Técnicas para el despertar de la conciencia

Te cnicas para el despertar de la conciencia* Maestro: queremos rogarle que con su Sabiduría, nos dé una clave o técnica para despertar la Conciencia. Con el mayor placer vamos a dar algunas explicaciones, relacionadas con el despertar de la Conciencia...

Ante todo es indispensable comprender, mis caros hermanos, que la Conciencia de los seres humanos está dormida. Desgraciadamente, las gentes no quieren entender que están dormidas, todos creen que están despiertos, más duermen.

Las gentes manejan carros soñando, hacen negocios soñando, andan por las calles, convencidas de que están despiertas, pero duermen profundamente, sueñan...

Podemos asegurar que existe un noventa y siete por ciento de sub-conciencia y un tres por ciento de Conciencia. Hablando con otros términos diríamos que en un noventa y siete por ciento, la Conciencia está dormida y que tan sólo hay un tres por ciento de Conciencia despierta. Sin embargo, existen gentes que no alcanzan al tres por ciento de Conciencia despierta; normalmente llegan al dos por ciento y hay quienes tan sólo llegan al uno por ciento. Pero si nosotros le decimos a las gentes que tienen la Conciencia dormida, no lo creerían, más bien se ofenderían.

Resulta trabajoso, pues, decirle a las gentes que duermen, porque no le creen a uno, creen que están despiertas o creen que uno las está hiriendo, que uno las está ofendiendo. Es necesario despertar y las Sagradas Escrituras insisten en la necesidad de despertar. Desafortunadamente no enseñan, no dan la clave, no dan la explicación. Es necesario, pues, explicar y eso es lo que estamos haciendo aquí, precisamente: enseñando el camino del despertar...

Ante todo es necesario convencernos sinceramente de que estamos dormidos; cuando uno acepta que está dormido, es señal o síntoma de que quiere despertar. Esto es muy semejante al loco: ningún loco acepta que está loco, todos los locos creen que está muy bien; cuando un loco acepta que está loco, es señal inequívoca de que está mejorando. Esto lo pueden evidenciar ustedes en los manicomios: no hay loco que acepte que está loco. Observen ustedes que en los manicomios, aquellos locos que ya están casi listos para salir del manicomio, aceptan que lo están, comprenden que lo están; esa es precisamente la señal inequívoca de que están mejorando notablemente...

Lo mismo sucede con las gentes que tienen la Conciencia dormida: no aceptan que están dormidas; pero cuando ya lo aceptan, es señal inequívoca de que quieren despertar o que comienzan a despertar. ¿Cómo lograr ese despertar?. Obviamente, ya sabemos que el fundamento está en la disolución del EGO, eso es incuestionable y es además un asunto que ustedes no ignoran. Pero, claro, tenemos que ayudarnos con distintos métodos y procedimientos; todo lo que coadyuve con el despertar, es útil...

Voy, pues, a explicarles a ustedes una técnica, pero quiero que pongan mucha atención... Es necesario dividir la atención en tres partes: primera, SUJETO; segunda, OBJETO u OBJETOS y tercera, LUGAR.

Primera, SUJETO: no olvidarse de sí mismo. Cuando uno se olvida de sí mismo, comete en la vida muy graves errores. Por ejemplo, si nos olvidamos de sí mismos ante una copa de vino, ¿qué sucedería?. Que no solamente nos tomamos la copa, sino que podemos tomarnos muchas más y emborracharnos; de manera, pues, que sería grave olvidarse uno de sí mismo ante una copa de vino... Si nos olvidamos de sí mismos ante una persona del sexo opuesto, ¿qué sucedería?. Podríamos llegar a la fornicación, ¿verdad?, o al adulterio. De manera, pues, que no debemos olvidarnos de sí mismos jamás...

Si nos olvidamos de sí mismos, por ejemplo ante un insultador, seguro que terminamos también insultando, hasta dándonos golpes con el insultador. Es pues indispensable no olvidarse uno jamás de sí mismo; mas es muy fácil olvidarse uno de sí mismo. Ouspensky, por ejemplo, se propuso una noche andar despierto por las calles de San Petersburgo (digo "andar despierto" para diferenciar esto de ANDAR DORMIDO, que es lo que hacen todas las gentes comunes y corrientes). Anduvo y anduvo aquél hombre, auto-vigilándose, auto-observándose, controlando la mente y los sentidos. Ese hombre caminó por todas partes; de pronto, quiso preparar sus cigarros. Vio una cigarrilería y entró, para hacer preparar, no unos cigarros simplemente, sino unos tabacos.

