Litelantes

Arnolda Garro goza de la conciencia continua, y a través de innumerables reencarnaciones logró educar y vigorizar ciertas facultades ocult​​as que, entre otras cosas, le permitieron recordar sus vidas pasadas, y la historia del planeta y de sus razas. Ha sido la colaboradora esotérica del Venerable Maestro AUN WEOR: descubrió los estados de jinas mencionados por don Mario Roso de Luna y Arnoldo Krumm-Heller.

Colaboró con el Maestro AUN WEOR en la investigación científica de los elementales vegetales que figuran en el TRATADO DE MEDICINA OCULTA.

Esta Dama Adepto es uno de los 42 Jueces del Karma, es absolutamente silenciosa y, como quiera que jamás hace gala de sus poderes ni de sus conocimientos, los pedantes de la época han agotado su baba difamatoria contra ella.

 Esta poderosa vidente, tiene en su mente toda la sabiduría de los siglos, y con sus facultades clarividentes ha colaborado con el Maestro AUN WEOR, estudiando los distintos departamentos elementales de la Naturaleza. (Véase "Rosa Ignea" y "Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica por AUN WEOR).”

Las verdaderas Maestras iluminadas nunca lo andan diciendo. Los verdaderos discípulos y Maestros son aquellos que saben viajar en cuerpo astral conscientemente. Los hermanos y hermanas que recuerdan sus vidas pasadas y que pueden asistir en astral a los Templos de Misterios son verdaderos iluminados; ellos nunca lo andan diciendo, ellos sí saben verdaderamente.

Esos que saben salir en astral, ésos que saben arreglar sus cuentas en el Tribunal del Karma, ésos que reciben las enseñanzas directas en los Templos de Misterios, ésos que recuerdan sus reencarnaciones pasadas, ésos sí saben; aunque no hayan leído jamás un sólo libro de ocultismo, aunque no sean en el mundo sino pobres analfabetas, aunque no sean más que tristes cocineros o indios salvajes, esa es la gente que sabe verdaderamente.

Nosotros conocemos a dos poderosos iluminados que son muy sencillos: el uno es un indio salvaje de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, el otro es la poderosa Gurú Litelantes, Gran Maestra de la Justicia Cósmica; estos dos poderosos iniciados gozan del privilegio de poseer "conciencia continua". En semejantes condiciones privilegiadas, estos dos iniciados poseen conocimientos que jamás se podrían escribir, porque si se escribieran se profanarían. Los grandes intelectuales que conocieron a estos dos Gurús los miraron con desdén porque estos iniciados no hablaban como loros, porque no estaban llenos de santurronería, porque no eran intelectuales, porque no andaban contando sus asuntos esotéricos.