La fábula del burro de Apuleyo

Apuleyo ¿Por qué afirma Ud. que el cielo se toma por asalto? Sencillamente he dicho que el cielo se toma por asalto porque quien tiene las llaves del cielo es el diablo y aquí me viene a la memoria la Fábula del Burro de Apuleyo (El asno de oro).

Se cuenta que Apuleyo viajó a la Tesalia en busca de la Iniciación y allí encontró a una sacerdotisa que se comprometió a enseñarlo, y le dijo que para recibir la sabiduría esotérica, él tendría que tomar la forma de un pájaro, y en consecuencia le dio para tal efecto una pócima, que al tomarla Apuleyo en vez de convertirlo en pájaro, lo convirtió en burro.

Y por donde quiera que andaba le daban de patadas, lo maltrataban, lo cargaban de piedras y con trabajos duros y pesados hasta que al fin cansado de vagar y de sufrir, se sumergió siete veces en el mar Egeo y después de esas siete sumergidas, se le apareció la sacerdotisa, y lanzándole un manojo de rosas le dijo:

"Que comiera de ellas para que readquiriera su antigua forma humana, mientras llegaba el iniciador, para iniciarlo e instruirlo en los grandes misterios de la vida".

Apuleyo así lo hizo y quedó instantáneamente convertido en hombre, pues bien, el sentido de esta fábula encierra una gran verdad cósmica.

EL BURRO ES NUESTRO SATÁN y no hay que olvidar que entre la composición del elixir de larga vida entra una sustancia que posee ese animal, esa maravillosa sustancia ES NUESTRO SEMEN CRISTÓNICO, y ese burro es nuestro yo animal, es decir, nuestro Satán el diablo, al cual tenemos que vencer en un combate cuerpo a cuerpo, frente a frente, para entrar a la Jerusalén celestial, montado en el burro tal como lo hizo el Cristo el Domingo de Ramos.

El guardián del Edén, es el diablo, así pues, el que lo vence le arranca el fuego y va formando su espada flamígera con la cual entra dichoso al paraíso, por ello es que el Cielo se toma por asalto. Las pasiones son muy terribles y hay que lanzarse a la batalla para ganarse la espada venciendo al Satán. Este es el misterio del Bafometo...

Hoy me doy exacta cuenta por qué al diablo siempre lo pintan entre el fuego; porque venciendo el mal es como se conquista el bien, porque el mal le da fuerza al bien, porque el guerrero se le premia después de la batalla, porque de lo aparentemente inmundo salen plantas, bestias, hombres y dioses, (porque el perfume de las rosas sale del fango de la tierra).

Porque las formas encantadoras de una bella mujer, primero fueron en sus comienzos las de un espermatozoide y un óvulo, porque detrás del bien está el mal, porque el límite de la luz son las tinieblas, porque de las tinieblas sale la luz, porque él cosmos sale del caos, porque la sabiduría se elaboro con la sapiencia del pecado, y porque vale más un pecador arrepentido. Samael Aun Weor

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