Cuando salió de allí, fumando, ya no se acordó del ejercicio que estaba practicando. Anduvo por muchas calles de San Petersburgo, hasta que llegó a su recámara. Al entrar en su recámara, se acordó otra vez de sí mismo; entonces con dolor se dio cuenta que se le había olvidado el ejercicio y que su Conciencia se había dormido al entrar en la cigarrilleria. Después de eso, anduvo por muchas partes, como un verdadero sonámbulo, entró en sueño...

Vean ustedes cuán difícil es no olvidarse uno de sí mismo. Pero al decir "no olvidarse de sí mismo", quiero referirme a estar uno vigilando las "ENTRILLAS", o sea, los sentidos y la mente, porque si uno no controla los sentidos y la mente, uno cae en el sueño de la Conciencia. Debe uno auto-observar sus sentimientos, sus impulsos internos y externos, sus instintos, sus hábitos, etc., etc., etc.

El segundo aspecto o la segunda fase del despertar de la Conciencia, es el OBJETO u OBJETOS. Si uno ve, por ejemplo, un hermoso objeto: un traje, o un anillo, un perfume, lo que sea; si lo ve uno en un "aparador" (o como dicen ustedes por allá, en una "vitrina") y si uno se "encanta" con aquél objeto que está viendo allí, lo primero que sucede es que uno cae en la inconsciencia. ¿Por qué? Porque se olvidó de sí mismo. Al ver el OBJETO, hay varios procesos: primero: la IDENTIFICACIÓN (se olvida uno de sí mismo y se identifica con el objeto. Dice:

"¡Qué hermoso, qué bello, que bonito es esto; si yo tuviera dinero, me lo compraría!", etc.). Después viene la FASCINACIÓN (queda uno FASCINADO con el objeto. Si es un bonito traje, dice uno: "¡Qué bueno; el día que tenga dinero me lo compro!; este color está muy bonito", etc., etc. Y la mujer diría así: "Este vestido está muy bello, yo me lo compraría"). Bueno, total que vendría la fascinación con aquél objeto, con aquélla prenda de vestir y luego se entraría en el sueño de la Conciencia...

* Y, ¿qué sucede con la televisión, Venerable Maestro?

La televisión, precisamente, viene muy a propósito... Las gentes, frente a la televisión, se olvidan de sí mismas y caen en la fascinación, con aquello que están viendo; entonces sueñan "a lo lindo". Desde que se inventó la televisión, se ha perdido la unidad de los hogares, porque, por ejemplo, llega el marido cansado de trabajar y ya no sale la mujer a recibirlo con los brazos abiertos, ya no tiene el hombre esa dicha. ¿Por qué?. Porque la señora está viendo la televisión; puede el hombre necesitarla y ella está ocupada, está viendo la telenovela, está fascinada... Pero bueno, no le echemos la culpa únicamente a las mujeres; no, los hombres también se fascinan con todo lo que ven allí, hasta tal punto que se olvidan de todo lo que está sucediendo en la casa; ese es un ejemplo vívido del sueño de la Conciencia...

LUGAR. Uno tiene que mirar todo lugar en forma detenida, aún el lugar conocido: La sala de la casa, la recámara; mirarla todos los días como algo nuevo, aprender a verla en forma diferente, distinta. Donde quiera que uno llegue, lo primero que debe decirse es: "Bueno, ¿por qué estoy yo aquí, qué tengo yo que ver en este lugar?". Eso es indispensable, si se quiere despertar Conciencia.

Me viene a la memoria, en estos momentos, una experiencia vivida muy interesante. Hace muchísimos años, sucede que llegué a una casa, atravesé un hermoso jardín, traspasé el umbral de una sala y por último penetré en un despacho donde había un "Bufete" de Abogados. Ante el "Bufete" encontré a una señora muy amable; ella me atendió... De pronto, platicando con ella, vi sobre el escritorio dos mariposas de vidrio (muy hermosas las mariposas). Lo que más me asombró fue que aquéllas mariposas tenían vida propia, movían sus alas (¡y eran de vidrio!) y movían sus cabecitas, y sobre sus cabecitas, sus antenas. Eran de vidrio y sin embargo respiraban como todas las demás mariposas (¡y eran de vidrio y de múltiples colores!).

Entonces me dije a mí mismo: "¿Cómo es posible que estas mariposas de vidrio hagan todo esto, que tengan vida propia?". Obviamente, fenómenos de esta clase solamente pueden suceder en el MUNDO ASTRAL, porque en el mundo físico esto es completamente imposible... Miré a mi alrededor y me dije a mí mismo: "¿Qué hago yo en este lugar, en este despacho de Abogados?". Y observando otros objetos pude ver, a la derecha, en el rincón de la derecha de aquél despacho, un "Candil", o sea un Candelabro de siete brazos, y en el lado izquierdo otro Candelabro, también de siete brazos... Aquélla señora platicaba amablemente conmigo. Resolví pedirle permiso a la señora para retirarme un momento (fingí ir por ahí, al baño). En fin, salí por ahí... Claro, ella cortésmente me dio permiso para salir de allí. Ya afuera, dije:

