La santa predestinación de la mujer

Santa predestinacion de la mujer“¡La mujer! El eterno femenino; la Eva monumental de la Mitología Hebráica; eterno juguete de bienes y males en la tierra, según el uso que los hombres hagan de ella.” “La amazona bravía, la mujer símbolo de la dramática Wagneriana, prototipo magnífico de cuanto hay de más abyecto y al par de más excelso en el mundo, es ciertamente formidable.” “La mujer por antonomasia, la mujer símbolo, la diablesa originaria, el prototipo de la perdición y de la caída, a la que ni el propio Amfortas, el Rey magnífico del Santo Grial, pudo entonces resistir, duerme ahora bajo el poder hipnótico del mago malo.”   

“Es incuestionable que dentro de esa fémina tan adorable, existe lucha de la mujer contra la mujer, de la tentadora contra la salvadora, del amor contra la perfidia cruel que todo lo envenena”. “Kundry, Gundrigia, Herodías, la Magdalena mística del Parsifal Wagneriano, no ignora el secreto viviente de su propia existencia y sabe muy bien por naturaleza y por instinto, que sólo podrá liberarse del poder izquierdo y tenebroso de Klingsor, si encuentra en su camino de amarguras un hombre fuerte capaz de vencerse a sí mismo y de rechazarla.” “La piedra de toque, el Alma-Mater de la Magna Obra, se encuentra en Kundry, la mujer por antonomasia, la Mujer-Símbolo sin cuya presencia estamos condenados inevitablemente al abismo y a la muerte segunda.”

“¡Mujer adorable!... tú eres la senda del filo de la navaja; el rocalloso camino que conduce al Nirvana.” “Gundrigia, Herodías, Kundry, recuerda que tú eres el sendero secreto del Misterio En el vaso regenerador o Yoni sexual femenino, debemos beber el néctar iniciático de los Dioses Santos.” “El santo Grial es el Cáliz milagroso de la suprema bebida; la copa iniciática de Sukra y de Manti.”    “En el Vaso Santo de la fémina encantadora está contenido el vino exquisito de la espiritualidad transcendente”.

“Mejor es beber licor femenino, que licor de mandrágoras. Si lo bebes, no erraras el camino...” “Erotismo sexual es indispensable; amar es ciertamente, el más y delicioso anhelo” Hermanas, iniciaremos nuestra plática de esta tarde. Ruego a todas poner el máximum de atención. Quiero decirles a ustedes, en forma enfática, que los ciclos de actividad masculina o femenina, están gobernados por el planeta Urano. Esto quiere decir que Urano, con sus dos polos, determina las épocas de actividad triunfal masculina y las épocas de actividad triunfal femenina. Cuando el polo masculino de Urano apunta hacia el Sol, triunfa en el mundo Tierra el sexo masculino. Esas son las épocas de la piratería, las épocas de los Napoleón Bonaparte, etc., etc., etc. También la época de las gestas de independencia en los países.

Cuando el polo negativo o femenino de Urano apunta hacia el Sol, la energía que fluye de Urano entonces da el triunfo a la mujer, descollan entonces, triunfa, sube al tope de la escalera el sexo femenino, manda. Recordemos nosotros la época de las Amazonas. Entonces, éstas tuvieron una época de esplendor. Se levantaron por doquiera templos a la Diosa Luna, países soberanos gobernados por el sexo femenino, etc. El imperio de las Amazonas se extendió por gran parte de Europa y de Medio Oriente y hasta Asia. Quienes ejercían el sacerdocio, quienes ejercían el gobierno, quienes formaban parte de las fuerzas armadas, eran las mujeres. ¿Que construyeran una poderosa civilización? ¡Nadie se los puede negar, fue cierto y de toda verdad!

Indubitablemente, hubo algo de crueldad también: los niños varones eran incapacitados en alguna forma para que no pudieran triunfar. Bien se les hería en un brazo, se les hería en una pierna, o en fin, se hacia algún daño al cuerpo para que no pudieran ejercer más tarde el dominio. Eso era cruel, no podemos negarlo, pero son cuestiones que han pertenecido a la Historia y que ya pasaron.

En la guerra, las Amazonas se distinguieron extraordinariamente. Recordemos a la Amazona Camila, de la cual da testimonio nada menos que Virgilio, el poeta de Mantúa. Obviamente Virgilio, el gran Maestro del Dante Alighieri, habla maravillas sobre la Amazona Camila. En la guerra, fue extraordinaria; puede llamársele como una de las mejores generalas de la época, muy similar en el tiempo a cualquier otro gran guerrero del sexo masculino. En la Ciencia, las Amazonas descollaron triunfalmente. Su imperio fue poderoso y se extendió de occidente a oriente, y, más tarde, si aquel imperio declinó, si decayó, se debió eso precisamente al aspecto sexual.

Cierto grupo de Amazonas llegaron a Grecia, y aunque se aislaron por un tiempo, no está de más decirles que se unieron sexualmente a distintos jóvenes griegos y cambiaron desde entonces sus modales. Estas Amazonas, ya cambiadas, influyeron sobre el resto, pues, de las Amazonas que habían establecido el imperio, el imperio de las Amazonas, y poco a poco, pues, fueron perdiendo el poder, hasta que descolló completamente el sexo masculino, y es que ya había pasado su época. 42 años son de actividad masculina y 42 de actividad femenina. En estos momentos, por ejemplo, en que nosotros nos encontramos, está dominando el sexo femenino, está en su ciclo de dominio, de mando. Más tarde, cuando se cumpla este ciclo de los 42 años, volverá una nueva época de dominio del sexo masculino. Ahora le toca el peso del mando al sexo femenino. Esto no lo podemos negar, es indubitable.

Actualmente la mujer manda, se impone en la ciencia, se impone en el mundo del comercio, se impone en el gobierno, se impone en las religiones, se impone en el hogar, se impone en todas partes, está en su época. Urano gobierna directamente las glándulas sexuales. En la mujer gobierna la actividad de los ovarios. Así que son 42 años de dominio masculino y 42 años de dominio femenino. La mujer, obviamente, puede aprovechar esta época para transformarse, si así lo desea.

Por estos tiempos se lucha por la emancipación de la mujer. Conceptúo, en realidad, que la mujer de por sí, tiene el cetro de poder, en este tiempo que se haya dentro de la actividad del ciclo femenino de Urano. Considerando estas cuestiones, me parece que el sexo femenino tiene derecho a la dignificación y a la transformación. El sexo femenino debe aprovechar el momento actual en que Urano le está ayudando, sacar el máximum de provecho de la vibración del planeta Urano. La mujer tiene derecho a pasar a un nivel superior del Ser, y esto es posible sabiendo amar. “Amor es ley, pero Amor consciente”; “el Amor es el sumum de la Sabiduría”. Así lo dijo Hermes Trismegisto en su “Tabla De Esmeralda”, el tres veces grande Dios Ibis de Thoth. El Amor es el fundamento de todo lo que es, ha sido y será. La mujer, mediante el Amor, no solamente puede transformarse a sí misma, sino también puede transformar a los demás.

Por estos tiempos asombra saber que algunas naciones ya están pensando en enviar, precisamente, comités femeninos a luchar por la paz universal. Tengo entendido que la O.N.U. está considerando muy difícil el problema de la paz, y seriamente piensa en promover, dijéramos, una especie de propaganda pro-paz, mediante comités femeninos.

Creo, sencillamente, que la mujer en estos momentos desplaza al hombre y tiene dominio, mando completo. Si a esto se añade que el sexo masculino está muy degenerado actualmente, entonces es la mujer la que tiene que regenerar al hombre. El estado de degeneración masculina es innegable, irrefutable, irrebatible. Toca a la mujer darle la mano al varón, levantarlo. Si el hombre ha perdido actualmente poder, se debe sencillamente a su degeneración. La mujer tiene pues, en estos momentos, un deber ineludible, cual es el de ayudar a regenerar al hombre y de luchar por la paz universal.

Uno de los problemas más inquietantes de la época, es el problema sexual. No hay duda de que la Sexología, en sí misma, es fundamental para cualquier civilización. El sexo masculino, repito, se encuentra en estado involutivo, decadente; ha abusado del sexo y eso le ha hecho perder el dominio sobre la Tierra, sobre el Universo. El sexo masculino marcha en forma decadente. Cuando uno estudia la energía creadora, la energía sexual, a la luz de un Sigmund Freud, por ejemplo –el autor del Psicoanálisis–, o de un Jung, o de un Adler, o a la luz de los Tantras Sánscritos de Tibetanos e Hindúes, o posiblemente de la Escuela Amarilla China, puede descubrir –con gran asombro–, que mediante la energía creadora es posible la transformación del ser humano.

La mujer tiene perfecto dominio sobre la biología orgánica del varón, por eso puede regenerarlo. La mujer lo que tiene es que conocer un poco más los Misterios del Sexo. Antes, estos Misterios se consideraban “tabú” o “pecado”, motivo de vergüenza o disimulo. Ahora, en los países cultos, el sexo se estudia a la luz de la Ciencia. Freud dio el ejemplo con su Psicoanálisis. Adler, Jung y demás seguidores, han demostrado al mundo la realidad de las teorías freudianas. Considero pues, vital, tocar ese escabroso, ese delicado asunto relacionado con la Sexología Trascendental, que es la única que puede transformar a la mujer y al mundo. 

Obviamente, la energía creadora fluye en todo lo que es, en todo lo que ha sido, en todo lo que será. La energía creadora permite a las plantas reproducirse, mediante sus sistilos y pistilos, que vibran y palpitan en el cáliz de la flor. La energía creadora permite a las aves reproducirse, formar sus hijos. La energía creadora permite, a todas las especies vivientes del inmenso mar, la reproducción siempre incesante. Es una energía, como la electricidad, como el magnetismo, como la fuerza de la gravedad, etc., una energía que nosotros debemos aprender a manipular sabiamente. Es una energía veloz, instantánea, más rápida que la mente, mucho más rápida que las emociones, o que cualquier otro movimiento orgánico.

Muchas veces, les habrá sucedido a ustedes, al encontrarse por ejemplo, con un varón y luego instantáneamente, sin saber por qué, instintivamente, ustedes simpatizan o antipatizan con tal hombre. Si él puede servir de complemento para ustedes, pues, les podría merecer su simpatía. Mas si no es el complemento perfecto, de hecho, de inmediato, no despierta en ustedes ningún interés.

Lo que asombra es ver la rapidez con que una mujer puede reconocer a un hombre y saber si éste le puede servir como complemento en su vida, o no. Es cuestión de segundos, de milésimas de segundo, lo que demuestra que el sentido sexual es demasiado rápido, mas veloz que la fuerza de la mente, o que las actividades motrices del organismo. En segundos, una mujer puede reconocer si un varón puede, o no, servir de complemento para su vida. Esto se debe a que la energía creadora fluye y va de un lugar a otro, las ondas electro-sexuales son muy veloces. El centro sexual de una mujer, instintivamente, capta la realidad de cualquier hombre, y eso es obvio.

