Reencarnación

RetornoCuando nace un individuo verdadero en el sentido completo de la palabra decimos que él es una reencarnación. Los viejos lamas del Tíbet supieron siempre reconocer las reencarnaciones, y celebraron esos casos con grandes fiestas religiosas.

El Santo Lama fue una Reencarnación; Buddha fue una reencarnación, Jesús fue una reencarnación, etc., etc., etc.

Aclaramos para mejor comprensión de este capítulo que el yo pluralizado, ha tenido en este mundo millones de personalidades, pierde una personalidad y se reviste de otras, la vuelve a perder y vuelve a crearse otra, pero eso no se puede llamar reencarnación, eso es únicamente retorno, y todo vuelve a ocurrir tal como ocurrió, y el pasado se convierte en futuro porque el tiempo es redondo.

Se hace imposible conocer a fondo la repetición cíclica de los acontecimientos históricos de los hombres y de los pueblos, sin haber estudiado a fondo la leyes del Retorno, Ritmo y Recurrencia.

Es necesario que nuestros lectores no confundan las leyes de Retorno y Recurrencia con la doctrina teosófica de la Reencarnación. El yo siendo pluralizado no tiene individualidad y por lo tanto su reencarnación es imposible.

Si el yo es legión no existe individualidad reencarnante, realmente el yo retorna y continúa en nuestros descendientes, pero eso no es reencarnación, eso es únicamente Retorno y Recurrencia.

Es claro que el yo reconstituye nuevas células con sus percepciones  y  sensaciones,  se reviste de nuevo, pero no es en eso Reencarnación porque no existiendo individualidad no se puede hablar de reencarnación.

Es estúpido afirmar que una legión de yoes se reencarna, mejor es decir que el yo pluralizado retorna. Sin embargo, no queremos con esto negar la reencarnación, únicamente aclaramos lo que son las leyes de Retorno, Recurrencia y ritmo. Es claro que a veces se dan casos de auténticas reencarnaciones, nosotros consideramos como reencarnación la de un Buddha, un Jesús, un Hermes, etc.

Entiéndase por reencarnación el nacimiento de verdaderos individuos, es difícil encontrar en este mundo verdaderos individuos. Sólo aquellos que ya disolvieron el yo pluralizado, lograron establecer dentro de sí mismo un Centro Permanente de Conciencia.

Realmente sólo esos que ya poseen un centro de gravedad permanente, pueden ser seriamente considerados como individuos. El trío Ritmo, Retorno, Recurrencia, sirve de base a toda la mecánica de la naturaleza. Doctrina Gnóstica develada por Samael Aun Weor

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