"Voy a hacer un experimento" (di un saltito con la intención de flotar en el medio ambiente circundante y ciertamente, quedé flotando en el ambiente). Entonces, me dije a mí mismo: "Estoy en Cuerpo Astral"... Regresé otra vez, penetré en aquél despacho, me senté ante el "Bufete". La señora, allí me estaba aguardando y le dije: "Señora, quiero que usted sepa que en este momento nos encontramos en Cuerpo Astral; recuerde muy bien, señora, que usted se acostó a dormir hace unas cuantas horas y el cuerpo suyo, en estos momentos, está durmiendo, reposando entre el lecho, entre la cama". Yo aguardaba alguna respuesta inteligente de aquélla señora, pero lo que vi en ella fueron ojos de sonámbula. Obviamente, tenía la Conciencia completamente dormida, no entendió "ni papa" de todo lo que yo le estaba diciendo...

Bueno, en vista de eso, del estado de sueño tan profundo en que estaba aquélla señora, ¿qué hice?. Salir, despedirme de ella. Salí del despacho aquél, levanté el vuelo y fui flotando con mi Cuerpo Astral, rumbo a California (yo necesitaba hacer algunas investigaciones en California). Por el camino hallé a un hombre que hacía mucho tiempo había muerto; llevaba un fardo pesado sobre sus espaldas (se veía que había sido cargador de bultos pesados en algún mercado). El infeliz aquél había desencarnado, hacía mucho tiempo, pero él creía que todavía estaba vivo. Me acerqué a él y le dije: "Amigo, ¿qué es lo que está pasando?, ¿por qué cargas ese bulto tan pesado sobre tus espaldas?". La respuesta fue: Estoy trabajando, estoy trabajando"...

 

"Pero ¿qué es lo que usted dice, amigo mío, qué es lo que está diciendo? ¿No se da cuenta de que ya murió y que ese fardo que lleva usted sobre sus espaldas no es más que una forma mental, creada por usted mismo?. No lo comprendió; me miró con ojos de sonámbulo, no entendió "ni jota" de lo que yo le estaba diciendo... Floté alrededor de él y sobre su cabeza, para ver si en esa forma tal vez entendiera, mas todo fue inútil: no comprendió nada, estaba dormido; el infeliz no había hecho nada en vida para despertar Conciencia y continuaba dormido, con la Conciencia dormida...

Yo seguí mi viaje hacia California; necesitaba hacer unas investigaciones y las hice (unas investigaciones sobre algunas Escuelas, etc.). Después regresé tranquilamente a mi cuerpo físico...

Pasaron los años, muchos tal vez: unos... calculo que treinta años, cuarenta (muchos años pasaron)... Más tarde me tocó ir a Tazco, Guerrero (por cierto que ese pueblo es muy rico en minas de plata y se dice que allí se consiguen muchos objetos de plata, muy baratos, etc. Pero realmente no son tan baratos; lo que sí abunda mucho es el turismo, por ser muy atractivo el lugar: está colocado en un cerro y es totalmente colonial y de una belleza y de un paisaje extraordinario). Tenía que entrevistarme allí con un determinado señor, al cual estaba, por aquellos días, ayudando a curar de una hemiplejia que le había dado y por la que había quedado paralizado medio lado del cuerpo. Yo fui allí con la intención de ayudarle y le ayudé (creo que hasta quedó bien, quedó sanado).

Lo hice caminar, por cierto con tratamientos magnéticos, y logró caminar sin bastón, después de tener medio lado paralizado. Le di indicaciones, le aconsejé que se moviera bastante, pues él se la pasaba sentado y eso perjudicaba su curación...

Bueno, para no hacerles tan larga la historia, les cuento que atravesé el jardín de una casa muy hermosa; luego atravesé una sala y la reconocí inmediatamente ( el lugar donde tantos años atrás había estado) y por último penetré a un despacho. En la sala me aguardaba una señora; la reconocí de inmediato (era la misma que había visto en el astral, tantos años atrás) y me dijo: "Siga, señor"... Y yo seguí, pasé al interior, pues, donde estaba el despacho de Abogados. La única diferencia fue que esta vez no la encontré a ella delante del escritorio, sino a su marido, que era un señor ya de edad madura, Abogado, aunque no graduado (es decir, "tinterillo", para ser más claro. Aquí en México nosotros le decimos "Coyote".