En la vida encuentra uno cosas que asombran. Muchas veces, esta vez hablo de los varones, éstos, de pronto, aún teniendo esposa, no se sienten en plenitud, no se sienten íntegros, no se sienten con ellas unitotales, presienten que les falta algo. Suele suceder, en estos casos, que en cualquier sala, o templo, o calle, encuentre el marido tal o cual mujer que le simpatiza de inmediato. Incuestionablemente, falla al cometer adulterio, mas en el fondo lo que sucede es que todas las partes de su propio Ser necesitan complementación. Posiblemente, en la nueva mujer encuentren algo que antes no tenían, algo que les ayude a complementarse. Esos son misterios que se relacionan con el sexo, y que bien vale la pena conocer.

La energía creadora está establecida en toda máquina orgánica, y nuestro cuerpo es una máquina. Los ovarios, en la mujer, son de por sí prodigiosos, maravillosos. Un par de cordones nerviosos se dirigen siempre desde los ovarios hasta el cerebro. Se enroscan ese par de cordones en la espina dorsal, formando el santo ocho, o el Caduceo de Mercurio. Por ese par de finos cordones nerviosos –que no son completamente físicos, pues en parte, podríamos decir, son tetradimensionales–, asciende la energía sexual, propiamente dicha, como fuerza eléctrica muy sutil hasta el cerebro.

Esta fuerza de por sí, llega al organismo a través de diversos procesos. Originalmente deviene del Tercer Logos, del Mahâ-Chohan. Indubitablemente, para hablar esta vez en términos cristianos, podría decirles que tal energía es divinal y que el Tercer Logos, en sí mismo, es lo que nosotros denominamos, en puro cristianismo, Espíritu Santo.

La fuerza del Espíritu Santo es prodigiosa en todo sentido. El Universo entero no podría existir sin esa fuerza magnífica, las semillas no lograrían germinar, los animales sin esa fuerza no se reproducirían, los árboles no darían su fruto, el Universo entero no podría existir. Así que, la fuerza del Espíritu Santo, la energía prodigiosa del Tercer Logos, es algo digno de ser analizado. Hay escuelas que se han dedicado a tal análisis. Existen esas escuelas en todo el Oriente, y muy especialmente entre el Budismo Tántrico del Tíbet.

Aprender a manejar ese potencial electro-sexual es indispensable, cuando en verdad se quiere lograr una transformación. Sin la energía creadora no sería posible que un par de gametos –masculino y femenino–, es decir, un óvulo y un zoospermo, se integraran para originar la concepción fetal.

Bien sabemos nosotros lo que es la función del menstruo en el sexo femenino. Indubitablemente este último se provoca debido a que un óvulo maduro se desprende del ovario, la herida que queda, pues, en aquel lugar donde el óvulo se desprendió, sangra, ése es el proceso del menstruo. Indubitablemente, en ese lugar do sangra existe también eso que en Medicina se denomina “cuerpo amarillo”, y que a la larga sirve para evitar una sangría continua.

Lo interesante es ver como ese óvulo desciende pues al útero, y aguarda allí el momento de ser fecundado. Cuando ese óvulo se encuentra depositado en su región correspondiente, siente la mujer –en realidad de verdad y en forma, dijéramos, intensiva–, el impulso sexual. Tal impulso tiene una mecánica, relacionada con la economía de la Naturaleza. Y es que el óvulo pide, clama, desea a un zoospermo, para que exista una creación más, necesaria para los fines económicos del planeta Tierra. En ese estado hay ansiedad, de parte del sexo femenino por el masculino, y esa ansiedad no tiene otra causa sino el óvulo, que desea cuanto antes la unión con un zoospermo.

Obsérvese algo muy interesante: de 6 o 7 millones de zoospermos que se escapan durante la cópula, tan sólo un afortunado zoospermo logra llegar hasta el gameto femenino, pierde la cola, penetra completamente dentro del gameto y se inicia el proceso de la gestación. De tantos millones de zoospermos, sólo uno logra penetrar en el óvulo. ¿Qué te dice esa operación matemática? Ademas, téngase en cuenta que el zoospermo lleva, en sí mismo, 24 cromosomas, y que el óvulo lleva otros 24. Entonces he ahí 48 cromosomas formando la célula germinal. Célula básica, fundamental, mediante la cual deviene un nuevo organismo humano.

¿Pero por qué un zoospermo, y sólo uno, logra entrar en el óvulo? ¿Quien dirige a ese zoospermo? ¡Hay un principio inteligente que lo dirige! ¿Cuál será? ¿Por qué ha sido seleccionado? Indubitablemente, ese principio inteligente no es otro que la energía creadora del Tercer Logos, la energía sexual. Entonces hallamos, en la energía sexual, inteligencia, esto resulta formidable. Así se inicia el proceso de gestación de nueve meses. Obviamente, la mujer ha sido elegida para la santa predestinación: la de ser madre. Ser madre, en realidad de verdad, es un sacerdocio de la Naturaleza, un sacerdocio divino, inefable. Una madre, merece entera veneración de todos los seres que pueblan el Universo.

En la Doctrina Secreta de Anawak, se rinde culto a las mujeres que mueren de parto. Incuestionablemente, ellas son verdaderas mártires. Se nos ha dicho pues, en Nawatl, que ellas van, no al Mictlan, como suponen algunos, sino al Tlalokan, es decir, al Paraíso de Tlalok. Aunque ustedes piensen que son doctrinas de nuestros antepasados y que hoy en día somos “muy cristianos” y no podemos ya volver atrás, la cruda realidad de los hechos es que tal afirmación de los Adeptos Nawatl, o Zapotecas, o Toltecas, reposa sobre bases muy serias.

¿Con qué derecho nos atreveríamos nosotros, por ejemplo, a refutar la doctrina de nuestros antepasados aztecas, si nosotros mismos devenimos de ellos? ¿O es que creemos, acaso, que los españoles fueron mas sabios que nuestros antepasados de Anawak? ¡Bien sabemos que no! Antes bien, ellos vinieron a destruir una cultura, estuvieron quemando en la plaza publica todos los códices antiguos y privaron al mundo de ricos tesoros esotéricos. Afortunadamente, unos cuantos códices se salvaron, lo que ha permitido a los grandes historiadores mexicanos, a los grandes antropólogos, reconstruir parte de la historia antigua.

El Tlalokan, el Paraíso, es una realidad. Se ha dicho que las mujeres que mueren de parto, se afirmó en forma enfática en los tiempos idos, ingresaban, pues, al Paraíso de Tlalok. Lo merecían, pues habían dado su vida por la Naturaleza, habían muerto en el cumplimiento de ese gran sacrificio, cual es el de ser madres, habían cumplido con su misión. La mujer ha nacido para esa Santa Predestinación.

¡Cuan grande es la dicha que siente la mujer que lleva a su niño en sus brazos, que le alimenta con sus pechos, que le brinda su Amor! Ella, en ese momento, está haciendo el papel que hace la Gran Madre Natura con todos los hijos; es una verdadera sacerdotisa que merece todo respeto y gran veneración.

Es mediante esa energía creadora, que fluye y palpita en toda la Naturaleza, que fluye por los arboles, que se manifiesta a través de los órganos creadores de los peces y de los anfibios, y de los cuadrúpedos y de las aves que vuelan a través del espacio infinito, como nosotros podemos transformarnos radicalmente. Si la mujer aprende a manejar esa prodigiosa energía, puede cambiar de Nivel del Ser, convertirse en algo distinto, en algo diferente.

La mujer, ante todo, necesita conocer los Misterios del Sexo. Ya pasaron los tiempos en que se consideraba el sexo como un “pecado”, ya pasaron los tiempos en que el sexo era “tabú”. Sólo conociendo la mujer los Misterios del Sexo, aprendiendo a manejar la energía creadora sólo así podrá ella transformarse y transformar al mundo. En esta reunión hemos de estudiar a fondo y profundamente la cuestión relacionada, precisamente, con el problema sexual máximo de la época. No hay duda de que en la cópula química o metafísica –para hablar en un lenguaje que no escandalice a ninguna de las hermanas, aquí presentes–, está el secreto de la transformación humana. Cuando la mujer aprende a transmutar sus energías creadoras, de hecho inicia un proceso de transformación íntima, que de hecho la coloca en un Nivel Superior del Ser.

Desgraciadamente, hoy por hoy el hombre no solamente se ha degenerado, sino que también ha iniciado procesos degenerativos en el sexo femenino. Ha metido a la mujer por el camino de la fornicación y hasta de la prostitución, motivos más que suficientes como para que la mujer aprenda hoy en día a cuidarse del varón; motivos más que suficientes como para que la mujer estudie los Misterios del Sexo, pues así y sólo así, podrá, no solamente ella transformarse, sino transformar al varón.

La cópula química o metafísica, incuestionablemente está relacionada con la Gran Cópula Universal. Bien sabemos que el Eterno Masculino hace fecundo al Eterno Femenino para que surja la vida en todo el Universo, esto es indubitable. Esos dos principios pertenecen a lo Divinal. Con justa razón, Simón el Mago decía: “Existen dos vástagos de toda seriedad; el uno viene de arriba, de Urano, y es masculino; el otro asciende y es femenino. En la unión de estos dos vástagos, esta la clave de todo poder”.

Hasta observen ustedes al signo de la Santa Cruz: dos palos cruzados. El uno, es vertical y representa el principio masculino; el otro, es horizontal y representa al sexo femenino. En el cruce de ambos, se halla la clave de la redención.  En una antigua Escuela de Misterios griegos, se menciona un acto secreto, fisiológico, místico, que puede transformar al mundo y a la humanidad. Para no escandalizar mucho, diré a ustedes la clave en latín: “inmiscio miembrum virilis in vaginae feminam sine eyaculation seminis”. En todo caso, en la inserción del phalo vertical dentro del ecteis formal, se encuentra la clave de todo poder. Desafortunadamente, tanto varones como mujeres lo único que han hecho, hasta la fecha actual, es aprovechar el cruce de esos dos “vástagos” para la reproducción animal.

Así como la mujer es capaz de poner un hijo sobre el tapete de la existencia, de decirle “¡Sea!”, y es. Así como la mujer es capaz de formar a un Napoleón dentro de su vientre, o a un Jesús de Nazaret, o a un Hermes Trismegisto, para luego decirle: “¡Existe, Existe!”, y éste pasa a existir a la luz del Sol, así también la mujer puede ser capaz de una auto-creación extraordinaria, puede crearse así misma, puede transformarse en algo distinto, diferente, con base misma en la cópula química o metafísica. Lo interesante sería que ella comprendiera el proceso de las energías universales. 

