Ciencia Hindu-yogui de la Respiración

RESPIRACIÓN COMPLETA

Respiracion meditacionHacemos notar al lector que la respiración completa no consiste necesariamente en llenar por completo los pulmones en cada inhalación.

Se puede inhalar la cantidad habitual de aire usando el método de respiración completa y distribuirlo en todas las partes de los pulmones, sea su cantidad mayor o menor; pero debiera inhalarse una serie de respiraciones completas varias veces cada día y cuando se ofrezca la oportunidad, con el objeto de conservar en orden y buenas condiciones el sistema.

El sencillo ejercicio siguiente permitirá formar una idea clara de lo que es la respiración completa:

1º De pie o sentado, con el busto en posición vertical y respirando por las fosas nasales, se inhala firmemente llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que se obtienen poniendo en juego el diafragma, el cual al descender ejerce una leve presión sobre los órganos abdominales y empuja la pared frontal del abdomen.

2º Después se llena la región media de los pulmones, haciendo salir las costillas inferiores, esternón y pecho.

3º Luego se llena la parte alta de los pulmones, adelantando la superior del pecho, levantando éste, incluyendo los seis o siete pares de costillas superiores.

4º En el movimiento final, la parte inferior del abdomen se contraerá ligeramente, cuyo movimiento da apoyo a los pulmones y también ayuda a llenar su parte superior.

A la primera lectura podrá aparecer que esta respiración consiste en cuatro movimientos distintos.

Sin embargo, no es ésta la idea exacta. La inhalación es continua y toda la cavidad torácica desde el diafragma hasta el punto más elevado del pecho, en la región clavicular, se dilata con movimiento uniforme.

Debe evitarse las inhalaciones bruscas y esforzarse por obtener una acción regular y continua. La práctica dominará pronto la tendencia a dividir la inhalación en tres movimientos y dará por resultado una respiración continua y uniforme. Bastarán pocos ensayos para que se pueda completar la inhalación en un par de segundos.

Retener la respiración algunos segundos. Exhalar muy despacio manteniendo el pecho en posición firme, entrando un poco el abdomen y elevándolo lentamente a medida que el aire sale de los pulmones.

Cuando el aire ha sido exhalado completamente, aflojad el pecho y el abdomen. Una pequeña práctica hará fácil esta parte del ejercicio, y una vez adquirida, el movimiento se ejecutará casi automáticamente.

Se notará que por este método de respirar todos los órganos del aparato respiratorio entran en acción y todas las partes de los pulmones funcionaran, incluso las más apartadas células aire.

La cavidad del pecho se expande en todas direcciones. Se observará también que la respiración completa es en realidad una combinación de las respiraciones baja, media y alta, sucediéndose rápidamente en el orden indicado, de tal manera, que forman una respiración uniforme, continua y completa.

Si se practica el ejercicio delante de un gran espejo, colocando ligeramente la mano sobre el abdomen, de manera que se puedan sentir los movimientos, se notará que esto ayuda mucho a comprender el mecanismo de la respiración completa.

Al fin de la inhalación es útil levantar de vez en cuando los hombros, que a su vez elevan las clavículas y permiten al aire pasar libremente al pequeño lóbulo superior del pulmón derecho, donde se origina algunas veces la tuberculosis.

Al principio se encontrarán más o menos dificultades en dominar la respiración completa, pero con un poco de práctica ellas se allanarán, y cuando se haya adquirido, no se volverá jamás voluntariamente a los antiguos métodos.

RESPIRACIÓN PURIFICADORA

 

Los yoghis tienen una forma favorita de respirar que practican cuando siente la necesidad de ventilar y limpiar los pulmones.

Terminan muchos de sus otros ejercicios respiratorios con esta respiración, y, como hemos dicho, nosotros seguimos la misma práctica en este libro.

Esta respiración purificadora ventila y limpia los pulmones, estimula las células, tonifica los órganos respiratorios y contribuye a mantener un buen estado general de salud, refrescando además el sistema entero.

Oradores, cantores, etcétera, encontrarán esta respiración de gran valor para descanso de los órganos respiratorios fatigados.

  1. º Inhalar una respiración completa.
  2. º Retener el aire unos pocos segundos.
  3. º Poner los labios en actitud de silbar (pero sin hinchar las mejillas) y exhalar con vigor considerable un poco de aire a través de la abertura formada por aquellos.