Sí, ese es un término que tenemos aquí nosotros para los "tinterillos"). Total que, entonces allí la encontré, frente a su "Bufete"... Se puso de pie para darme la bienvenida, me hizo sentar ante su escritorio, también sentaron al paciente que debía sanar. Hablamos sobre el "magnetismo", porque claro, allí iba yo a usar el "magnetismo", para sanar a aquél paciente, y claro, alrededor del tema del "magnetismo", del "Prana", de las curaciones psíquicas, se habló también sobre las SALIDAS EN ASTRAL, los "desdoblamientos", las "curaciones a distancia", etc., etc., etc.

Fue muy interesante la plática. Aquél señor tenía cierta disposición para esta clase de estudios psíquicos y alguna información, aunque muy incipiente, pero sí lo suficiente como para que comprendiera algo sobre los "desdoblamientos"... Le dije yo: "Hace algunos años vine hasta aquí, este despacho lo conozco"... Total que el hombre quedó asombrado, atónito, perplejo. Luego le dije: "A su señora también la conozco" y le narré el caso, la plática que sostuvimos; en fin, todo lo que habíamos dicho: cómo había visto a la señora, etc., etc., etc.

Cuando llegó la hora de la cena, ya sentados todos alrededor de una mesa redonda, la señora delante de él me dice: "Yo a usted, señor, lo conozco desde hace mucho tiempo; lo que no recuerdo es el sitio exacto donde yo lo conocí, pero de que lo conozco..., lo conozco, usted no es desconocido para mí; desde hace mucho tiempo lo conozco"... Claro, yo en seguida toqué con el codo al señor y le dije: "¿Se ha convencido usted, ya está convencido?". Me respondió: "¡Hasta la saciedad, estoy totalmente convencido!".

Bueno, aquél hombre tuvo pruebas evidentes y si no hubiera sido porque pertenecía a cierta secta de tipo dogmático y porque sus preceptores religiosos, pues, no lo hubieran perdonado, indubitablemente habría venido a la Doctrina, a la Gnosis, porque las pruebas para él fueron definitivas.

Bueno, he narrado esto a ustedes para que entiendan cómo se despierta la Conciencia y lo estoy explicando con relatos vividos...

Recuerdo también que hace unos cuarenta años, me sucedió un caso muy interesante... Me ví en una sala; allí un grupo de personas platicábamos sobre asuntos esotéricos, etc., pero como quiera que, primero, yo no acostumbro a olvidarme de mí mismo; segundo, me encanta observar en detalle todo lo que veo: objetos, cosas, y tercero, no permanezco en ningún lugar en forma inconsciente, sino que lo observo en detalle y me pregunto a mí mismo ¿por qué estoy aquí, qué estoy haciendo aquí?, es claro que en aquélla ocasión entraron en actividad esos tres aspectos de la división de la atención. Primero me dije a mí mismo: "Bueno, ¿qué hago yo aquí?". No me olvidé y miré el lugar..."¿Qué estoy haciendo?". Miré a las personas, vi a las personas que estaban a mi alrededor: "¿Por qué estoy platicando con ellas?".

Todo parecía como si fuera físico, material; aquellos amigos tenían abrigos y en fin, nada acusaba o señalaba que estuviéramos en el Mundo Astral. Los objetos, pues, francamente eran normales, pero no me olvidaba de mí mismo; al ver el lugar, me decía a mí mismo: "¿Por qué tengo que estar aquí, en este lugar?", "¿y por qué esta reunión, si yo no me he puesto citas con nadie?". "¿Por qué estoy aquí, en esta sala?". Aquello lucía tan físico, tan material, que parecía que mis interrogantes y mis preguntas estuvieran de más; no habían allí detalles que acusaran que yo estuviera en el Mundo Astral, pero instintivamente siempre he dividido la atención en tres partes: objeto, sujeto y lugar... ¿Qué hice? Pedí un permiso también, fingí salir por ahí y realmente salí; les fingí a ellos que pasaría tal vez al baño, o que tal vez saldría por allí a inhalar un poco de aire fresco.

Ya estando fuera de la sala, en el patio, di un saltito alargado con la intención de flotar y ciertamente floté en el ambiente circundante. Después que floté, convencido de estar en Cuerpo Astral, regresé a la sala, ocupé mi sitio, me senté en la silla donde antes estuve sentado y me dirigí a todos los concurrentes: "Amigos, dije, tengo que informarles a todos los aquí presentes que nos encontramos en Cuerpo Astral... Todos se miraron, como extrañados (y algunos de ellos, en el mundo físico, estudiaban el esoterismo, el ocultismo, etc.). No me comprendieron; se miraron a sí mismos y uno de ellos me dijo: "¡No, estamos en el mundo físico; estás loco!: ¿De dónde estás sacando eso de que estamos en Astral?". Les dije: "Sí, estamos en Astral", pero como ninguno me quiso creer, salí de aquélla sala y después de salir, me dirigí hacia determinado lugar con el propósito de hacer investigaciones esotéricas, etc., y luego regresé, ciertamente, al cuerpo físico... Pero vean ustedes cómo desperté: mediante la división de la atención en tres partes (objeto, sujeto y lugar)...

