Los problemas humanos
El intelecto Luciférico, astuto y repugnante, crea problemas pero no es capaz de resolverlos. Existen toneladas de Teorías que nada resuelven y todo lo complican, los problemas vitales de la existencia continúan como siempre y el mundo se halla muy cerca de la TERCERA GUERRA MUNDIAL.
El ANIMAL INTELECTUAL falsamente llamado hombre, se siente muy orgulloso de su razonamiento SUBJETIVO y miserable que nada resuelve y todo lo complica. El tremendo batallar del pensamiento ha demostrado en la práctica, ser precisamente el menos indicado para resolver problemas.
Lo que si abunda mucho por esta época de CRISIS MUNDIAL, son los SABIHONDOS que todo lo quieren resolver y nada resuelven. Los SABIHONDOS dañan los frutos de la tierra con sus injertos absurdos, infectan a los niños con sus vacunas de Tuberculosis, Poliomielitis, Tifo, Viruela, etc., etc.
Todo lo saben los SABIHONDOS y nada saben, causan daño a todo lo creado por ellos y presumen de SAPIENTES. La mente crea problemas que no es capaz de resolver, ese es un juego de muy mal gusto. Hoy como ayer el pobre BÍPEDO humano, el pobre SIMIO MISERABLE, no es más que un juguete mecánico movido por fuerzas que desconoce. Cualquier Acontecimiento cósmico, cualquier catástrofe sideral, determina ondas de cierto tipo que al ser captadas por el infeliz animal llamado hombre, se convierten en guerras tan atroces como las dos grandes Guerras Mundiales que acaban de pasar.
Máquinas humanas inconscientes por millones, que se lanzan a la estúpida tarea de destruir otras tantas millonadas de máquinas humanas. LO CÓMICO Y LO TRÁGICO siempre andan juntos y lo CÓMICO en este caso, son las banderas y Lemas y toda clase de frases inventadas por todas esas máquinas, inconscientes. Dicen que van a la Guerra para defender la DEMOCRACIA, la LIBERTAD, LA PATRIA, etc., etc. Ignoran los GRANDES PENSADORES, ignoran las PROSTITUTAS DE LA INTELIGENCIA conocidas en el Mundo como PERIODISTAS, que estas guerras son el resultado de ciertas ondas cósmicas en acción y que los ejércitos en el campo de batalla se mueven como muñecos automáticos bajo el impulso dinámico de esas fuerzas desconocidas.
Ningún problema fundamental ha sido resuelto por el pensamiento de estos pobres animales intelectuales, el Intelecto es la facultad que nos permite comprender que todo es incomprensible. Los GRANDES INTELECTUALES han fracasado totalmente como lo está demostrando hasta la saciedad, el estado catastrófico en que nos encontramos. ¡SEÑORES INTELECTUALES! Ahí tenéis vuestro mundo, el mundo caótico y miserable que vosotros habéis creado con todas vuestras teorías. Los hechos están hablando por vosotros, habéis fracasado orgullosos intelectuales,
El batallar de los Razonamientos es EGOCÉNTRICO en su naturaleza íntima, nosotros necesitamos de una nueva facultad que no sea EGOCÉNTRICA. Necesitamos que pase la batalla y el pensamiento quede quieto y sereno, esto solo es posible comprendiendo muy a fondo todo el mecanismo de la razón subjetiva y miserable. En la serenidad del Pensamiento nace en nosotros una nueva facultad, el nombre de dicha facultad es INTUICIÓN, solo la INTUICIÓN puede resolver problemas. Es OBVIO que si queremos desarrollar esta nueva facultad necesitamos primero comprender a fondo ese complicado mecanismo asociativo de la RAZÓN SUBJETIVA.
EL centro básico de la mecánica Razonativa es el YO PSICOLÓGICO, dicho centro es EGOÍSTA y por ello jamás puede resolver problemas. LA INTUICIÓN nada tiene que ver con ese centro básico del Razonamiento, la INTUICIÓN es CRISTO-CÉNTRICA. Todo problema ha sido creado por la mente y existe mientras la mente lo sostenga. Todo problema es una forma mental que la mente sostiene; toda forma mental tiene un triple proceso SURGIMIENTO, SUBSISTENCIA, DISIPACIÓN. Todo problema, surge, subsiste, y luego se disipa, el problema surge porque la mente lo crea, subsiste mientras la mente no lo olvide, y se disipa o disuelve cuando la mente lo olvida. Cuando el pensamiento cesa, nace en nosotros la beatitud, después viene la ILUMINACIÓN.
Antes de llegar a la ILUMINACIÓN debemos pasar por la BEATITUD. Son tres las fases de la Transformación, 1° NO-PENSAMIENTO, 2° BEATITUD. 3° ILUMINACIÓN. La INTUICIÓN es ILUMINACIÓN, todo ILUMINADO disuelve los más difíciles problemas. Realmente los problemas dejan de existir cuando los olvidamos, no debemos tratar de resolver problemas, debemos disolverlos, ellos se disuelven cuando se olvidan. El problema es una forma mental ultrasensible con dos polos, uno llamado positivo, otro llamado negativo.