Incuestionablemente, cuando el varón y la mujer Adam-Eva se están amando, cuando se hallan unidos en la cópula química o metafísica, en momentos en que el phalus vertical, se cruza con el cteis formal, hay fuerzas prodigiosas, universales, cósmicas, que envuelven a la pareja con una luz muy brillante, luminosa, extraordinaria. Esas fuerzas prodigiosas, que fueron capaces de crear el mundo, de hacerlo surgir de entre el Caos, rodean a la pareja, la envuelve. En tales momentos, hombre y mujer unidos, forman el Andrógino Perfecto, el Elohim, una criatura soberana. Obviamente, hombre y mujer, unidos, son un solo ser que tiene poder sobre la vida y sobre la materia, que puede hacer surgir una nueva criatura de entre el caos.

En tales momentos, si se conociera la Ciencia maravillosa del Tercer Logos, se realizarían prodigios. En tales momentos, podemos retener esa fuerza extraordinaria para purificarnos, para transformarnos, para desarrollar en nosotros otras facultades del Ser, para desenvolver en nosotros prodigios que ni remotamente sospechamos, para convertirnos en verdaderos ángeles, seres inefables. La mujer tiene la llave de la Ciencia, mas debe aprovecharla y abrir el Arca donde está el tesoro de la Sabiduría Antigua.

Desgraciadamente, tanto la mujer como el varón pierden las Fuerzas Divinales, cuando cometen el error imperdonable de llegar ante eso que se denomina “orgasmo” o “espasmo” en alta Fisiología, Biología y Patología Orgánica. Si la mujer, en esos instantes, le enseñase al varón la necesidad de ser continente, si en vez de llegar hasta la consumación final de la animálica pasión, tuviera el valor de refrenar el impulso animal –para evitar lo que en Fisiología Orgánica, o alta Patología o Biología, se denomina orgasmo o espasmo–, retendría esa fuerza mística del Tercer Logos, del Mahâ-Chohan, del Shiva indostánico. Con tan sutiles fuerzas, podría ella hacer de sí misma algo diferente: se convertiría en triunfadora, pasaría a un Nivel del Ser extraordinario, no volvería jamas a tener miseria ni dolor, no habrían para ella sufrimientos. Novísimas facultades aflorarían en todo su organismo, sería completamente distinta. Una mujer así, transformada por sus propias energías creadoras, podría transformar al hombre y transformar el mundo, porque la mujer tiene un poder único: formar a las criaturas dentro de su misma matriz.

Veamos esos grandes hombres que han descollado en la Historia: un Krisna en el Indostán, un Buddha, un Hermes Trismegisto, un Jesús de Nazaret, un Francisco de Asís, o un Antonio de Padua, etc., etc., etc. ¿Donde se formaron? ¿En el aire, acaso? ¿Quién les dio esa figura? Hombres tan grandiosos que han surgido en todas las épocas, ¿de donde salieron? Esos que libertaron naciones: Morelos, en nuestra patria, o un Hidalgo, Napoleón en Francia –bueno, aunque él no libertó naciones, dispensen, más bien las esclavizó, pero en todo caso fue un gran militar–, un Bolivar allá en los países de Suramérica, ¿de dónde salieron? ¿Cuál su origen? Muy masculinos, muy inteligentes, muy geniales, pero salieron de un vientre femenino, fue la mujer la que los formó en su vientre, la que les dio la vida, la que los puso sobre el tapete mismo de la existencia. El mismo Superhombre, de un Nietzche, no puede salir de ninguna otra parte que del vientre de la mujer. Por eso es que sabias mujeres se dirigieron a Jesús de Nazaret y le dijeron: “Bendito el vientre que te formó y los pechos que te alimentaron”.

Así pues, los varones no tenemos mucho de que enorgullecernos, porque por mucha sapiencia que tengamos, mucha erudición o capacidad intelectual que hayamos adquirido, nos formó una mujer en su vientre, nos dio la vida y nos puso sobre el tapete mismo de la existencia. Así pues que, veamos, que la mujer puede transformar al mundo si así lo quiere, tiene en sus manos la llave del poder. Hasta la misma biología masculina puede ser controlada por la mujer, y de hecho la mujer controla las actividades biológicas del varón, tiene ese poder, un poder extraordinario, formidable. Entonces ella lo único que tiene que hacer es retener esa prodigiosa energía creadora del Tercer Logos, no dejarla escapar, no permitir que se funda entre las Corrientes Universales. Por eso es que la mujer casada, en la cópula química, o metafísica, debe asumir una actitud edificante y esencialmente dignificante

Obviamente, el Sacerdocio del Amor dimana de los tiempos mas arcaicos de la Tierra. Recordemos en Grecia, pues, a las Sacerdotisas del Amor, a las Hetairas. Ellas eran sagradas, en el sentido mas completo de la palabra, y sabían ministrar eso que se llama Amor, y los varones debían concurrir a ellas. Recordemos allá, en las tierras del Japón, las sacerdotisas niponas. Ellas ministran eso que se llama Amor. Desgraciadamente, las gentes de la época moderna han perdido, dijéramos, el sentido del verdadero Amor. Las mujeres modernas deben volver a la sapiencia antigua, comenzar por educar al varón. El sexo es sagrado en un ciento por ciento, la mujer debe enseñarle al varón la veneración, el amor y el respeto al sexo. Si la mujer así actúa, podría transformar el mundo en forma definitiva.

Todo el secreto consiste en retener esa energía maravillosa que fluye en la flor, en el ave, en el pez y en el hombre, no dejarla escapar. Repito: es posible, sí, si la mujer evitara siempre llegar a la consumación del acto sexual, si ella aprendiera desde un principio a evitar el espasmo o el orgasmo fisiológico o biológico, como se dice en Medicina y en Biología. Así se transformaría, así se purificaría, así originaría en ella sentidos novísimos de percepción ultrasensorial, que le darían acceso a la dimensión desconocida. Así empezaría la mujer a adquirir una nueva inteligencia que le permitiría orientar a sus hijos sabiamente.

No deben olvidar ustedes que la mujer debe ser también, además de madre, educadora de sus propios hijos. Ella está llamada a educar a sus hijos. Yo creo, pienso, es mi concepto de que la madre está llamada a darle al hijo la primera educación. En modo alguno me parecería correcto que fuese el “Kinder” el llamado a dar las primeras nociones de cultura a la criatura que ha nacido.

Pienso que es la madre la llamada a eso: a acabar de formar al fruto de sus entrañas. Más tarde podría tal “fruto” ir a las escuelas superiores de humanidades, o a la universidad; pero su orientación básica debe empezar en el hogar. La madre es el ángel del hogar, la maestra del hogar, la llamada a educar a sus hijos. Hoy por hoy, todo eso se ha perdido. En los tiempos antiguos, en la Atlántida y en la Lemuria, las madres educaban a sus hijos dentro del hogar, los formaban. En los tiempos estos, decadentes, en que nos encontramos, debido a la degeneración del varón, la mujer ha perdido hoy por hoy muchas de sus hermosas cualidades. El varón que ha creado una civilización falsa y una vida mecanicista, absurda, también ha cometido el crimen de sacar a la mujer de su hogar. Ahora la mujer, para poder sobrevivir en este caos absurdo del siglo veinte, no le ha quedado más remedio que desplazar al hombre en las oficinas, en la industria, en la banca, en el comercio, en los talleres, en la ciencia, etc. 

Está tan degenerado el varón ultramoderno, que ya no es capaz de sostener ni su mismo hogar, motivos mas que suficientes los que han obligado a la mujer a tener que lanzarse a la lucha. Así veamos como en los Estados Unidos las mujeres están en los talleres mecánicos, en las gasolineras, en la aviación, en el ejército, etc.

Una Raza no degenerada, una Raza, dijéramos progresiva, es diferente. En una Raza progresiva, la mujer es el ángel del hogar, sacerdotisa de sus hijos. Base fundamental sobre la cual reposaba en los antiguos tiempos, no el Patriarcado, sino el Matriarcado. Ahora debe volver la mujer a su hogar. Esto no sería posible, y no es posible, en tanto no se regenere al varón, que ya no es capaz de mantener a la mujer dentro de su hogar.

Día llegará, pues, en que nacerá en el mundo una nueva civilización. Cuando eso sea, la mujer será la sacerdotisa de su hogar otra vez, y el varón regenerado tendrá que ir al campo, a la montaña, a labrar la tierra “con el sudor de su frente” para dar de comer a su mujer y a sus hijos, como lo mandan las Sagradas Escrituras.

Hoy en día, da dolor decirlo, pero es tan grande la degeneración de esta época, que muchas mujeres tienen que trabajar para sostener a su mismísimo marido. Viendo todas estas cosas, en tratándose de asuntos tan importantes y de fina exposición, veo la necesidad, urgente e inaplazable, de enseñarle a la mujer los Misterios del Sexo. Antes que todo ella debe libertarse todavía de las muchas ataduras absurdas. Debe enfocar, pues, los estudios del sexo desde un nuevo ángulo. No seguir considerando, pues, a la Sexología como “tabú” o “pecado”, vergüenza o disimulo, etc. Si la mujer tiene que regenerar al varón, debe afrontar directamente los Misterios del Sexo, debe enseñarle al varón tales Misterios.

Desgraciadamente, el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, ni siquiera sabe respetar a su esposa. Adultera como animal, fornica incesantemente, malgasta los dineros que tiene para su hogar en la cantina, en las casas de juego, etc. Incuestionablemente, la cruda realidad de los hechos es tal, que la mujer está llamada a asumir un nuevo papel: necesita transformarse mediante la energía creadora y enseñarle al varón el camino de la regeneración. Mas esto no sería posible si ella no tuviera un potencial eléctrico o eléctro-sexual superior, que le permitiera realizar tan magnífica labor.

En tanto la mujer continúe llegando al espasmo fisiológico u orgasmo fisiológico durante la cópula química o metafísica, no tendrá la potencia eléctrica como para poder convencer al hombre. Cuando se trata de convencer a otro, de regenerarlo, de indicarle el camino de la salvación, se necesita tener alguna autoridad, y no es posible tener autoridad alguna en tanto la mujer se descargue eléctricamente. Así pues, ella, la mujer, necesita ahorrar sus propias energías creadoras. Sólo así podrá aumentar su potencial eléctrico, como para tener suficiente fuerza o autoridad que le permita transformar al hombre, sacarlo de las cantinas, enseñarle el camino de la responsabilidad, indicarle la senda de la regeneración.

Aquí reunidos, con estas damas que me escuchan, quiero decirles a ustedes en forma enfática que en ésta, nuestra Escuela de Estudios Esotéricos Gnósticos, laboramos por la regeneración humana. Son llamadas todas las damas potosinas a nuestros estudios, son invitadas con el propósito de trabajar por un mundo mejor. Bien vale la pena reconsiderar, no solamente los asuntos biológicos, sino psíquicos también, relacionados con la mujer, el hombre, el hogar. La mujer debe volverse un poco más madura, desde el punto de vista psicológico. Muchas damas, por ejemplo, “se afanan” por casarse y más tarde fracasan. Debe saber, la mujer, cuál es el hombre que va a elegir, pues esto es básico para el resto de su existencia.