Ahora, uno de nuestros hermanos va a hacer otra pregunta. Maestro: Al mismo tiempo que uno se pregunta ¿qué hago aquí?, ¿debe darse la respuesta?.

  • Al hacerse uno la pregunta, en lugar de estarse dando explicaciones a sí mismo, debe "ABRIRSE A LO NUEVO" y hacer entonces el experimento. Si uno no puede dar el saltito en el lugar donde esté, debe pedir permiso y hacer lo que hice yo: Salir y dar el saltito afuera, tal vez en una calle, tal vez en un patio, para evidenciar si se está en Astral. Mas sucede que muchas veces el individuo, aún haciéndose esa pregunta y aún dando el salto, NO FLOTA porque su mente pone peso, inconscientemente, a lo que no tiene peso, es decir, sub-consciente e infra-inconsciente, está creyendo que se encuentra en físico y entonces, al dar el salto, le pone un peso que no existe a la mente y entonces pesa (aunque no pese, sí pesa) y el individuo se auto-engaña diciendo: "Estoy en físico", y fracasa el experimento...

Uno debe salir de la duda: Si al dar el salto no flota, entonces debe subirse sobre algo y lanzarse al espacio y verán ustedes que entonces, si están en Astral, flotan.

  • Maestro: Cuando uno se pregunta, con respecto al SUJETO, ¿quién soy?, para estar pendiente de sí mismo, a mi no me parece que esto debe ser así, sino, pues, observarme a mí mismo... Yo quisiera que usted nos explicara eso.

  • Pues en ese momento, lo que tiene uno que hacer es NO OLVIDARSE DE SÍ MISMO, eso es todo, sin más ni más. No hay necesidad de preguntarse "¿quién soy?" ni nada de estas cosas; en ese instante, repito, lo que tiene uno que hacer es NO OLVIDARSE JAMÁS DE SÍ MISMO... OBJETO, contemplar todo objeto y observar qué puede ver de extraño y raro. LUGAR, ¿por qué estoy aquí? Es una interrogante que tiene uno que hacerse. Si yo llego a otro lugar, preguntarse: ¿Qué estoy haciendo aquí?.

  • ¿Esto debe hacerse permanentemente, Venerable Maestro?.

  • Eso debe hacerse de instante en instante, de momento en momento. Al principio se necesita una recia disciplina para estar uno con la atención dividida en tres partes; después no hay necesidad de someterse a una disciplina, después esto se vuelve completamente instintivo y trabaja uno, dijéramos, casi automáticamente. Yo, por ejemplo, no vivo jamás haciéndolo en forma, dijéramos, de disciplina obligada, rigurosa; en mi ya es instintiva. Yo estoy aquí, platicando en este momento con ustedes, y estoy ya alerta, vigilante, ya se dónde estoy. Si estuviéramos en Astral, ya, en este momento, sabría que estamos en Astral, sin necesidad de estarme comportando de acuerdo con esta rigurosa disciplina, pues la volví instintiva, se convirtió, dijéramos, en una función del centro instintivo. Pero, para que se convierta en una función del centro instintivo, se necesita primero que pase por el tamiz de una rigurosa disciplina. Al principio es dura, mientras se vuelve instintiva; después que se vuelve instintiva, ya trabaja automáticamente...

  • Maestro: En el momento de ir a dormir, ¿debemos seguir esas mismas instrucciones?.

  • Al tiempo de dormirse, pues conviene, naturalmente, que uno observe rigurosamente su cuarto y se diga a sí mismo: "Bueno, este es mi cuarto"; que vea su techo y diga: "Sí, mi techo está pintado de tal y tal color; las paredes de mi cuarto están pintadas de este color"... Observarlas rigurosamente, observar todos los objetos del cuarto y luego decirse a sí mismo: "Si yo apareciese, después de este instante en que estoy observando, en otro lugar, ya sea en la calle o platicando con algunos amigos, o en mi trabajo, es decir, en aquellos lugares donde acostumbro a estar, o en cualquier otro lugar donde no acostumbro a estar, es señal de que estaré en Cuerpo Astral y entonces me recordaré, me recordaré, me recordaré, y daré un saltito con la intención de flotar"... "¡Eso haré, eso haré, eso haré...!".

Bueno, practicando este ejercicio por espacio de media hora o una hora antes de dormirse, si se combina con la práctica de la división de la atención en tres partes: sujeto, objeto, lugar, estoy absolutamente seguro que lograrán el despertar de la Consciencia muy rápidamente.