No tenga usted miedo, olvide el problema, así se disolverá el problema. ¿Sabe Ud. jugar ajedrez?, Una partida de ajedrez no le resultaría mala para olvidar el problema, o tómese un café, o un buen té y luego váyase a una piscina de natación o suba a una montaña y ríase un poco, reír le sienta muy bien y olvide el problema.
En cualquier instante, una CORAZONADA, y quedó resuelto el problema, tal vez la solución no sea de su gusto, pero lo cierto es que el problema se resolvió, o mejor dijéramos se disolvió. Un Gran sabio dijo: Ocúpate de la cosa antes de que llegue a existir. Allí está la solución, porque el problema no lo olvidemos ha nacido, y tiene su existencia en la mente. Llueve y usted ha dejado su paraguas en casa, esto no es problema en sí mismo. Tampoco el hecho de que tenga deudas, haya perdido el trabajo y se le apremie para que pague.
Estos hechos son relativamente ciertos en un mundo relativo, pero el problema es algo que usted ha creado. Por lo tanto Ud. debe matarlos antes de que nazcan, o solucionarlos más tarde, recordando que cuanto más tiempo dejemos pasar mayor será el gigante que debemos abatir.
EL MIEDO es nuestro peor enemigo, al Demonio del miedo no le agrada que nosotros resolvamos problemas, ¿tiene UD. miedo que lo lancen a la calle por no tener dinero para pagar el alquiler de la casa? ¿Y si lo lanzan? ¿Qué? ¿Qué? ¿Sabe UD. que nuevas puertas se le abrirán? La INTUICIÓN si lo sabe por ello es que el INTUITIVO no tiene miedo. LA INTUICIÓN disuelve problemas. ¿Tiene UD. miedo de perder el empleo? ¿Y si lo pierde que? ¿Sabe UD. acaso, que nuevo trabajo habrá para Ud.? La INTUICIÓN si lo sabe y por ello el INTUITIVO no teme. Cuando termina el batallar del pensamiento, nace la intuición y termina el miedo. La INTUICIÓN disuelve los problemas por muy difíciles que éstos sean.
Samael Aun Weor La Transformación Social de la Humanidad Capítulo 10º Los Problemas Humanos
En la vida el hombre se enfrenta con innumerables problemas. Cada persona necesita saber cómo resolver cada uno de estos problemas inteligentemente. Necesitamos comprender cada problema. La solución de todo problema está en el problema mismo. Ha llegado la hora de aprender a resolver problemas. Existen muchos problemas: económicos, sociales, morales, políticos, religiosos, familiares, etc., y nosotros debemos aprender a resolverlos inteligentemente. Lo más importante para la solución de todo problema es no identificarse con el mismo.
Uno tiene cierta tendencia a identificarse con el problema y es tanta la identificación que de hecho nos convertimos en el problema mismo. El resultado de semejante identificación es que fracasamos en la solución porque un problema no puede resolver jamás otro problema. Para resolver un problema se necesita muchísima paz y quietud mental. Una mente inquieta, batalladora, confundida, no puede resolver ningún problema. Si Ud. tiene un problema muy grave no se identifique con el problema, no se convierta Ud. en otro problema, retírese a cualquier lugar de esparcimiento sano: un bosque, o un parque, o la casa de un amigo muy íntimo, etc.
Distráigase con algo distinto, escuche buena música, y luego con su mente tranquila y quieta, estando en perfecta paz, trate de comprender profundamente el problema recordado que la solución de todo problema está en el problema mismo. Recuerde Ud. que sin paz no puede hacer nada nuevo. Ud. necesita quietud y paz para resolver el problema que se le presente en la vida. Ud. necesita pensar de un modo completamente nuevo acerca del problema que quiere resolver, y esto sólo es posible teniendo Ud. tranquilidad y paz. En la vida moderna tenemos muchísimos problemas y desgraciadamente no gozamos de paz. Esto es un verdadero rompecabezas porque sin paz no podemos resolver problemas.
Nosotros necesitamos paz y debemos estudiar este asunto a fondo: Necesitamos investigar cuál es el principal factor que acaba con la paz dentro y fuera de nosotros mismos, necesitamos descubrir cuál es la causa del conflicto. Ha llegado la hora de comprender a fondo en todos los niveles de la mente, las infinitas contradicciones que tenemos dentro, porque ese es el principal factor de discordia y de conflicto. Comprendiendo a fondo la causa de una enfermedad, curamos al enfermo. Conociendo a fondo la causa del conflicto, acabamos con el conflicto; por lo tanto el resultado es la paz.
Dentro de nosotros y en torno a nosotros existen millares de contradicciones que forman conflictos. Realmente lo que existe dentro de nosotros, existe también en la sociedad porque está es, como ya lo hemos dicho tantas veces, una extensión del individuo. Si dentro de nosotros hay contradicción y conflicto, en la sociedad también lo hay. Si el individuo no tiene paz, la sociedad tampoco la tendrá, y en estas condiciones toda la propaganda por la paz resulta, de hecho, totalmente inútil. Si nos analizamos juiciosamente, descubriremos que dentro de nosotros mismos existe un estado constante de afirmación y negación. Lo que queremos ser y lo que somos realmente. Somos pobres y queremos ser millonarios, somos soldados y queremos ser generales, somos solteros y queremos ser casados, somos empleados y queremos ser gerentes, etc.