Un día cualquiera –no importa cual– yo, como varón, llegué a un banco. Necesitaba, pues, cambiar algunos cheques, la cajera muy solícita me atendió. Mas, cuan gran dolor vi, al saber como me miraba de arriba a abajo, tan detenidamente, estudiando mis meras apariencias físicas. Volví una segunda vez, y hallé la misma repetición, y una tercera, la misma repetición y una extraña coquetería. ¿Pero qué miraba de mí? ¿Acaso mis estados psicológicos, la parte anímica o espiritual, o qué? ¡Nada de eso! sino esa mera coquetería física. Tratar de ver las apariencias de un rostro, o de un cuerpo humano masculino, con el propósito de elegirlo mas tarde como posible marido, o por lo menos pretendiente, ¡absurdo todo esto en un ciento por ciento! No pude menos que sentir extraño dolor, no por mí, porque mi persona nada vale, sino por aquella dama en cuestión, y por muchas damas, por ejemplo, que aspiran a tener marido. Se preocupan por ver su rostro, su continente, el tamaño de su cuerpo –alto o bajo, gordo o flaco–, si es bien parecido o guapo, o si sencillamente es feo y horrible. ¡Pero nada, absolutamente nada les interesa la cuestión psicológica! Me parece que eso es tan absurdo como ver un mueble: si éste es bonito o feo, si sirve para la cocina o para la sala.

El matrimonio es lo mas grande que hay en la vida. Voy a decirles a ustedes que hay tres momentos importantes en la vida, tres eventos extraordinarios: el primero no es otro que el nacimiento; el segundo, el matrimonio, y el tercero, la muerte –he ahí los tres eventos mas extraordinarios–.  La mujer debe cuidarse de elegir hombres por mera apariencia, o por el deseo de casarse para “no quedarse”, porque eso es absurdo. Querer la mujer hacer de un hombre, dijéramos, su “ideal”, sin sentirlo de verdad psicológicamente, es algo incongruente.

Algunas damas solteras se preocupan muy especialmente por el artificio, por la forma, o por el esplendor económico de tal o cual varón. Tratan de congraciarse con él en alguna forma, de hacerse simpáticas ante el mismo; o conocer sus diversos aspectos para acomodarse artificiosamente a su forma de ser o de vivir, y tarde o temprano fracasan. Ese no es el camino de la felicidad matrimonial. En el verdadero Amor hay espontaneidad absoluta, no existe artificio de ninguna especie. Reconoce la mujer de inmediato al ser que adora, allí no se necesitan de palabras superfluas, ni de luchar por acomodarse a su forma de pensar o de sentir.

En el verdadero Amor, la mujer sabe si el hombre le pertenece o no, si es el suyo o no. Porque cuando una mujer aspira a tal o cual hombre, cuando lo pretende en alguna forma, obviamente también sabe si hay algún rasgo en él que no concuerde con su naturalidad, con la personalidad de ella, con su psiquis, con sus procesos psicológicos particulares. Es claro que si una mujer que ama a un hombre y tiene él algo que no le pertenece a ella, algún rasgo característico extraño para ella, que en modo alguno se acomoda a su sentir, es porque tal varón no es el de ella. Una unión de tal clase, va al fracaso.

Hay una Ley, sí, existe, que hace que dos seres que se aman se encuentren. Muchas veces una mujer no encuentra al varón que ha de ser... …lo único que viene a resultar de tales equivocaciones o procederes, fruto de la impaciencia, no es otra cosa sino el dolor. Recuerden que en modo alguno se puede enfocar el problema del matrimonio de una manera equivocada, porque el resultado se llama “dolor”. Cuando uno se olvida que el matrimonio es uno de los tres factores mas importantes de la vida comete errores imperdonables. Así que, deben fijarse mucho, las damas solteras, en el problema éste de elegir un esposo, un marido; nunca precipitarse, saber siempre aguardar, porque esa energía creadora del Tercer Logos, que fluye y palpita en todo lo creado, es inteligente, sabia, y a cada mujer trae su varón, el que le pertenece por Ley. No se preocupen las damas solteras por casarse porque el que ha de ser su esposo llegará.

Podrían equivocarse –dirían ellas–, y elegir al que no ha sido elegido para esposo. Mas hay una pauta a seguir, es obvio, y si la mujer ve en el hombre algo que no concuerda con su naturaleza, algo extraño a pesar de que esté, posiblemente, enamorada, algo que no tiene relación alguna con su psiquis; está fuera, dijéramos, de “su onda” –para hablar ésta vez en términos de jóvenes rebeldones–, es que tal hombre no es el suyo. 

Así que la fuerza creadora del Mahâ-Chohan, ésa que da vida a las criaturas entre el vientre, ésa que hace surja la vida de entre el caos, es lo suficientemente potente e inteligente como para traer a la mujer su complemento exacto, preciso, el hombre que realmente le ha de pertenecer. Así que elegir un marido no es difícil, más sucede que la mujer moderna lo ha hecho difícil todo por la impaciencia, todo por no saber aguardar, todo por dejarse llevar de la superficialidad. Paciencia, continencia, mesura es lo que aconsejo a la mujer.

Y a las casadas, he dicho, les indico la necesidad de transmutar la energía creadora. Esto es posible repito, cuando uno, sea hombre o mujer, no comete el error de llegar al espasmo de la fisiología orgánica, es decir a la consumación animal. Recordemos nosotros aquella frase de Virgilio el poeta de Mantúa “post coitum animalian tristian”, después del coito el animal queda triste. Podría conservarse la belleza de los hogares, si se evitara el espasmo fisiológico, el orgasmo de la Medicina. La belleza en el fondo es divinal. Podría la mujer conservar su belleza si no gastara sus energías creadoras, entonces su rostro jamás sería marchitado por la ancianidad. Podría la mujer conservar su belleza y aún mejorarla notablemente aprendiendo a transmutar la libido sexual citada por el Gran Patriarca Gnóstico San Agustín.

La mujer puede hacer de sí misma lo que quiera, si puede darle vida a una criatura dentro del vientre, si puede formarla en su matriz, ¿por qué no podría darse vida a sí misma? ¿Por qué no podría hacerse bella a voluntad? Si durante el coito químico o cópula metafísica la mujer elige un patrón para su belleza, un rostro inefable, si lo coloca frente a su cama y lo observa y en esos instantes, hace uso de la imaginación –tratando, naturalmente, de tener ese mismo rostro–, pueden ustedes estar seguras de que a la larga adquiriría tal prototipo, resplandecería tal estética en ella.  Un Schiller, por ejemplo autor de su Estética quedaría asombrado por esto que estoy diciendo. En el mismo terreno de la vida práctica les diré a ustedes… …que el hijo que tenía entre sus entrañas, saliera blanco, rubio, “güero”, como decimos nosotros en nuestro lenguaje macizo.

Para el efecto puso frente a su cama un niño de dorados cabellos, blanco, durante todo el tiempo de su embarazo no hizo sino contemplarlo, verlo durante media o una hora diaria. Por medio de la imaginación modeló tal feto que al fin aquel niño nació completamente güero, sus dorados cabellos caían sobre sus espaldas y blanco, no hay duda que ese niño más tarde con el sol se quemo y que sus cabellos güeros se volvieron casi negros, de que se deformó con la luz de un sol tropical, pero no hay duda de que por aquellos días se cumplió su finalidad.

Ahí no quedó el experimento de mi madre, no, después dijo voy a que nazca un hijo negro. Consiguió un cupido negrito como el azabache, de ojos también negros y penetrantes. Lo colocó en la barda frente a su cama nupcial durante su segundo embarazo y se acostaba ella mirando el cupido aquel, no hay duda de que así salió ese segundo, que fue un hermano mío, completamente negro como el carbón y continúo él si no necesito quemarse por el sol, continúo siendo tan negro como el azabache.

Una mujer puede modelar, por medio de la imaginación, el feto que lleva en su vientre. La imaginación creadora tiene un poder magnífico formidable. También puede la mujer por medio de la imaginación, durante la conexión del Lingam-Yoni, en el lecho nupcial, en estado de embriaguez erótica, contemplar una hermosa figura arquetípica para modelar su rostro y lo lograría si se identificara con tal figura. Es posible entonces, mediante métodos magísticos, eróticos diríamos nosotros, para hablar a lo psicológico, algo así como mágico-sexual, modelar su rostro, transformarlo y adquirir belleza. La belleza es algo que se puede adquirir aunque no se tenga. La imaginación bien utilizada puede modelar el rostro humano durante la cópula metafísica, para darle a éste, si así se quiere, belleza, estética.

Esto no lo soñó siquiera el Schiller el autor de su Estética, tal vez lo hubiera intuido Miguel Angel aquel gran artista de la antigua Itaca, pero fenómenos de ésta clase fueron estudiados no solamente en la Tesalia, o en las tierras Helénicas, o en la vieja Hispérida, sino también han venido ahora, a través de nosotros que investigamos, a ser conocidos en estos tiempos moderno. Hasta aquí, pues, esta exposición relacionada con la mujer y el sexo.

Preguntas y respuestas que interesan a la mujer P. Venerable Maestro Samael: la mayoría de los médicos modernos recomiendan las pastillas anticonceptivas, como medicamento para regular la menstruación, y también para evitar los fuertes cólicos menstruales. Esto se lo recetan, sobre todo, a la mujer soltera. ¿Cuál es su opinión sobre este asunto? R. Las pastillas anticonceptivas, para curar cólicos menstruales, me parece algo completamente empírico y absurdo. En nombre de la verdad tenemos que decir que las gentes desconocen la Ciencia Pura. Eso que llaman “ciencia”, no es más que un podridero de teorías lamentables. Considero pues, que tales procedimientos artificiosos en boga, son perjudiciales en un ciento por ciento para la salud humana. Los cólicos menstruales deben ser curados con medios más eficientes, no mediante pastillas anticonceptivas que de nada sirven. 

Es criminosa la actitud de todos esos científicos del Anticristo, que han inventado la tan famosa pastilla anticonceptiva, con todas sus secuelas y derivados. Obviamente todas ustedes, las mujeres, han sido víctimas del Anticristo. Entiéndase por “Anticristo”, la falsa ciencia, la tan cacareada academia, el cientificismo ultra-modernista. No es realmente necesaria, en modo alguno, la famosa pastilla anticonceptiva. Quienes quieran de verdad controlar un poco la cuestión de la concepción, que trabajen con el Arcano A.Z.F.