Al tiempo de despertar físicamente por la mañana, después del sueño, debe uno permanecer quieto en su cama, no moverse, porque con cualquier movimiento se agita, dijéramos, la psiquis del sujeto, del individuo, y se pierden los recuerdos. Debe uno quedarse quieto entre su cama y luego practicar un ejercicio retrospectivo, a fin de recordar minuciosamente los lugares por donde anduvo, las personas con las cuales habló, el ESTADO (conscientivo) en el que se encontraba (ya dormido, ya despierto) fuera del cuerpo físico, etc., etc., etc. Los mismos recuerdos que vaya obteniendo, le van indicando si está despertando o no, y en qué grado va el despertar (uno se va dando cuenta por sí mismo, por su propio esfuerzo)...

Bien, de manera que entonces les aclaro este ejercicio, pues, de la división de la atención en tres partes: sujeto, objeto y lugar, que se practica o se debe practicar de segundo en segundo, de instante en instante, de momento en momento, hasta que se vuelva un hábito, hasta que se convierta en instinto; después trabajará en uno, dijéramos, instintivamente, pero al principio y durante largo tiempo es necesario que esto se practique con rigurosa disciplina esotérica. Sucederá entonces que tal ejercicio, practicado en el estado de vigilia, se grabará tanto en el sub-consciente que trabajará después automáticamente, durante las horas del sueño.

Ustedes habrán visto, perfectamente, que uno muchas veces sueña con acontecimientos que nos han sucedido en el día. También puede suceder que uno tenga una gran preocupación y sueñe con ella por la noche. Pues bien, conociendo ese aspecto de la mente, es por lo que conviene practicar este ejercicio intensivamente. Al acostumbrarse, al habituarse uno, eso se repite automáticamente, durante las horas del sueño, y entonces viene el despertar de la Conciencia, porque si uno practica este ejercicio en momentos en que se encuentra fuera del cuerpo, obviamente el resultado es el despertar de la Conciencia, pues al dar el saltito, flota y queda despierto. Pero hay que acostumbrarse bien a este ejercicio en el estado de vigilia, para que se repita automáticamente durante el sueño.

Conviene saber que durante las horas del sueño siempre, dijéramos, el Alma, el Ser, está fuera del cuerpo físico. Durante las horas del sueño, la PSIQUIS (para ser más claros), o el MATERIAL PSÍQUICO, aunque esté embotellado entre el EGO, se encuentra fuera del cuerpo físico y estando el EGO fuera del cuerpo físico, es claro que uno vive en esas regiones como vive aquí en el físico; si en esos instantes hace el ejercicio, pues entonces el resultado viene a ser el despertar de la Conciencia. Una vez que uno despierta, puede dirigirse a cualquier lugar de la Tierra, puede ir a los Templos de Misterios, puede invocar a los Seres Inefables, platicar con ellos cara a cara, recibir instrucciones de los grandes Maestros, etc., etc., etc.

  • Maestro: ¿Todo sueño es un desdoblamiento, una "salida en Astral", o es en algunas oportunidades una proyección mental?.

  • Bueno, durante las horas del sueño, el EGO no puede estar entre el cuerpo, porque si el EGO permaneciera dentro del cuerpo físico durante las horas del sueño, entonces el Cuerpo Vital o "Lingam Sarira" no podría, dijéramos, reparar al cuerpo físico. Normalmente, el "Lingam Sarira", el Cuerpo Vital, durante las horas en que el EGO está ausente, repara al "CUERPO EN SÍ"; en esas horas, la glándula Tiroidea secreta muchos yodos biológicos que desinfectan al organismo. El Plexo Solar trabaja también intensivamente y el Plexo Hepático (maravillosamente) capta, en tales instantes del sueño, dijéramos, la energía solar y la reparte entonces por todos los canales del Sistema Nervioso Gran Simpático y viene la reparación del cuerpo físico. O sea, que cuando el EGO vuelve nuevamente al cuerpo, ya este cuerpo está completamente reparado y listo para las nuevas actividades del día. Por lo tanto, lo que se vive en sueños, sucede fuera del cuerpo físico.

El EGO deambula por los mundos internos, por las regiones supra-sensibles de la NATURALEZA y del Cosmos y los sueños que tiene el EGO fuera del cuerpo físico, son simplemente PROYECCIONES DE LA MENTE, porque al fin y al cabo el EGO es mente. El se lleva todo y proyecta sus sueños, vive en sueños; sin embargo, hay casos en que la Psiquis, la Esencia, puede momentáneamente, dijéramos, percibir cosas que no son sueños; puede percibir, por ejemplo, revelaciones de los grandes Maestros, o recibir alguna Iluminación especial, pero eso solamente en raras ocasiones. Normalmente, las gentes viven en un mundo de sueños, proyectando sus sueños y soñando, desgraciadamente...

