber descifrar; por tanto, lo de “mudo” es tan solo apariencia, pues puede ser leído por los filósofos europeos, africanos, americanos y de los cinco continentes sin mayores inconvenientes, ya que solo es requisito ser Hijo del Arte. 

Su autor, casi con seguridad es Jacob Sulat o Saulat, que figura en el “Privilege du Roy”, concediéndole los derechos exclusivos: “Nostre bien amé Jacob Saulat, Sieur des Marez, Nous a fait remontrer qu´il luy est tombé entre les mains un Livre de la haute Chimie d´Hermés, intitulé: Mutus Liber…” "Nuestro querido amigo Jacob Saulat, Sigur des Marez, nos mostró que había caído en sus manos un Libro de Alta Química de Hermes, titulado: Mutus Liber ..."

En cuanto al nombre “Altus” puede ser un anagrama de “Salut”, que puede traducirse como saludo o como salvación. Altus significa “Alto”. No debemos sorprendernos sobre estas cosas porque todos los alquimistas llaman la atención sobre detalles ocultos del Arte Secreto. Y es allí donde debemos ver la diferencia entre esta ciencia superior y la química corriente.

El mutus liber (en latín, Libro mudo) fue un texto publicado en Francia en la segunda mitad del siglo XVII (1677) por el editor Pedro Savouret. Su autoría, por largo tiempo desconocida y especulada, se le ha atribuido a Isaac Baulot, un boticario y estudioso en medicina de La Rochelle, nacido en la misma provincia en 1612.

Contiene los lineamientos para crear la Piedra filosofal. El proceso se muestra a través de 15 láminas grabadas sólo con imágenes, sólo las últimas dos láminas contienen alguna frase textual. En la lámina 14 encontramos el texto “Ora, Lege, Lege, Lege, Relege, Labora et Invenies”, (Ora, Lee, Lee, Lee, Relee, Trabaja y Encontrarás) es la guía no sólo para quienes deseen desentrañar y practicar los profundos misterios de la Alquimia, sino a todo aquel que emprenda una búsqueda profunda e interior.

Se interpreta que el autor propone como primer paso la oración porque para los sabios alquimistas no era posible la realización de la Gran Obra física sin el concurso de lo Divino. Mediante la oración y la meditación es convocado lo celestial como portal iniciático del viaje a emprender. Para los alquimistas la Adoración de lo "Divino" es punto clave para la Iniciación de la Gran Obra, nombre con el cual conocían o llamaban al proceso de transmutación.

El segundo paso que nos propone el autor antes de comenzar cualquier operación material, es el camino del conocimiento: "Lege, Lege, Lege" señala con insistencia la importancia de la lectura de los textos reveladores de la Gran Obra; con firme decisión debe dedicarse el iniciado al estudio de los crípticos volúmenes alquímicos, voluntariamente incomprensibles, herméticos, dirigidos no tanto a la razón sino a la intuición más profunda. Lee, lee, lee, una, otra y otra vez, hasta que la iluminación revele el sentido de lo oculto, "Relege" refuerza la intención de las anteriores tres palabras con el fin de comprender los símbolos, los materiales y los procesos. Fe y constancia son el preámbulo al "Labora et Invenies" (trabaja y encontrarás), a través de la oscuridad intencional del camino marcado por los sabios alquimistas.

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