P. En el caso de la mujer que ha regulado la natalidad por medio de pastillas anticonceptivas, y que después conoce las enseñanzas gnósticas y quiere llevarlas a la práctica, ¿debe hacer algo para desintoxicar el organismo, o la Naturaleza se encarga de ello? R. En cuanto a la intoxicación que hallan recibido con tanto menjurje preconizado por los científicos del Anticristo, deben dejar todo a la Naturaleza. Ella se encargará, por cierto, de depurar absolutamente el organismo. Repetimos, no es necesario en modo alguno, el sistema de pastillas anticonceptivas, que es criminoso en un ciento por ciento. La Naturaleza es muy sabia y tiene leyes para controlar el exceso de población. Recuerden ustedes que todo en la Naturaleza está sujeto a la Ley del Péndulo: que si hoy existe explosión demográfica, cuando cambie nuestra posición con el movimiento del Péndulo, quedaremos en el otro extremo y habrá, precisamente, descenso demográfico, un “minus”. Hay pues, un “plus” y un “minus”, en esta cuestión de la población. Todo “plus” demográfico es controlado por las leyes de la Naturaleza. Cuando la población humana es excesiva, sobreviene siempre la guerra y la peste, o ambas cosas a la vez. El hecho de que en estos precisos momentos haya explosión demográfica, indica, señala la venida de la guerra, de la peste y de muchas otras epidemias más.

P. Si una mujer ha alterado sus funciones sexuales normales, ya ligándose las trompas o con cualquier otro sistema físico; o bien, si es varón, haciéndose la “vasectomía”, ¿qué probabilidades tienen en la transmutación sexual? ¿Podrían esas personas, crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser? R. Ante todo se necesita de la disponibilidad al hombre. Téngase en cuenta que el Sol está haciendo un experimento maravilloso en el tubo de ensayos de la Naturaleza: quiere crear Hombres. Bien sabemos nosotros que la raza de los humanoides es necesaria para poder captar determinados tipos y subtipos de energía cósmica, que luego transforma y retransmite a las capas anteriores del organismo planetario. Triste situación la del humanoide, ¿verdad?. Sin embargo, el Sol quiere algo más y ha colocado, dentro de las glándulas endocrinas sexuales del humanoide, los gérmenes para el Hombre. Tales gérmenes pueden desarrollarse, si nosotros cooperamos. Si no cooperamos, el ensayo del Sol fracasa. Durante los primeros ocho siglos del cristianismo, se crearon muchos Hombres, más en la Edad Media las creaciones fueron muy raras, y ahora son más raras aún.

Para que exista el Hombre, se necesita que los gérmenes para los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, ubicados en las glándulas endocrinas sexuales, se desarrollen convenientemente. Tales gérmenes no podrían desarrollarse si en nosotros no existe cooperación. Es también incuestionable que tales gérmenes no podrían desarrollarse en un ambiente desfavorable. Cuando se hacen ensayos glandulares, cuando se cierran las trompas, cuando se hacen trasplantes de glándulas o se injertan en el organismo glándulas de mono, o algo semejante, las condiciones no resultan ciertamente muy felices, como para que los gérmenes del hombre puedan desarrollarse en un organismo así.

Si observamos nosotros a las hormigas, podemos darnos cuenta de que en el pasado fueron humanoides. Mas desgraciadamente, los científicos que afloraron entre esa raza de humanoides, se dedicaron a ensayos perjudiciales: quitaron glándulas, hicieron trasplantes, cerraron trompas, etc., etc., etc., y como resultado, los gérmenes para el hombre no pudieron desarrollarse en esas criaturas. Antes bien, estas fueron poco a poco empequeñeciéndose, alterándose su morfología básica, y hoy en día son esas criaturas que bien conocemos, y que abundan en todos los rincones de la Tierra.

P. Para prevenir el cáncer, la medicina oficial utiliza un tipo de examen denominado Citología Vaginal. ¿Cómo debe actuar la mujer, en este sentido? R. En los tiempos antiguos, cuando la gente era más sana, nadie se hacía tales exámenes. Obviamente, estos susodichos exámenes, son nacidos únicamente de la lujuria de los científicos, son subterfugios de la mente, inventados por ellos; son trastornos lúbricos, ¿quién podría negarlo. Claro, el Anticristo es muy astuto y todos ellos gozan examinando los órganos sexuales de las mujeres.

Si aparece el cáncer, ¡pues a curarlo! No hay cosa más fácil que curar el cáncer. Ya vimos nosotros cómo la serpiente cascabel tiene el poder de hacer desaparecer el cáncer, radicalmente, hasta el último grado. No es más que quitarle la cabeza a la serpiente y los cascabeles también. La carne se pone a secar al sol y se le da al enfermo en cápsulas, una cada hora, hasta que sane. Pero en verdad, sí es cierto que la cascabel, es muy “celosa”: quien esté sometido al tratamiento de la cascabel, no puede tomarse ni un “mejoral”, “cafenol”, cualquier coadyuvante, cualquier remedio, por simple que sea, es suficiente como para destruir la labor curativa de la serpiente cascabel. Si se deja que el remedio de la cascabel actúe sin interferencias, el resultado será asombroso: el paciente sanará. Así pues que de nada sirven los famosos exámenes vaginales, de nada sirven todos esos estudios de Citología Vaginal, Todos esos inventos de los científicos ultra-modernos.

P. Maestro: ¿Qué procedimiento o técnica, durante el Sahaja Maithuna, deben seguir los esposos para eliminar sus “yoes-defectos”? R. Los esposos deben, durante la cópula química, pedir ambos por la desintegración del mismo defecto. Es falta de caridad y de amor que el marido esté pidiendo por la desintegración de tal o cual defecto, y la compañera esté por su lado, pidiendo por la muerte de otro defecto. Es precisamente el poder del Andrógino, formado por la pareja en el trance sexual, el que va a utilizar la Divina Madre Kundalini para incinerar tal o cual agregado psíquico. Si el Fuego Eléctrico lo dirigen ambos cónyuges hacia un mismo defecto, la desintegración no se hace esperar. Repito: ambos cónyuges deben implorar por el mismo defecto. 

P. Maestro, ¿Qué opina usted sobre el aborto?   R. El aborto es una destrucción de la obra de la Madre Naturaleza. Bien sabemos que la Diosa Madre Natura, trabaja creando organismos. Cada uno de nos la lleva dentro de sí mismo, en la propia psiquis. Es ella quien une el zoospermo al óvulo, ella es quien elabora la célula germinal primitiva, con sus 48 cromosomas; ella es la que da los impulsos para la formación genuina de la célula germinal primitiva, y gracias a esto el organismo se desarrolla y se convierte en un arquetipo creador. 

Así pues, en realidad de verdad la Madre lucha intensamente para fijar un organismo, y cuando alguien destruye su obra, comete un crimen que en modo alguno puede pasar desapercibido para la Gran Ley. Sería absurdo que la Gran Ley estuviera de acuerdo con este tipo de destrucción, y naturalmente sanciona severamente a todo aquel que destruye la obra de la Madre Naturaleza. Por lo tanto el aborto, provocado intencionalmente, es un homicidio sancionado como tal por la Gran Ley. 

P. Cuando sobreviene el aborto involuntario, ¿Puede considerarse como un Karma?   R. No siempre es kármico, pues muchas veces un accidente puede provocar un aborto. Es kármico algunas veces, como en los casos en el que las mujeres comienzan a gestar una criatura, y una y otra vez fallan en sus intentos.

P. En rasgos generales, ¿Qué consecuencias traerá a la humanidad la legalización del aborto?   R. Como quiera que la humanidad está dedicada al error y el aborto se ha legalizado y se toma como un hecho normal, ya oficializado, esto acarreará un Karma terrible a los habitantes de la Tierra. Es claro que quienes no hayan provocado abortos, no tendrán nada que pagar; pero todo eso, en general influirá en las grandes catástrofes que se avecinan. 

P. ¿Cuál es la causa actual del fracaso político, tan característico en los modernos líderes gubernamentales?   R. Esta política fracasada, utilizada por los líderes modernos, tiene sus raíces en la debilidad sexual de los mismos. Bien sabido es que la sociedad moderna está controlada por los “bribones del intelecto”. Los “bribones del intelecto” son terriblemente fornicarios y todo eso ya está demostrado hasta la saciedad. Un “bribón” es la mezcla del intelectualismo con la falta de espiritualidad, y la falta de espiritualidad ocasiona lujuria exorbitante, y como quiera, repito, que el mundo está gobernado por “bribones”, no es extraño que esto suceda.  Así pues, los políticos por ser débiles son gobernados por el Súper-Hombre. Los políticos, por ser débiles sexualmente, están gobernados por el Círculo Consciente de la Humanidad Solar, que opera sobre los Centros Superiores del Ser. Los políticos vienen a ser como fichas negras que la Fraternidad de la Luz Interior manipula. Existen fichas blancas y negras, y la Fraternidad de la Luz Interior refuerza a veces una ficha u otra, de acuerdo con el Karma y el Dharma de las naciones. 

P. Venerable Maestro: ¿cuál es su concepto sobre la mujer, cómo la define? R. La mujer, indudablemente, tiene los mismos derechos del hombre. Si estudiamos cuidadosamente la palabra “Elohim”, que figura en la Biblia, hallaremos que es un nombre femenino con una terminación plural masculina. La traducción exacta de tal nombre, es dioses y diosas. Una religión sin diosas, se encuentra a mitad del ateísmo materialista, porque siendo Elohim, o mejor dijéramos, los Elohim seres andróginos divinos, es decir, dioses y diosas, el resultado sería pues, la mitad suprimida en el nombre de la divinidad. Es decir, resultado: nos colocaríamos a la mitad del camino del ateísmo. No se pueden suprimir a las diosas de ningún culto religioso, porque la divinidad, en sí misma, es masculina y femenina a la vez. Deduciendo de esto, podemos sentar como corolario que la mujer tiene los mismos derechos del hombre y que no es posible la Auto-Realización intima del Ser, sin la unión de las partes separadas: hombre y mujer. Ambos, unidos mediante el sexo, constituyen en sí mismos una criatura inefable, un Elohim Creador.

P. ¿Qué opina usted de esos varones que dicen que “la mujer es sólo un útero con piernas”? R. La mujer jamás podría ser, como muchos piensan equivocadamente, un “mero útero con piernas”. Obviamente, quienes así hablan, demuestran su lubricidad, su degeneración, su morbo pasionario de tipo sexual. No está de más recordar, con gran énfasis, que además del centro sexual existen, en el organismo, otros centros. Recordemos al intelectual, ubicado en el cerebro; al emocional en el plexo solar, en la región del ombligo; al centro motor, en la parte superior de la espina dorsal, y al instintivo, en la parte inferior de la misma. Así, pues, no solamente existe el centro de la generación en la criatura femenina. Incuestionablemente, también existen otros centros. Por lo tanto, la definición dada por algunos lujuriosos, considerando a la mujer como un simple “útero con piernas”, además de ser, como ya dije morboso e inhumano, indica también soberbia y orgullo en aquellos varones que la han formulado torpemente.

