Diez fuentes de nuestra "enfermedad" interna

EnfermedadesCinco son las causas de las enfermedades, por PARACELSO hacer CLIC aqui

Un componente curativo de la terapia individual o grupal es lo que los psicólogos llaman universalidad: la conciencia de que no estoy solo en mi sufrimiento. Entonces, después de treinta y cuatro años de escuchar a las personas, aquí, sin ningún orden en particular, hay una lista de diez fuentes espirituales / existenciales universales de nuestra "enfermedad" interna y cómo una práctica diaria de atención plena puede ayudarnos con ellas: 

1.   Reactividad: respondemos a situaciones estresantes y a otras personas, incluidas las que más amamos, con emociones o comportamientos rápidos y habituales. Tal reactividad nos hace vivir en piloto automático y nos bloquea la conciencia. Una práctica diaria de atención plena nos permite poner una brecha entre el estímulo y la respuesta y avanzar hacia una mejor versión de nosotros mismos. 

2.   Negación de la finitud: Experimentamos nuestras vidas en este mundo como limitadas, pero anhelamos el infinito. El filósofo Paul Ricoeur dijo que el dilema humano es que somos "seres finitos con anhelos infinitos". Varias adicciones pueden entenderse como nuestros intentos equivocados de alcanzar el infinito....Una práctica diaria de atención plena puede ayudarnos a aceptar la finitud...

3.   Autocrítica o auto juicio: No nos hablamos a nosotros mismos cuando luchamos con tanta gentileza y falta de juicio como lo haríamos a un buen amigo. Cuando nos juzgamos severamente, también somos propensos a juzgar a los demás de esa manera. Hay que ser conscientes y notar el autojuicio y rodearlo de una aceptación gentil, en COMPRENSIÓN tanto de nosotros mismos como de nuestra tendencia a juzgarnos. 

4.   Falta de conciencia del Ser Interno: Vivimos como si el yo estresado, reactivo, herido y egóico fuera todo lo que hay para nosotros. Nuestras mayores capacidades de asombro, alegría, compasión y paz permanecen en su mayoría sin explotar. Vivimos desde el yo pequeño la mayor parte del tiempo y no llegamos a conocer al Ser que "vive, se mueve y tiene su ser" en Dios.... Los destellos del Ser,  nos ayudan a comenzar a vivir de manera más consistente a partir de energías superiores. 

5.   Atender solo a lo negativo: Naturalmente, prestamos mucha más atención a lo que está mal en nuestras vidas que a lo que está bien. Mil cosas pueden estar funcionando sin problemas en nuestro cuerpo, pero un dolor crónico puede superarlos a todos por nuestra atención. Hay que saber aceptar que están aquí y reconfigurarnos en la gratitud. 

6.   Hábitos: Una vez que pasamos la infancia, perdemos gran parte de nuestra capacidad de asombro. Somos propensos a caminar sonámbulos por la vida y a recurrir a cosas dañinas (por ejemplo, adicciones) para mantener la vida interesante. La meditación puede ayudarnos a sintonizar con la singularidad de cada momento y descubrir que el mundo está lleno de gracia cuando estamos sintonizados con él.

 7.   Miedo: Estado de alerta: Somos conscientes de que el mundo físico es un lugar peligroso. Escuchamos cosas terribles todos los días y tememos que tales cosas puedan tocar nuestras propias vidas. Además, el miedo al fracaso o a lo que otros puedan pensar, inhibe nuestra voluntad de vivir con autenticidad. Morir psicológicamente nos libera del miedo y ayuda a elegir o a aceptar las dificultades de la vida y comprometernos continuamente a vivir la mejor vida posible en nuestras circunstancias. 

8.   Angustia de desapego: Queremos estar conectados de forma segura ("unidos" en la jerga psicológica) a aquellos que amamos. Queremos saber que somos amados, que importamos, que valemos para otras personas, que nuestras relaciones son seguras. Cuando percibimos que alguien nos ha despreciado, sentimos "angustia de desapego" (AMOR PROPIO). Cuándo surge la angustia de desapego hay que evitar reaccionar demasiado rápido de los pensamientos y emociones, para disminuir su poder.

9.   Sobrecarga/Subcarga: Demasiada  responsabilidad nos hace sentimos estresados y agobiados; y sin ella o muy poca... sentimos que nuestras vidas carecen de propósito. En la pausa tranquila de la práctica de la atención plena, podemos sentir que tenemos opciones para lidiar con la sobrecarga o la subcarga. También podemos sentir una energía o sabiduría más grande que nos puede ayudar a tomar esas decisiones. 

10.  Conformidad: Tenemos miedo de ser diferentes. Tendemos a seguir indicaciones sobre cómo vivir por lo que todos los demás están viviendo. Tememos que las personas puedan pensar en nosotros como soñadores fracasados, por lo que somos propensos a contener lo que más nos emociona en la vida. La meditación nos ayuda a ser más conscientes de nuestras tendencias de conformidad y nuestro anhelo de vivir auténticamente...  Kevin Anderson Traducido por Tahíta 

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