Quién pronuncia el nombre del Buddha

¿Quién pronuncia el nombre del Buddha? Esta es la eterna pregunta del “Ser o no Ser” con la cual se ha estremecido siempre la Humanidad. Es, por supuesto un koan zen que, busca saturar a la mente con todas las posibles respuestas hasta conseguir -dentro de su impotencia- el vacío. Porque solo en ausencia del batallar antitético podemos conseguir intuitivamente, la verdad.

Como decían los alquimistas medievales “Hay que tener oro, para fabricar oro” Nada ajeno a su propia Naturaleza, puede instruir. Solo el budhata o conciencia puede llamar al Budha, a su igual. Solo el alma divina puede llamar a la Divinidad, su fuente. Solo el que busca, encuentra. Somos afortunados, tenemos una filosofía y con ella la Panacea para toda inquietud.

La respuesta nos la da el Venerable Maestro Samael en su conferencia “Ego, esencia y personalidad”. Distingamos éstos tres aspectos que conforman a las personas. “Ninguna persona es la misma en forma continua, realmente no se necesita ser muy sabio como para darse cuenta cabal de los innumerables cambios y contradicciones de cada sujeto” Samael Aun Weor

Conseguir la integridad es la condición básica, para pronunciar a cabalidad el Nombre Sagrado. Hay que desenmascarar al “yo”, aunque se vista de santo. Él siempre tiene aliados y debemos reconocerlos para no ser engañados.

El ego, nada tiene que ver con el Buda. El ego tiene una mente calculadora que, todo lo planifica con su visión egocéntrica y cuando no logra sus planes, “truena y relampaguea” Tiene una carga de deseo que, busca satisfacer de mil maneras, física, intelectual o emocionalmente. Tiene una voluntad impertinente que, como la ignorancia, es atrevida. Siempre actúa por debajo de nuestra consciencia, nos confunde e hipnotiza, entonces, nos sentimos mal. Sin auto-observación, sentimos angustia, estrés, apatía…

El ego sabe utilizar la maquinaria humana hábilmente para succionar energía. Simula, la falsa llamada en aras de su propia autosatisfacción. “El pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, es semejante a una casa en desorden donde en vez de un amo, existen muchos criados que quieren siempre mandar y hacer lo que les viene en gana” S.A.W. Buscamos muchas escapatorias para salir de estas redes, pero no siempre son las adecuadas:

Uno lo busca en la borrachera, en las drogas o en evasiones múltiples hundiéndose cada vez más en problemáticas consigo mismo y con los demás. Pero ahí no está la solución. “El Ser divinal, la Monada, el Íntimo nada tiene que ver con ninguna forma del “yo”. El Ser es el Ser y eso es todo.

La razón de ser del Ser es el mismo Ser” S.A.W. Existe otra opción a nuestro alcance. ¿Quién pronuncia el nombre del Budha?, los taoístas dicen que cuando uno se “harta” de su dolor, busca el Tao… Busca al Buda… Todo lo que viene de Él es bello, nos reconforta, libre e incondicionalmente… Y la gran noticia es que forma parte de nosotros mismos. Él que es perfecto, susurra a su esencia, la llama, la inquieta...

“En la Esencia está la Religión, el Buddha, la Sabiduría, las partículas de dolor de nuestro Padre que está en los cielos y todos los datos que necesitamos para la Auto-Realización Intima del Ser” S.A.W. La conciencia participa de la Sabiduría y del Amor del Ser.

Entonces la pone a su servicio para que Él la transforme, abriendo la “mente interior” capaz de comprender más allá de lo tridimensional, de tener autoconceptos, sin el doloroso estado-mental de lo dual. El Buda pregunta y responde, logrando transformar el deseo en anhelo. El aspecto filantrópico del alma, aflora.

El Buda invocado invocante, trabaja en Amor y Sabiduría, porque el Amor Consciente es su Naturaleza. Dice Amado Nervo: “Si lo buscas, es que ya lo tienes” Cuando la voluntad, está en manos del Padre, ésta es su instrumento, para que Él se manifieste en su Creación interna y externa y conozca la diferencia entre el “Ego y el Ser”.

Pero necesitamos de auto-observación para cumplir este propósito: “Mediante la atención gozamos de un espejo por el que podemos ver no solo el objeto o proceso, sino también a nosotros mismos reaccionando a él. Al vernos reflejados, podemos adquirir el autoconocimiento que conduce a la distinción de lo verdadero y de lo falso. Podemos ver, en nuestro interior, la pureza y la impureza, la belleza y la fealdad”  La Vía del Despertar” de Dhiravamsa “Lo semejante atrae a lo semejante”.

La conciencia, semejante al Ser, busca el refugio de la meditación, su terapia. Solo ahí, sabes con quien debes polarizarte para sentirte pleno y feliz, solo ahí, sigues el camino correcto haciendo la Voluntad del Buda Íntimo. Solo así, se va libertando la conciencia de la liberación y la felicidad. “La esencia libre nos confiere belleza íntima; de tal belleza emanan la felicidad perfecta y el verdadero amor. La esencia posee múltiples sentidos de perfección y extraordinarios poderes naturales (…)

Cuando morimos en sí mismos, cuando disolvemos el yo psicológico, gozamos de los preciosos sentidos y poderes de la Esencia.” S.A.W. La personalidad humana, está siempre metiendo su “colita” crea dudas, todo lo enreda, no tiene orden ni armonía. Es la gran aliada del ego siempre “abusada” para aprovechar la oportunidad de crear caos. La personalidad es energía egoica que se debe eliminar. Si quien pregunta tiene su pensamiento disperso y prisionero del discurso racional, no podrá encontrar la solución. Uno debe desligarse de la mente subjetiva, para así entrar en un ámbito más elevado y aumentar su nivel de conciencia para intuir lo que es, en realidad.

Entonces puede darse la iluminación. “Porque a la mente, en la vida de vigilia, le subyace la ilusión óptica interna, así como muchos objetos mundanos, y está ocupada en percibir y pensar sobre el particular. En el instante en que se serena, aparece el fluir de la Sabiduría que nos permite expresar la verdad. No se trata de un proceso de pensamiento, puesto que éste ha desaparecido y no surgirá mientras la mente permanezca serena”. La Vía del Despertar” de DhiravamsaDice el Maestro Samael que debemos apelar a un poder superior a la mente. Es la Divina Madre la que responde al llamado del Buda para liberarnos del ego animal. Sagrario Galdós Echezarreta

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