P. ¿Es kármico poseer vehículo femenino, o cuerpo físico femenino? R. No me parece, en modo alguno, que el vehículo femenino sea kármico. El vehículo, el cuerpo femenino, indudablemente representa el aspecto negativo creador de la divinidad. Ya dije y lo repito otra vez, con entera claridad meridiana, que Elohim es dioses y diosas. Si el aspecto masculino de Elohim tiene derecho a tener cuerpo físico, también el aspecto femenino del mismo tiene derecho a tener cuerpo físico, de tipo femenino receptivo.

P- ¿Quién tiene más pasiones animales, el varón o la mujer? R. Que haya pasiones animales, es obvio, y tanto hombres como mujeres tienen las mismas pasiones animales. Téngase en cuenta que el Ego es siempre Ego. Algunas veces, él retornará, regresará, se reincorporará en cuerpos masculinos y otras en vehículos femeninos. Por lo tanto, siempre es el mismo. Y si en un cuerpo manifiesta sus pasiones desde el ángulo de éste, puramente masculino, en la mujer se expresará desde el punto de vista rigurosamente femenino.

P. La mujer, al igual que el varón, ¿tiene también poluciones nocturnas? R. La mujer tiene poluciones nocturnas, aunque muchos no lo crean. Es claro que un sueño erótico produce poluciones. Las mujeres que han pasado por tales experiencias nocturnales, saben muy bien que la polución femenina es un hecho, y hechos son hechos, y ante los hechos tenemos que rendirnos.

P. La menstruación, ¿puede considerarse como un karma en la mujer? R. La menstruación no podría ser Karma jamás. Quienes así supongan, están equivocados radicalmente. Debemos recordar, con gran énfasis, a las gentes de la antigua Lemuria, otrora situada en lo que hoy son embravecidas olas, en lo que hoy es el océano Pacífico. Entonces, todos los seres humanos éramos hermafroditas. No hay duda de que aquellos gigantes, aquellos colosos tan hermosamente representados por algunas esculturas de la Isla de Pascua, tenían su menstruación. La parte femenina ovulaba, y aquellos óvulos venían al mundo ya fecundados por el principio masculino. Más repito: las criaturas, todas, llevaban en sí mismas los principios masculino y femenino. Era la época en que la humanidad se reproducía por el sistema de “ovulación”, que es el mismo sistema de las aves: la criatura se forma dentro del huevo y después de cierto tiempo, rompe el cascarón y viene a la existencia. La criatura que nacía en la Lemuria se alimentaba del padre-madre.

Esa era la Edad de Oro, esa era la época en que los ríos de agua pura de vida, manaban leche y miel. Entonces no existía ni “lo mío” ni “lo tuyo”, y todo era de todos y cada cual podía comer del árbol del vecino, sin temor alguno. Entonces, quien sabía tocar la lira, estremecía al Universo entero con sus más sublimes melodías. La Lira de Orfeo, todavía no había caído sobre el pavimento del templo, hecha pedazos.

Cuando la humanidad ya se separó en sexos opuestos, todo cambió. Aquel huevo, expelido por el ovario, nació ya sin fecundación, puesto que el principio masculino se había divorciado del femenino. Entonces fue necesaria la cooperación para crear. No está de más recordar las grandes peregrinaciones que desde remotos lugares, se hacían hasta los templos sagrados. Los Kumarats dirigían aquellas procesiones místicas. El acto sexual se verificaba dentro de los patios empedrados de los Templos de Misterios; la humanidad se reproducía por Kriya-Sakty, es decir, por la voluntad y el yoga. Nadie cometía el crimen de extraer, de su organismo, el Esperma Sagrado. Un zoospermo podía escaparse en cualquier momento, para hacer fecunda a una matriz.

Por aquella época no existía el dolor en el parto, y los niños nacían sin que la madre tuviese que sufrir. Desafortunadamente, mis caros hermanos, llegó el momento en que la gente aliada, dijéramos, con ciertos principios tenebrosos que pululaban en la atmósfera del mundo, se dedicó a la fornicación animal. Fue entonces cuando las gentes fueron expulsadas de los Templos de Misterios, y eso quedó como tradición en los libros sagrados. Por eso es que se dice, muchas veces, que “Adán y Eva fueron arrojados del paraíso terrenal”. La menstruación no puede ser Karma. El aspecto femenino, separado del masculino, siguió menstruando, siguió lanzando al exterior el óvulo, solo que ya sin fecundación, y no puede ser Karma pues, una función natural.

P. El Conde Drácula, ¿Existió realmente? Y si existe o existió, ¿Qué nos puede usted decir sobre el vampirismo?   R. Bueno, sé habla también mucho sobre vampirismo; se dice que muchas mujeres son vampirizadas. No niego que haya vampiros sexuales, sí los hay. Los dráculas han existido y seguirán existiendo, más lo que es norma hoy en día, lo que abunda por doquiera por aquí, por allá y acullá es eso que comúnmente se llama Arpías. Bien debemos recordar, nosotros, las aventuras de los troyanos con esas famosas Calchonas de que nos hablara Virgilio, el poeta de Mantua, en “La Eneida”. No hay duda de que cuando tales magas negras, de que cuando tales Calchonas ponen su cuerpo en estado de Jinas, pueden también transportarse a distintos rincones de la Tierra. Si tienen enemigos o enemigas, se acercan a ellos y los muerden. La mordedura aparece, más tarde, como una mancha negra en tal o cual parte del cuerpo, donde hubiese sido la mordida. 

Así pues, propiamente no se trata de vampirismo, sino de Calchonas, de Arpías; eso es todo. ¿Qué a esas se les denominan brujas? Es algo común, y cualquiera lo sabe. 

P. ¿Tiene la mujer licor seminal, igual que el varón? En caso afirmativo, ¿Qué nombre recibe?   R. El licor seminal femenino, es cristalino; podríamos denominarlo, también, “vidrio líquido, flexible, maleable”. No llevará, naturalmente, millones de zoospermos como en el caso concreto de los varones, más si lleva en sí mismo principios vitales: hormonas, fuerzas, sustancias extraordinarias. No hay duda de que la mujer, con el orgasmo pierde riquezas incalculables: calorías, Prana, hidrógeno sexual Si-12, mediante el cual es posible crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

P. ¿Por qué no es conveniente que la mujer realice prácticas de transmutación, ya como soltera o ya como casada, cuando está en el periodo, en la etapa del menstruo? R. No es conveniente que la mujer transmute sus energías creadoras durante la época del menstruo. Debemos tener en cuenta que ese es un proceso demasiado delicado, ya que ciertas substancias podrían ascender hasta el cerebro y causar gravísimos daños.

P. ¿Es aconsejable que la mujer realice sus prácticas de transmutación, utilizando la música clásica, por ejemplo? R. Es posible hacer transmutación con la música inefable de los grandes Maestros. También así se puede sublimar. Recordemos nosotros a las nueve sinfonías de Beethoven, a “la flauta encantada” de Mozart, que nos recuerda una antigua iniciación egipcia, etc. También es posible sublimar las energías creadoras con los deportes sanos, como el de la natación, el tenis, etc., etc., etc. En todo caso, sublimar no es perjudicial.

P. ¿Podría, una mujer, transmutar involuntariamente sus energías creadoras? R. ¿Que algunas personas transmuten involuntariamente? Eso solamente sería posible si escuchan dulces sinfonías, si llegan hasta tener éxtasis, como los de Santa Teresa de Jesús, o de un Francisco de Asís.

P. ¿Cuál es la causa de los movimientos peristálticos, o palpitaciones en el órgano sexual femenino, cuando éste se excita? R. Incuestionablemente, los órganos creadores femeninos durante la excitación sexual tienen ciertas palpitaciones. No hay duda de que las mismas obedecen al sístole y diástole del cardias. Recordemos que el phalus masculino también tiene ese tipo de palpitaciones. Ahora bien, si pensamos nosotros en que el clítoris, el centro sexual específico de los órganos creadores de la mujer, es masculino, nos explicaremos entonces por sí mismos, lo que es realmente el movimiento peristáltico de los órganos creadores femeninos. 

P. Para realizar las prácticas de transmutación, ¿es absolutamente necesaria la excitación? R. No es necesaria la excitación sexual violenta, para poder realizar los procesos de la transmutación. Quienes así piensan, sólo buscan en el fondo, la satisfacción de la lujuria.

P. El temperamento frío o ardiente, ¿de qué modo influye en esto de la Auto-Realización Intima; sobre todo en la mujer? R. No hay necesidad de ser pasionaria, una mujer, para que pueda auto-realizarse, ni tampoco fría como el hielo. Como se dice vulgarmente: “ni tan adentro que te queme, ni tan afuera que te hiele”. Se necesita el equilibrio perfecto; no debemos violentar jamás la Ley de la Balanza. ¡Eso es todo!

P. ¿Cuál es la causa real de la frigidez en la mujer? R. Muchas veces una mujer es frígida, sencillamente por su constitución sexual, por la conformación de su organismo, etc., Más, si ese Ego desencarna y retorna con un cuerpo masculino, podría ser violento, desde el punto de vista sexual. O viceversa: si regresa, si se reincorpora nuevamente con un cuerpo femenino, pero sano y fuerte, podría expresarse en forma lujuriosa. ¿Entendido?

P. ¿Por qué no son fértiles muchísimas mujeres? R. La infertilidad de la mujer tiene por causa-causorum, eso que se llama “Karma”. Mujeres que en el pasado no supieron cumplir con su deber como madres, en sus nuevas existencias nacen estériles. Mujeres que no quisieron jamás hijos, o que los rechazaron, al volver, al regresar, al reincorporarse en vehículos femeninos, tienen que sufrir el dolor, el sufrimiento moral de la esterilidad.

P. Desde un punto de vista rigurosamente gnóstico, ¿qué nos puede usted decir de la mujer moderna? R. Existen épocas de “plus” masculino y épocas de “plus” femenino, en el curso de la historia. Bien sabemos nosotros que durante 42 años gobierna el sexo masculino, y que durante 42 años manda el sexo femenino. Es decir, el ciclo sexual completo, es de 84 años. Cuando el polo masculino de Urano se orienta hacia el Sol, la fuerza que rige allí, en Urano, viene, desciende, hace que el sexo masculino impere, mande. No está de más recordar, por ejemplo, la época de los piratas, las épocas de las grandes gestas de los varones, de las grandes guerras. También debemos recordar que, cuando el polo femenino de Urano se orienta hacia el Sol, la fuerza que de allí deviene, levanta a la mujer y hace que ella se imponga y mande. Precisamente ahora, en estos instantes, nos encontramos en un “plus” femenino: la mujer se encuentra en el gobierno, en la banca, en la sociedad, en la ciencia, etc.

Desafortunadamente los seres humanos no saben conocer con exactitud cuándo es que se encuentra mandando el sexo masculino y cuándo el sexo femenino. Hay que saber aprovechar esas energías, para nuestra propia Auto-Realización Intima del Ser.

