Finis gloriae mundi

Finis gloriae mundi es el título de una de las obras más conocidas del pintor barroco español Juan de Valdés Leal.  La obra quiere hacer pensar al espectador sobre la cruda realidad de la muerte del hombre al final de su vida, representada en este caso en dos personajes de muy alto cargo, religioso y civil, respectivamente. Así, puede verse cómo los cadáveres de ambos, un obispo ricamente revestido con sus ropajes litúrgicos y un caballero de la orden militar de Calatrava, se descomponen en sus tumbas, en el interior de una cripta. 

Ambos personajes aparecen en el momento en que sus almas son presentadas ante el Juicio Divino, simbolizado por una balanza en cuyo plato izquierdo reza la leyenda "ni más" con alegorías a los pecados capitales que les arrastrarían a la condenación eterna, mientras que en el plato de la derecha se lee "ni menos" con símbolos relacionados con la virtud, la oración y la penitencia, que les llevarían a la gloria de Dios.

La balanza la sostiene la mano de Jesucristo, que aparece envuelta en un halo de luz, y que es fácilmente reconocible por la llaga de la crucifixión.  En esta obra barroca y tenebrista como pocas, Valdés Leal plasma a la perfección el programa iconográfico propuesto por su promotor, don Miguel Mañara.

La crudeza de la imagen, con los cadáveres entre insectos y en descomposición, y donde los bienes terrenales y las riquezas de los ropajes pierden todo su valor, dan a esta obra valores aleccionadores únicos e insuperables; y a ello contribuyen además aspectos como la presencia de otros esqueletos que aparecen por detrás en segundo plano, la inclusión de animales tenebrosos como la lechuza y el murciélago, o la sabia incidencia del color en la distribución de las luces y las sombras. 

Esta obra, junto con su pareja en "Los Jeroglíficos de las postrimerías", In ictu oculi, se conserva en el lugar para el que se creó, la Iglesia del Hospital de la Caridad, de Sevilla. Finis gloriae mundi es el título de una de las obras más conocidas del pintor barroco español Juan de Valdés Leal.  La obra quiere hacer pensar al espectador sobre la cruda realidad de la muerte del hombre al final de su vida, representada en este caso en dos personajes de muy alto cargo, religioso y civil, respectivamente.

Así, puede verse cómo los cadáveres de ambos, un obispo ricamente revestido con sus ropajes litúrgicos y un caballero de la orden militar de Calatrava, se descomponen en sus tumbas, en el interior de una cripta. Ambos personajes aparecen en el momento en que sus almas son presentadas ante el Juicio Divino, simbolizado por una balanza en cuyo plato izquierdo reza la leyenda "ni más" con alegorías a los pecados capitales que les arrastrarían a la condenación eterna, mientras que en el plato de la derecha se lee "ni menos" con símbolos relacionados con la virtud, la oración y la penitencia, que les llevarían a la gloria de Dios. La balanza la sostiene la mano de Jesucristo, que aparece envuelta en un halo de luz, y que es fácilmente reconocible por la llaga de la crucifixión. En esta obra barroca y tenebrista como pocas, Valdés Leal plasma a la perfección el programa iconográfico propuesto por su promotor, don Miguel Mañara.

La crudeza de la imagen, con los cadáveres entre insectos y en descomposición, y donde los bienes terrenales y las riquezas de los ropajes pierden todo su valor, dan a esta obra valores aleccionadores únicos e insuperables; y a ello contribuyen además aspectos como la presencia de otros esqueletos que aparecen por detrás en segundo plano, la inclusión de animales tenebrosos como la lechuza y el murciélago, o la sabia incidencia del color en la distribución de las luces y las sombras.  Esta obra, junto con su pareja en "Los Jeroglíficos de las postrimerías", In ictu oculi, se conserva en el lugar para el que se creó, la Iglesia del Hospital de la Caridad, de Sevilla.

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