Si queremos nosotros el despertar de la Conciencia, tenemos que despertar aquí y ahora; quien despierta aquí y ahora, despierta en todos los rincones del Universo. Es aquí donde necesitamos despertar, ¿entendido?.

  • Es decir, Maestro, que nuestra atención vive permanentemente proyectada hacia afuera y que en eso consiste el olvido de sí; que lo que necesitamos hacer es dirigir esa atención hacia dentro, esto es: No olvidar lo que soy, quién soy, y ubicarme aquí, donde lo escucho a usted. En otras palabras, hacer dentro de mí mismo un centro de atención. ¿Estoy en lo correcto?. Claro, eso es obvio: No olvidarse de sí mismo. El individuo que se olvida de sí mismo, cae en el sueño de la Conciencia; eso es claro. Mas repito: Es aquí donde necesitamos despertar, quien despierta aquí, despierta en todas partes.

  • Maestro: De sus explicaciones yo saco como conclusión que uno vive fuera de sí todo el tiempo y que por donde quiera que pasa, desde que se levanta hasta que se acuesta, y aún durante las horas del sueño, deambula en forma inconsciente, sin saber porqué ni para qué. ¿No es así?. ¡Así es!. Lo que necesitamos, entonces, es no olvidarnos jamás de sí mismos, volver esto un hábito...

  • ¡Así es!. En el Mundo Astral andan ustedes tan inconscientes, sin acordarse de sí mismos, porque aquí en el mundo físico nunca se recuerdan a sí mismos y de esto se da uno cuenta, muy especialmente, cuando va manejando un automóvil. Uno se queda asombrado al ver cómo las gentes se lanzan delante de los autos, se tiran debajo de las ruedas; ¡eso es algo terrible!... Todos van absortos en sus propios pensamientos, pero absortos, dijéramos, recordando al compadre, a la comadre, al negocio, a esto o aquello; no se dan cuenta de sí mismos, puede pasar un automóvil y matarlos miserablemente...

  • Maestro: ¿Puede darse el caso de un sujeto que sueña que sueña, es decir, que se acuesta, duerme y traiga el recuerdo de un sueño dentro del sueño?

  • Bueno, también se puede soñar que uno está despierto, pero en realidad todavía no lo está... ¡DESPERTAR, DESPERTAR ES LO IMPORTANTE, y no soñar que está despierto! (se sueña que se está despierto, sencillamente). Cuando el individuo tiene la Conciencia dormida, le suceden esa clase de fenómenos de los cuales estamos hablando, porque al individuo despierto, despierto de verdad, no le suceden esa clase de fenómenos. El DESPIERTO-DESPIERTO, vive en una vigilia intensificada durante los momentos aquellos en que el cuerpo físico yace entre el lecho.

  • Maestro: Cuando uno de desdobla y no ve su cuerpo en la cama, ¿significa que uno está dormido?

  • ¡Tampoco eso es exacto!, porque si el individuo se aleja del cuerpo, si no le interesa el cuerpo físico, si no piensa en él, si está ocupado en otras cosas del Universo, pues no tiene importancia eso. Es decir, puede estar despierto y no haber visto su cuerpo físico acostado en el cama...

  • Cierta vez, Venerable Maestro, cuando trataba de tomar Conciencia del sueño, tuve la sensación de que realmente yo no había dormido; sin embargo, percibía que estaba fuera del cuerpo físico. Me daba cuenta, al mismo tiempo, que estaba y no estaba dentro de mi vehículo físico. La habitación estaba a oscuras y me dije: "Bueno, si yo estoy dormido, la habitación debe continuar oscura; entonces abrí los ojos y vi que había claridad. No encontré una explicación para este fenómeno; yo trataba de ver lo que había a mi alrededor, pero sólo percibía una claridad... ¿Me podría explicar que sucedió realmente?

  • Hubo un proceso de ESCISIÓN DE LA CONSCIENCIA, es decir, parte de la Consciencia pudo haber quedado, dijéramos, enfrascada dentro del vehículo físico, en la personalidad, y parte fuera de la personalidad. Fue un proceso de ESCISIÓN DE LA CONSCIENCIA...

  • Maestro: Cuando una persona sale en Cuerpo Astral y en esas regiones tiene una visión, pero no lo comprende, ¿qué significa eso?. Bueno, que le falta Intuición.

  • Maestro: ¿Por qué cuando una persona se desdobla Astralmente y ve su propio SER, a su ÍNTIMO, no sabe con quién se encuentra, no sabe qué representa?.

  • No lo entiende por falta de Intuición. En todo caso, la "salida en Astral" es muy interesante (la salida voluntaria). Pero a muchas personas les cuesta trabajo aprender a salir a voluntad del cuerpo físico. Considero indispensable, primero que todo DESPERTAR, porque cuando uno está despierto, el problema de la salida en Astral desaparece de inmediato.