En el mismo ser humano, en el mismo humanoide, existen 42 años de actividad fuerte, masculina, y 42 femenina. Esto quiere decir que si un individuo, por ejemplo, nació durante el “plus” masculino, es decir, en épocas en que vibraba el planeta Urano en forma positiva, indudablemente tendrá un poder sexual tremendo durante esos 42 años. Pero cuando venga el aspecto femenino, en vez de languidecer sexualmente, en vez de debilitarse, es aún más fuerte por el estímulo del polo contrario. He ahí lo que es la fuerza masculina y femenina alternándose en todo el ritmo maravilloso del gran Universo.

En estos tiempos, la mujer está mandando, está gobernando, y seguirá todavía mandando por mucho tiempo. Llegará un instante en que su oportunidad habrá pasado. Cuando eso sea, el varón volverá a tomar el cetro del poder. Eso es todo lo que puedo decir en este momento, con respecto a la mujer.

P. ¿Por qué muchos estudiantes gnósticos le temen a la carta 15 del Tarot? ¿Por qué allí el diablo, el Tiphón Bafometo, está representado con senos, como si fuera también andrógino? R. Bien, hablemos un poco sobre la carta 15 del Tarot. Siento placer en hablar de dicha lámina.

No sé por qué las gentes juzgan tan mal a Tiphón Bafometo. Sin embargo, los gnósticos jamás ignoran aquella frase que dice: “yo creo en el Misterio de Bafometo y del Abraxas”.

La carta 15 del Tarot, el Diablo, es profundamente significativa. Recordemos que se halla después de las cartas 13 y 14. Incuestionablemente, la 13 corresponde a la muerte del “mí mismo”, del “sí mismo”, del Ego. Indubitablemente, la carta 14 nos habla de esa templanza, de esa castidad, de esa perfección que resulta de la muerte del Ego. Después viene la 15, que corresponde inevitablemente al Andrógino Primigenio, al Misterio del Bafometo y del Abraxas, al Diablo; palabra, esta última, que algo horroriza a las gentes piadosas, pero que constituye algo extraordinario para el Sabio.

En la catedral de Notre-Dame de París, aparece un cuervo. El mira, fijamente, hacia el rincón del Templo, hacia ese lugar donde se encuentra la Piedrecita Angular, la Piedra Maestra, la Piedra de la Verdad. Tal piedra tiene una forma, sí, terrible, con cuernos que horrorizan: el Diablo, pavor de muchos pseudo-esoterista y pseudo-ocultistas. Los alquimistas medievales dicen: “quema tus libros y blanquea el latón”.

¿Por qué el cuervo negro mira hacia el Diablo? Porque debemos morir en sí mismos, porque es necesario que desintegremos los elementos inhumanos que llevamos dentro, es urgente que los reduzcamos a cenizas, a polvareda cósmica. Así será como podremos nosotros “blanquear el latón”, ese latón o cobre, representado en la estrella de la mañana. Ya sabemos todos, con entera claridad, que en un día no muy lejano, aquel lucero vespertino se llamaba también “Lucifer”, el “Hacedor de Luz”.

Si nosotros logramos, pues, que muera en nosotros todo lo que es inhumano, blanquearemos el latón, blanquearemos al Diablo. Ese Diablo es la reflexión del Logos dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. En el pasado, él fue el Arcángel más luminoso, más resplandeciente del espacio infinito. El en sí mismo, es, dijéramos, la parte más importante de nuestro Ser; es nuestro mismo Ser, que hace tiempo fue luminoso, resplandeciente, maravilloso, el Arcángel más excelente. Desafortunadamente cuando caímos en la generación animal, él fue precipitado en el Averno. Ahora es negro como el carbón; somos nosotros mismos quienes lo tenemos en estado de miseria.

Ahora os explicaréis, mis queridos hermanos, por qué aparece Lucifer en la Divina Comedia, metido allá en el corazón de la tierra, llorando con sus seis ojos. Repetido ese seis, o ese número seis tres veces, tenemos el 666: la “Gran Ramera”. Sí, él llora porque nosotros lo volvimos así como está: lo hicimos negro, como el carbón, y ahora debemos blanquearlo. Eso solamente es posible desintegrando los “elementos inhumanos” que llevamos dentro, desintegrando nuestros errores psicológicos, acabando con el “mí mismo”, con el “sí mismo”, muriendo aquí y ahora. Más si continuamos con nuestros errores, si andamos continuamente por el camino de la fornicación, del odio, de la lujuria, de la envidia, de la hipocresía, del orgullo, etc., etc., él continuará en desgracia.

El es Prometeo, encadenado a la dura roca del sexo, el Prometeo aquél que sufrió horriblemente y que un buitre le devoró las entrañas. Sí, el buitre del deseo, lo tiene amarrado a la existencia. Debemos tener piedad por ese Diablo Intimo, particular, que llevamos dentro. Blanquearlo pues, es urgente, mis estimables hermanas y hermanos que escuchan esta cinta, es necesario que lo hagamos resplandecer.

Si por algo vale la pena el libro aquel de Giovanni Papini, que titula “El diablo”, es porque ese hombre llegó a intuir lo que es el Misterio del Bafometo. Dijo: “Si Dios es puro Amor y perdona a todas las criaturas, ¿por qué no podría perdonar al Diablo?” Tales palabras le valieron pues, la excomunión, era el “niño consentido” del Vaticano. Pues bien, nosotros no creemos en un Diablo antropomórfico, sentado tras las nubes, lanzando rayos y centellas contra este triste hormiguero humano. Mis caros hermanos: pensemos nosotros en un diablo personal, en un diablo íntimo, en ese diablo que debe volver a resplandecer, a centellear y a brillar.

“Blanquea el latón y quema tus libros”. Vale más “blanquear el latón” que todas las teorías escritas y por escribir. Cuando el Diablo esté blanqueado, se fusionará con nuestra Alma, se fusionará con nuestro Espíritu, y entonces nos convertiremos en algo distinto, diferente: en Arcángeles de Luz, en Señores de la Luz, por eso es que a Lucifer se le denomina “Hacedor de Luz”.

No veo por qué motivo, pues, se tilda a ese divino andrógino como “algo despreciable”. La carta 15 del Tarot aparece después de la 13, que es la muerte del Ego, del “yo” del “mí mismo” y después de la 14, el hombre que ha adquirido la templanza, la virtud, la perfección. Así pues, esa carta 15 es el que vuelve otra vez a resplandecer: es el Andrógino Divino, es el Diablo transformado en Lucifer, es el “latón blanqueado”.

P. ¿Qué nos puede usted decir de esas personas que desprecian a la mujer, que la subestiman? R. Quienes desprecian al sexo femenino, quienes la consideran inferior, marchan por el camino del error, porque Elohim es dioses y diosas. El aspecto femenino de Dios no puede ser despreciable.

P. ¿Cuál deber ser la preocupación fundamental de la mujer, en lo que respecta a su vida interior? R. Es necesario que la mujer se preocupe por el despertar de la Conciencia. No está de más recordar que en un remoto pasado, debido a cierta equivocación de algunos individuos sagrados, desarrolló la humanidad el abominable Organo Kundartiguador. Más tarde, cuando ese “órgano” fue eliminado de la humana especie, quedó dentro de cada organismo algo abominable. Me refiero a todos esos elementos inhumanos que en su conjunto constituyen el Ego, el “mí mismo”, el “sí mismo”; es decir, los elementos inhumanos que quedaron en los organismos animales, son sencillamente las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador, y dentro de esas “malas consecuencias” está embotellada la Esencia. Ahora comprenderán ustedes por qué la Esencia, la Conciencia, dormita profundamente.

En un principio, su sueño era vago, más después de la sumersión del continente Atlante, las gentes quedaron profundamente hipnotizadas por el poder siniestro del abominable Organo Kundartiguador. Es claro que el Ego, el “yo”, es el resultado de tal “órgano”, y como quiera que está él dormido en sí mismo y es subjetivo, la Conciencia quedó procesándose dentro del mismo en forma subjetiva.

Si digo que la humanidad está hipnotizada, no estoy diciendo algo errado. Sin embargo, las gentes no se dan cuenta de que se hallan en estado de hipnosis; las gentes creen que están despiertas y he ahí su gran error. Solamente vienen a saber que existe el hipnotismo, cuando este fluye, cuando la fuerza hipnótica fluye más ligeramente, cuando se concentra en determinado sujeto, en una sesión hipnótica por ejemplo. Fuera de ese instante, las gentes ignoran que se encuentran en estado de hipnosis, de sueño profundo.

Cuando venimos al mundo, al nacer, formamos una nueva personalidad. Más tarde entramos en una escuela, y como es natural, somos educados de acuerdo a las costumbres de la época; se nos instruye, se nos enseña toda clase de prejuicios, etc. En todo eso, en todo ese lastre, venimos a establecer en nosotros, una Conciencia falsa. Pero la Esencia, en sí misma, queda dormitando allá, en las profundidades. En ella están dijeramos, depositados los datos que necesitamos para la Auto-Realización Intima del Ser, pero esta queda relegada, repito, y hasta calificada de “subconsciente”; y solamente viene a tomarse como “consciente auténtico, real, verdadero”, todo ese bagaje de teorías que llevamos dentro, toda esta falsa educación recibida, todos estos prejuicios de raza, de casta y de nación.

Así pues, en nosotros, en cada uno de nosotros, se ha formado una doble Conciencia. En esoterismo, a la Conciencia se le llama “zoostat”. Está escrita con las letras Z-o-o-s-t-a-t. Es triste saber que un Zoostat esté dividido en dos. También es muy cierto y de toda verdad que la Naturaleza, adaptándose, tuvo que acomodar dos corrientes de sangre en nuestro organismo, dos sistemas para hablar más claro. El primero es aquel que se manifiesta durante el estado de vigilia, la sangre se llena de ciertos vasos. El segundo es aquel que se expresa durante las horas de sueño, en algunos vasos diferentes son llenados por la sangre. Así pues que hay como dos sistemas de circulación en nosotros, de acuerdo con el doble funcionalismo de un Zoostat.

Necesitamos despertar, rasgar el velo, acabar con todo lo que no sea el Ser; acabar con todos los prejuicios de raza, de familia, de nación, con toda esta falsa educación recibida, con toda esta conciencia falsa. Hay que destruir el Ego, reducirlo a cenizas, a fin de que la Esencia se exprese en nosotros. En ella están contenidos los datos que se necesitan para la Auto-Realización Intima. Eso es lo urgente, eso es lo inaplazable, lo impostergable.

La mujer está llamada a despertar; debe interesarse por ello y luchar porque el hombre también despierte. Ninguno está más cerca del hombre que la mujer; por lo tanto ella debe luchar, a fin de ayudar al varón, porque por estos tiempos se encuentra tan degenerado. Con la energía creadora, maravillosa, podremos crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Mucho se ha dicho sobre el Cuerpo Astral. Desgraciadamente, los humanoides actuales no poseen ese maravilloso vehículo. Comúnmente, y por aquello, dijéramos, de conveniencias, se dice: “salgo en Astral”, etc., etc., pero esas “salidas astrales” son salidas en el Ego. Es el “yo”, el “mí mismo”, el “sí mismo”, quien reemplaza al Astral para viajar a través de los espacios infinitos.