Retener un momento el aire aún almacenado y luego exhalarlo en pequeñas porciones hasta que se exhale completamente. Debe recordarse que al exhalar el aire tiene que emplearse un vigor considerable Se notará que esta respiración es muy reparadora cuando se está cansado o abrumado por la fatiga, y un ensayo convencerá al estudiante de su eficacia. Como este ejercicio se verifica al terminar muchos otros de los que damos en esta obra, debería ser perfectamente comprendido y practicado hasta poderlo realizar fácilmente y con naturalidad.

RESPIRACIÓN RÍTMICA

La respiración rítmica aumentará la eficacia de la respiración mental, magnética, etcétera, en algunos cientos por cientos.

En la respiración rítmica lo que principalmente se debe adquirir es la idea mental del ritmo. Para aquellos que conocen algo de música la idea de la medida de los tiempos es familiar; a los demás, el paso rítmico de los soldados: izquierda, derecha, izquierda, derecha; uno, dos, tres, cuatro; uno, dos, tres, cuatro, les dará la idea.

Los Yoghis basan su tiempo rítmico en una unidad correspondiente al latido de su corazón.

El latido del corazón varía en las diferentes personas, pero la unidad del latido de cada persona es lo que servirá de modelo rítmico propio a ese individuo particular en su respiración rítmica.

Obsérvese cada uno el latido normal del corazón poniendo los dedos sobre el pulso y encones cuente 1, 2, 3, 4, 5, 6; etc.; hasta que el ritmo llegue a quedar bien fijo en la mente. Un poco de práctica fijará el ritmo de modo que se pueda reproducir fácilmente.

El principiante inhala generalmente en seis unidades de pulso aproximadamente, pero con la práctica será capaz de aumentar mucho esta cifra.

La regla yoghi par ala respiración rítmica es que las unidades de inhalación y exhalación deben ser las mismas, mientras que las de retención y entre respiraciones deben ser la mitad del número empleado en la inhalación y exhalación.

El siguiente ejercicio de respiración rítmica debería ser dominado completamente, pues él forma la base de muchos otros a los cuales se hará referencias más tarde.

  1. Sentado, con le busto erguido, en una postura cómoda de manera que el pecho, cuello y cabeza estén tan cerca de la línea recta como sea posible, con los hombros echados atrás y las manos descansando cómodamente sobre las rodillas. En esta posición el peso del cuerpo lo soportan en gran parte las costillas y puede mantenerse la posición cómodamente. El yoghi ha observado que no se pueden obtener los mejores efectos de la Respiración Rítmica, cuando se está con el pecho contraído y el abdomen saliente.
  2. Inhalar con lentitud una Respiración Completa, contando seis unidades de pulso.
  3. Retener contando tres unidades de pulso.

  1. Exhalar lentamente por la nariz, contando seis unidades de pulso.
  2. Contar tres pulsaciones entre respiraciones.
  3. Repetirlo varias veces, pero evitando al principio la fatiga.
  4. Antes que se dé por terminado el ejercicio, practíquese la respiración purificadora, que descansará y limpiará los pulmones. Después de un poco de práctica se podrá aumentar la duración de las inhalaciones y exhalaciones hasta que transcurran quince unidades de pulso. En este aumento hay que recordar que las unidades para retención y entre respiraciones deben ser la mitad de las unidades para la inhalación y exhalación.

No hay que exagerar el esfuerzo para aumentar la duración de la respiración, pero si poner tanta atención, como sea posible para adquirir el ritmo, que es más importante que la extensión de la respiración. Practíquese y ensáyese hasta adquirir el compás del movimiento y sea casi sentido el ritmo de la moción vibratoria a través de todo el cuerpo.

Requerirá un poco de práctica y perseverancia, pero la satisfacción que se experimenta por el progreso obtenido hará fácil la tarea. El yoghi es el hombre más paciente y perseverante, y sus grandes conquistas son debidas en gran parte a la posesión de estas cualidades.

Todos pueden adquirirlas sin más que emplear perseverantemente la fuerza de su voluntad. Yogui Ramacharaka "Ciencia Hindu-yogui de la Respiracion"

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