  • ¡Qué pueden hacer ciertas personas que practican mucho el desdoblamiento Astral, pero que son muy intelectuales, que razonan mucho sobre el desdoblamiento, y que logran salir pero no conscientemente?. Bueno... ¡primero que despierten Conciencia! Así mismo existen cuatro estados de conciencia; El primer estado se denomina EIKASIA. Es ignorancia, crueldad humana, barbarie, sueño demasiado profundo, mundo instintivo y brutal, estado infrahumano.

El segundo estado se denomina PISTIS. Es el mundo de las opiniones y creencias.

El tercer estado de Conciencia es DIANOIA. Es revisión intelectual de creencias, análisis, sintetismo conceptual, conciencia cultural, pensamiento científico. El pensamiento día noético estudia los fenómenos. Estudia los sistemas inductivos y deductivos con el propósito de utilizarlos en forma profunda y clara.

El cuarto estado de Conciencia es NOUS. Es perfecta conciencia despierta. Es el estado de Turiya, la perfecta iluminación interior profunda. Es legítima clarividencia objetiva. Es intuición. El mundo de los arquetipos divinales. Quien alcanza las alturas del Pensamiento Noético, despierta la Conciencia totalmente y se convierte en un Turiya.

También denominados: Sueño, Vigilia, Auto-Conciencia y Conciencia Objetiva. Imaginad por un momento, querido lector, una casa con cuatro pisos, el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, vive normalmente en los dos pisos de abajo, pero jamás en la vida usa los dos pisos superiores.

El animal intelectual divide su vida dolorosa y miserable entre el sueño común y corriente y el mal llamado estado de vigilia, que es, por desgracia, otra forma de sueño. Mientras el cuerpo físico duerme en la cama, el Ego envuelto en sus cuerpos lunares anda con la Conciencia dormida como un sonámbulo moviéndose libremente por la región molecular. El Ego en la región molecular proyecta sus sueños y vive en ellos; no existe lógica alguna en sus sueños, continuidad, causas, efectos, todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y aparecen y desaparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, etc.

Cuando el Ego envuelto en sus cuerpos lunares regresa al cuerpo físico, viene entonces el segundo estado de Conciencia, llamado estado de vigilia, que en el fondo no es otra cosa sino otra forma de sueño. Al regresar el Ego a su cuerpo físico, los sueños continúan en el interior, el llamado estado de vigilia es realmente el soñar despierto. Al salir el sol, las estrellas se ocultan, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia, ellos continúan secretamente, no dejan de existir. Esto significa que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre, sólo vive en el mundo de los sueños; con justa razón dijo el poeta que la vida es sueño.

El animal racional maneja carros soñando, trabaja en la oficina, en la fábrica, en el campo, etc., soñando, se enamora en sueños, se casa en sueños; rara, muy rara vez en la vida, está despierto, vive en un mundo de sueños y cree firmemente que está despierto. Ante todo, es necesario comprender que se está dormido, sólo cuando alguien se da cuenta cabal de que está dormido, entra realmente en el camino del despertar. Quien llega a despertar, se hace entonces auto-consciente, adquiere Conciencia de sí mismo.

El error más grave de muchos pseudoesoteristas y pseudo-ocultistas ignorantes, es el de presumir de auto-conscientes y creer además que todo el mundo está despierto, que todas las gentes poseen auto-conciencia. Si todas las gentes tuvieran la Conciencia despierta, la tierra sería un paraíso, no habría guerras, no existiría lo mío ni lo tuyo, todo sería de todos, viviríamos en una edad de oro. Cuando uno despierta Conciencia, cuando se hace auto-consciente, cuando adquiere Conciencia de sí mismo, entonces es cuando realmente viene a conocer la Verdad sobre sí mismo.

Antes de alcanzar el tercer estado de Conciencia, (la Auto-Conciencia), uno realmente no se conoce a sí mismo, aun cuando crea que él mismo se conoce. Es indispensable adquirir el tercer estado de conciencia, subir al tercer piso de la casa, antes de tener derecho a pasar al cuarto piso. El cuarto estado de conciencia, el cuarto piso de la casa, es realmente formidable. Sólo quien llega a la Conciencia Objetiva, al cuarto estado, puede estudiar las cosas en sí mismas, el mundo tal cual es. Quien llega al cuarto piso de la casa, es fuera de toda duda un iluminado, conoce por experiencia directa los misterios de la vida y de la muerte, posee la sabiduría, su sentido espacial está plenamente desarrollado.

Durante el sueño profundo podemos tener destellos del estado de vigilia, durante el estado de vigilia podemos tener destellos de Auto-Conciencia, durante el estado de Auto-Conciencia podemos tener destellos de Conciencia Objetiva. Samael Aun Weor 

Añadir un comentario