Se hace necesario crear el auténtico y legítimo Cuerpo Astral, y eso solamente es posible mediante el Mercurio de la filosofía secreta, aprendiendo a transmutar esa fuerza maravillosa. El verdadero nombre del Cuerpo Astral, es el Cuerpo Kedsjano. Se escribe con las letras siguientes: K-e-d-s-j-a-n-o. Quienes saben transmutar conscientemente el esperma en energía, hombres y mujeres, pueden crear el Cuerpo Kedsjano. Uno sabe que tiene tal cuerpo, cuando puede viajar con él, consciente y positivamente. Mucho más tarde será necesario crear el auténtico Cuerpo de la Razón Objetiva, es decir, el Cuerpo Mental; un vehículo extraordinario que solamente viene a tomar forma mediante el Hidrógeno Sexual Si-12. Y por último, habrá que crear el Cuerpo de la Voluntad Egoitoorasiana del Ser, es decir, el Cuerpo Causal.

Tales cuerpos, repito, solamente se crean mediante la transmutación del esperma en energía. Cuando uno ya llega a poseer tales vehículos, cuando ya los tiene de verdad, entonces puede encarnar en sí mismo a su principio anímico, a su Real Ser Interior, para convertirse en un Hombre auténtico, en un Hombre de verdad. Dentro de la palabra “hombre” incluyo, naturalmente, también a la mujer, así como dentro de la palabra “Elohim”, Dios, se incluye también a las Diosas. Así pues, mis queridos hermanos, trabajar intensivamente con la energía creadora del Tercer Logos, es impostergable, inaplazable, si es que algún día anhelamos, de verdad, alcanzar la liberación final. 

P. Venerable Maestro: La Biblia hebraica, refiriéndose a la menstruación en la mujer, dice lo siguiente en Levítico 15, vers. 19: “cuando la mujer tuviera flujo de sangre, y su flujo fue en su cuerpo, siete días estará apartada, y cualquiera que la tocare, será inmundo hasta la noche”. Por su parte, el autor de “La Energía Creadora” dice que esa ovulación o menstruo, contiene las mismas sustancias que el Ens-Séminis, vale decir: Lecitina, fosfatos, colesterinas, y en general sustancias que sirven para fortalecer el cerebro. De allí que le preguntamos: ¿Puede considerarse el menstruo como fornicación?   R. Quiero que sepáis con entera claridad, que la menstruación jamás es fornicación, esto es obvio. La Biblia dice que la mujer cuando está menstruando, “es inmunda”, no por un óvulo que pierde, sino porque la sangre que expide obviamente está cargada de humores deletéreos, de los cuales pueden multiplicarse muchas larvas. En todo caso, si cualquier varón casto puede eliminar un zoospermo para la fecundación, la mujer tiene derecho a eliminar un óvulo, y en eso no hay delito ni fornicación. 

Sí, pierde algunos principios vitales en la sangre eliminada, pero científicamente sólo expele un óvulo, que se escapa de la vesícula de Grafh del ovario. 

Que no se exagere pues. Si dijéramos que por el motivo de perder la mujer un óvulo mensual, cae en fornicación, sería tan absurdo como afirmar que por el hecho de eliminar un varón un zoospermo, durante una práctica de Magia Sexual, también haya caído en el mismo delito. Seamos juiciosos, reflexionemos con serenidad, miremos las cosas como son y sin exageraciones: menstruación no es fornicación. 

P. En el mismo orden de ideas, quisiéramos preguntarle lo siguiente: ¿Puede considerarse, la pérdida mensual de un óvulo, equivalente a una polución, como lo afirma el autor de “La Energía Creadora”?   R. Es absolutamente falso decir que la menstruación equivale a una polución. Cualquiera sabe que en una polución nocturna, un varón pierde de siete a ocho millones de zoospermos. En cambio, en una menstruación causada por la pérdida del óvulo mensual, la mujer sólo pierde un óvulo. Así es que, matemáticamente, el autor del libro “La Energía Creadora”, en esto está absolutamente equivocado, porque las matemáticas no fallan. Y en cuanto a los elementos químicos como la lecitina y otros, es ostensible que todos se encuentran en la sangre, pero la sangre eliminada por el menstruo sólo conduce deshechos muertos, o principios químicos ya inútiles para el organismo. 

P. ¿Es cierto que el varón es más inteligente que la mujer?   R. Muchas mujeres aventajan en inteligencia a los hombres. Existen mujeres geniales. H. P. Blavatsky, Annie Bessant, Mabell Collins, fueron realmente más inteligentes que muchos varones que se consideran “geniales”.

P. Usted nos ha hablado, en sus obras, de la reproducción por esporas en los tiempos primitivos. Afirma usted que esas esporas se desprendían de las pantorrillas. ¿Tienen las piernas algo que ver con el sexo?   R. Existió reproducción por Brotación en la época hiperbórea, esporas que se desprendían de las pantorrillas. Empero el hermafrodita de carne y hueso, el hermafrodita lémur, se reproducía por Gemación. Este hermafrodita menstruaba dentro, en el interior del organismo. Tal huevo, después de cierto tiempo como en las aves, se abría para que la nueva criatura naciera. Esta última se alimentaba del padre-madre.

Separados los seres humanos en sexos opuestos, siguió la menstruación en la parte femenina, con la diferencia de que ya el huevo era fecundado por el organismo que lo producía. Para que la raza humana continuara, se necesitó entonces la cooperación sexual, la cópula química. Esta separación, en sexos opuestos, está simbolizada en el Génesis con la escena aquella en la que Dios saca de Adán una costilla: la Eva aquella de la mitología hebraica.

P. ¿Considera el gnosticismo que la virginidad es algo muy importante? R. ¡Eso del himen, es grandioso! La virginidad fue siempre venerada por las grandes civilizaciones esotéricas de los antiguos tiempos. Desgraciadamente, en esta etapa decadente del Kali-Yuga o edad negra, todo ha cambiado. Los “gringos” odian la virginidad; a toda niña que nace en los Estados Unidos, se le opera quirúrgicamente para eliminarle la virginidad.

P. ¿Cuál es la diferencia entre el impulso sexual y el exceso de sensación erótica, específicamente en la mujer? R. Es muy natural que la mujer sienta el impulso sexual. Otra cosa es el exceso de sensación erótica. Esto señala, indica pasión animal desenfrenada, degeneración bestial.

P. ¿Qué mensaje le daría usted a la mujer soltera? R. La mujer soltera debe saber aguardar. La Gran Ley, y el Padre que está en secreto, saben mejor lo que nos conviene, y en su momento y hora, darán a la mujer soltera el marido que necesita. Por algo se nos ha dicho que “matrimonio y mortaja, del cielo bajan”.

P. Tanto la mujer como el varón, ¿pueden avanzar igualmente en el camino de la Auto-Realización? R. La mujer puede avanzar en el camino como cualquier hombre. Ella alcanza la Maestría en la Quinta Iniciación del Fuego. Avances posteriores, solo son posibles a través de tremendos súper-esfuerzos íntimos.

P. Cuando la mujer está gestando un niño en su vientre, ¿debe suspender la práctica de Magia Sexual? R. La mujer “en cinta” debe aguardar a que nazca la criatura, antes de reiniciar sus trabajos de transmutación sexual.

P. Maestro, algunos estudiantes opinan que los hijos son un obstáculo para la Auto-Realización Intima de la pareja. Arguyen por ejemplo, que en la historia sagrada, en ninguna parte, se menciona que Jesús el Cristo, por ejemplo, tuvo hijos. R. Ser madre no es un delito. ¡Bendita la mujer, para la predestinación nacida...! ¡Los hijos jamás podrán ser óbice para la Auto-Realización Intima del Ser! Nadie conoce la vida privada del Gran Hierofante Jesús. Es incuestionable que él también fue un hombre completo, en el sentido íntegro de la palabra, y por ende, es ostensible que supo ser padre. Nadie conoce la vida particular del Gran Kabir Jesús. El drama cósmico que él representó, no es su vida humana particular, pues tal drama es de orden universal. Muchos Maestros representaron también tal drama, en el pasado, y muchos lo representarán en el futuro. Como ejemplo concreto de lo poco que se sabe sobre Jesús, tenemos la frase aquella que pronunció en el Calvario: “Heli Lamah Zabactani”.

Muchos, al escucharlo, pensaban que llamaba a Elías, más en verdad nadie lo entendió, pues es evidente que tal frase no era hebrea, sino Maya. Cualquier indio maya de Guatemala o de Yucatán, sabe muy bien que el significado de tal frase es el siguiente: “Ahora hundirme en la prealba de tu presencia”. Es incuestionable que el lenguaje-ritual del Gran Kabir, era Maya. El Gran Hierofante aprendió el maya y el naga en el Tíbet antiquísimo. En el monasterio de Hemis en Leh, Cachemira, colindante con el Tíbet, existe un texto antiquísimo que a la letra dice: “Cuando Jesús dejó el hogar, en su tierra, primero fue a Egipto, y allí estudió la antigua religión osidiana-maya. De Egipto pasó a la India, y en muchas ciudades, incluyendo Benarés y Lahora, estudió las enseñanzas del Budha Gautama. Después entró al Monasterio del Himalaya, donde estudió directamente el maya sus ciencias cósmicas. Al final de doce años, se convirtió en un Maestro”. En Palestina, Jesús el gran Rabí de Galilea, fue miembro activo de la casta de los esenios, que tenían su monasterio gnóstico a orillas del Mar Muerto. El Gran Kabir Jesús alcanzó los grados de Maestro perfecto y gran elegido, trabajando en la “fragua encendida de Vulcano” no es posible auto-realizarse sin la práctica del Sahaja Maithuna, la Sexo-Yoga.

P. ¿Tuvo hijos la Maestra Helena Petronila Blavatsky? R. Helena Petronila Blavatsky no tuvo hijos porque se casó ya muy vieja, con el anciano coronel Olscott. El primer matrimonio de H.P.B. con el conde Blavatsky, no se cuenta por el hecho mismo de no haber llevado con el citado señor vida conyugal.

P. ¿Qué opinión le merece la obra titulada “Isis sin velo”, escrita por la maestra Helena Petronila Blavatsky? R. Es una buena obra; empero llegó la hora de rasgar velos y de entregar el Esoterismo Crístico, públicamente.

P. Cuando la mujer llega a la menopausia, ¿qué puede ella transmutar? R. La energía sexual no solamente está en los óvulos, sino también en todo el sistema sexual femenino.

P. ¿Qué es una “suvani”? R. Una “suvani” es una mujer preparada para el sexo-yoga: la esposa sacerdotisa. Samael Aun Weor

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