El estado de contradicción engendra conflicto, dolor, miseria moral, actos absurdos, violencias, murmuraciones, calumnias, etc. El estado de contradicción jamás en la vida puede traernos paz. Un hombre sin paz nunca puede resolver sus problemas. Ud. necesita resolver sus problemas inteligentemente y por lo tanto es urgente que tenga paz constante. El estado de contradicción impide la resolución de los problemas; cada problema implica millares de contradicciones. ¿Haré esto? ¿Aquello? ¿Cómo? ¿Cuándo?, etc. La contradicción mental crea conflictos y frustra la resolución de los problemas.
Necesitamos resolver primero las causas de la contradicción para acabar con el conflicto. Sólo así viene la paz y con ésta, la solución de los problemas. Es importante descubrir las causas de las contradicciones; es necesario analizar detalladamente esta causa. Sólo así es posible acabar con el conflicto mental. No está correcto culpar a otros de nuestras internas contradicciones. Las causas de estas contradicciones están dentro de nosotros: existe conflicto mental entre lo que somos y lo que queremos ser, entre lo que es un problema y lo que nosotros queremos que sea.
Cuando tenemos un problema de cualquier orden, ya sea moral, económico, religioso, familiar, conyugal, etc., nuestra primera reacción es pensar en él, resistirlo, negarlo, aceptarlo, explicarlo, etc. Es necesario comprender que con la angustia mental, con la contradicción, con la preocupación, con el conflicto, no se puede resolver ningún problema. La mejor forma de reaccionar con un problema es el silencio. Me refiero al silencio de la mente. Este silencio viene no pensando en el problema. Este silencio viene cuando comprendemos que con el conflicto y las contradicciones nada se resuelve. Este silencio no es un don especial de nadie, ni una capacidad de cierto tipo. Nadie puede cultivar este silencio; adviene porque sí. Adviene cuando comprendemos que ningún problema se resuelve resistiéndolo, aceptándolo, negándolo, afirmándolo o explicándolo, etc.
Del silencio mental nace la acción inteligente, la acción intuitiva y sabia que resolverá el problema por difícil que sea, esta acción inteligente no es el resultado de ninguna reacción. Cuando percibimos el hecho, el problema; cuando nos damos cuenta del hecho sin afirmarlo, ni negarlo, ni explicarlo; cuando ni aceptamos el hecho, ni lo rechazamos, entonces viene el silencio de la mente. En el silencio florece la intuición. Del silencio brota la acción inteligente que resuelve totalmente el problema. Sólo en la quietud y en el silencio mental hay libertad y sabiduría.
El conflicto mental es destructivo y ruinoso. El conflicto mental es el resultado de los deseos opuestos: queremos y no queremos, deseamos esto y aquello. Estamos en contradicción constante y esto, de hecho, es conflicto. La contradicción constante que existe dentro de nosotros, se debe a la lucha de los deseos opuestos: hay constante negación de un deseo por otro deseo, un empeño se sobrepone a otro empeño. No existe un deseo permanente en el ser humano; todo deseo es pasajero, quiere un empleo y luego que lo tiene, desea otro empleo. El empleado quiere ser gerente, y el cura quiere ser obispo. Nadie está satisfecho con lo que tiene. Todo el mundo está lleno de deseos insatisfechos y quiere satisfacción.
La vida es una sucesión absurda de deseos, fugaces y vanos. Cuando comprendemos profundamente que todos los deseos de la vida son fugaces y vanos, cuando entendemos que el cuerpo físico es engendrado en el pecado y que su destino es la podredumbre del sepulcro, entonces nace de esa profunda comprensión la paz verdadera de la mente, desaparece la contradicción y el conflicto. Sólo la mente que está en paz puede resolver problemas. La paz está en el silencio de la mente.
La contradicción surge de la terquedad: cuando la mente se aferra a un solo deseo, cuando quiere que a toda costa, cueste lo que cueste, se realice su deseo, es lógico que tiene que haber conflicto. Si observamos cuidadosamente a dos personas que están discutiendo un problema, podremos confirmar que cada persona se aferra a su deseo, cada persona quiere ver satisfecho su deseo, y esto, como es natural, forma conflicto mental. Cuando resueltamente vemos la vanidad de los deseos, cuando comprendemos que el deseo es la causa de nuestros conflictos y amarguras, entonces adviene la paz verdadera.
Sentado en un cómodo sillón, o acostado en su cama, cierre sus ojos. Luego concéntrese en su interior estudiándose a sí mismo, investigando sus deseos, sus contradicciones. Es necesario que Ud. comprenda cuáles son sus deseos contradictorios para que conozca así las causas de sus conflictos internos. Con el conocimiento de las causas del conflicto mental adviene la paz de la mente.
Practique Ud. diariamente este sencillo ejercicio. Es necesario que Ud. se conozca a sí mismo.
Samael Aun Weor del libro Introducción a la Gnosis Capítulo 7º
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