Concentracion y meditacion

Concentracion meditacion«En la India sagrada de los Vedas, los yoguis practican la meditación interna cuatro veces al día. En nuestro mundo occidental debido a la preocupación por el diario vivir y al duro batallar por la existencia, sólo se puede practicar la meditación una vez diaria. Con eso es suficiente.

 

Lo importante es practicar diariamente sin dejar ni un solo día. La repetición, incesante, continua, tenaz. al fin pone a girar los chakras, y después de algún tiempo, comienzan las primeras percepciones clarividentes y clariaudientes». Samael Aun Weor "El Libro Amarillo"

 

CONCENTRACIÓN: Si deseas hablar a una persona que se encuentra a una cierta distancia de ti, te sirves de tus manos como altavoz para hablarle. Las ondas sonoras se concentran así en un punto, desde el que se dirigen a la otra persona, que puede oírte con claridad.

 

De igual modo, si reúnes los rayos dispersos de tu mente y los enfocas hacia un punto, tendrás una maravillosa concentración. La mente concentrada te servirá como un potente faro para descubrir los tesoros del alma y para alcanzar la suprema riqueza del Ser.

 

La concentración es una fase de la meditación. La meditación sigue a la concentración. La concentración es, pues, lo primero y principal que el aspirante, debe adquirir en el sendero espiritual.

 

Práctica de la meditación mediante ejercicios respiratorios: De acuerdo con la teoría básica de mente y prana, si un hombre puede controlar su respiración, también puede controlar su mente. El ejercicio respiratorio es, por lo tanto, uno de los mejores caminos que lleva a la concentración, meditación y shamadhi.

 

Las seis entradas maravillosas: La expresión "ejercicio respiratorio" alude al condicionamiento de la respiración mediante ciertas técnicas y siguiendo un programa determinado. 

 

La 1ª etapa, llamada "La etapa en que se cuenta la Respiración" consiste en concentrar la mente en la numeración de cada inhalación o exhalación en ningún caso las dos por vez. Hay que contar de uno a diez, lenta y tranquilamente. Si el recuento es interrumpido por algún pensamiento. el yogui debe empezar de nuevo y contar desde uno.

 

Mediante la práctica repetida, adquirirá eficiencia en este ejercicio, los pensamientos divergentes serán eliminados, y el proceso se realizará sin interrupciones. La respiración se volverá así sutil, ligera y controlada. Después, la necesidad de controlar la respiración se hace más débil -el recuento se ha convertido en un obstáculo para el yogui-.

 

La 2ª etapa, conocida como "La Secuencia del Aliento". Cuando el yogui ha llegado a este punto, abandona el recuento y procede a la segunda etapa, conocida como "La Secuencia del Aliento". En esta etapa la mente del yogui se funde con su respiración, y la sigue en la inhalación y exhalación con comodidad y perfecta continuidad. Ahora sentirá que el aire que aspira se difunde por todo su cuerpo, y que llega hasta la raíz de los cabellos, y su mente se volverá calmada y serena.

 

Esta experiencia se llama "La Realización de la Secuencia del Aliento". Al llegar a este punto, "La Secuencia del Aliento" se convierte en un estorbo y el yogui debe abandonarla y avanzar hasta la tercera etapa.

 

La 3ª etapa se llama "La Práctica de la Suspensión". En esta etapa el yogui debe desatender enteramente la respiración, y "detener" la mente en la punta de la nariz. Se sentirá sumamente tranquilo y sereno y, muy pronto, tendrá la sensación de que su cuerpo y su mente se han desvanecido. Si bien la experiencia es maravillosa, uno no debe, aferrarse a ella o demorarse en ella.

 

La 4ª etapa. Después, el yogui debe pasar al cuarto paso, llamado "La Práctica de la observación", que consistirá en observar su respiración, extremadamente sutil, y los contenidos de su cuerpo físico - los huesos, la carne, la sangre, los músculos, los excrementos. etc.-

 

Esto le llevará a la conclusión de que todos ellos son transitorios, momentáneos y engañosos, que carecen de una naturaleza propia. Aplicando repetidamente este examen, o "Práctica de Observación", el ojo de la mente del yogui se irá abriendo gradualmente y podrá ver claramente todas las más leves funciones de sus órganos y vísceras, comprendiendo que tanto la existencia física como la psíquica están aherrojadas por la miseria, la transitoriedad y el engaño, sometidas a las ideas ilusorias del "Yo".

 

La 5ª etapa o “Práctica del Retornó”, el yogui debe observar cuidadosamente la naturaleza misma de las prácticas de meditación que ha empleado hasta ahora. Entonces comprobará que todas ellas están afectadas de un carácter dual, pues siempre hay una mente que práctica y un objeto o plan que se sigue y práctica. Vencer esta dicotomía enfrentada y llevar la mente a su estado primordial, al absoluto Vacío-Todo; es el fin principal de la "Práctica del Retorno".

 

Este estado primordial ha de ser alcanzado mediante la contemplación del aspecto no existente o vacío de la mente. Si uno llega a comprender que la mente es vacía por naturaleza, ¿de dónde podría venir la dicotomía "sujeto-objeto"? Cuando el yogui llega a la comprensión de esta verdad, la Sabiduría Trascendental Florecerá de repente para él, que ahora mora en forma natural y espontánea en el estado primordial.

 

La 6ª etapa o "Práctica de la Pureza". Sin embargo el yogui debe avanzar aún otro paso con el fin de entrar en la sexta y última etapa la "Práctica de la Pureza", con el fin de limpiarse de la sutil "mácula de la acción", y completar y perfeccionar la Sabiduría Trascendental que ha florecido en él. La "Práctica de la Pureza" consiste en observar la vaciedad de la dicotomía y en difundir la mente propia con la igualdad que todo lo abarca. Es tan sólo por medio de la práctica de la Vaciedad que una meditación Búddhica de cualquier tipo alcanza su perfección. Budismo chino.

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