La eliminación de los 10.000 yoes PSICOLOGÍA

El yo“Todo defecto psicológico debe ser previamente comprendido mediantela técnica de la meditación antes de proceder a su eliminación. Extirpar, erradicar, eliminar cualquier elemento indeseable, sólo es posible invocando el auxilio de Tonantzin, la Divina Madre Kundalini, una  variante de nuestro propio Ser, el Fohat particular de  cada uno de nos. Así es como vamos muriendo de instante en instante; sólo con  la muerte adviene lo nuevo”.

Vamos a hacer una plática con el propósito de que ustedes reciban la enseñanza esotérica. Ante todo es necesario comprender el sentido de nuestros estudios y su objetivo fundamental. Ciertamente necesitamos salir del estado en que nos encontramos; la humanidad terrestre es una humanidad anormal, desequilibrada, y nosotros necesitamos comprenderlo.

La psiquis del “animal intelectual” equivocadamente llamado “hombre”, está alterada. Como consecuencia o corolario de todo esto, podemos decir que toda la humanidad terrestre está desequilibrada mentalmente, psíquicamente y volitivamente. Quiero que ustedes entiendan que en épocas del Continente Lemur, cuando la humanidad todavía no poseía el abominable “Órgano Kundartiguador”, las gentes eran todas equilibradas, vivían en armonía dentro de la paz, más hubo un acontecimiento insólito: el Cometa Condoor, por un error de ciertos Individuos Sagrados, chocó contra el planeta Tierra; entonces se produjo una catástrofe espantosa, algunas islas gigantescas –casi continentes, diríamos, y densamente pobladas- se sumergieron en el océano y perecieron millones de seres humanos, la Tierra quedó en un estado caótico, las capas geológicas quedaron inestables. 

Así que, temblaba incesantemente, se produjeron grandes terremotos y espantosos maremotos, y como quiera que el equilibrio de las capas geológicas se perdió, no había estabilidad en nuestro mundo y la vida humana tendía a desaparecer, por aquella edad llegaron a la Tierra algunos Individuos Sagrados. Quiero referirme –en forma enfática- al Arcángel Sakaky y su altísima comitiva –él vino con un grupo-. Estos Individuos estudiaron el problema y llegaron a la conclusión de que para estabilizar las capas geológicas de nuestro mundo, se hacía necesario darle a la humanidad el abominable “Órgano Kundartigüador”.

Es obvio que el cuerpo físico es una máquina que capta determinado tipo de energías cósmicas y luego las transforma y retransmite a las capas anteriores de la Tierra. Así es como la Tierra se nutre, porque la Tierra es un organismo vivo y necesita nutrirse, alimentarse. Al permitirse cierta alteración en los organismos humanos, se alteraron también las fuerzas cósmicas, se tornaron lunares.  Sucedió que el fuego sagrado se precipitó desde el coxis el hueso fundamental de la espina dorsal hacia abajo, y ese fuego desarrolló la parte inferior de la espina dorsal, surgiendo el apéndice aquel que vemos en los simios. Organismos así son realmente lunares, y al transformar energías, éstas se volvieron lunares.

Con tales fuerzas se pudo estabilizar las capas geológicas denuestro mundo, más hubo cierto error de cálculo en el Arcángel Sakaky y su altísima comitiva: se permitió que aquel Órgano permaneciera en el ser humano más allá de lo normal, y sucedió -en el tiempo- que más tarde vino el Archifísico Común, el Serafín Angel Loisos, y se dio cuenta de la situación. Como quiera que estos Seres Sagrados saben manejar las energías cósmicas y tienen poderes sobre la vida y sobre la muerte, de hecho manipulando las fuerzas del Cosmos se inició el proceso de desaparición del abominable “Órgano Kundartigüador” y así ese Órgano se perdió totalmente. Sin embargo aún hoy en día, en la parte inferior de la espina dorsal, existe un huesecillo que hasta en medicina se le conoce como “la cola”, o en diminituvo le dicen los doctores “la colita”.

Así que, en realidad de verdad queda todavía un residuo del abominable “Órgano Kundartigüador” en el ser humano. Con la desaparición detal Órgano se pudo evidenciar que quedaron las malas consecuencias –del mismo- en los cinco cilindros de la máquina orgánica. Estos cilindros son: el intelectual, situado en el cerebro; el emocional, situado en el corazón; el motor, parte superior de la espina dorsal; el instintivo, parte inferior de la espina dorsal, y el sexual. En estos cinco centros de la máquina quedaron las consecuencias del abominable “Órgano Kundartigüador”.

Hay dos centros más en el ser humano, de tipo superior: el emocional superior y el mental superior que no fueron afectados. Sin embargo los elementos psíquicos perjudiciales quedaron –repito- depositados en la máquina. Estos elementos son los “agregados psíquicos”, o con otros términos diríamos: los “Yoes”. En Egipto se les denominaba “Demonios Rojos de Seth”. En todo caso, tales “agregados” –aunque sean invisibles para los ojos físicos- son visibles para el sentido de la auto-observación psicológica.

Indubitablemente dentro de tales “agregados” –viva personificación de nuestros defectos de tipo psicológico, cuales son la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc., etc., etc.- quedó embotellada o enfrascada la Conciencia del Ser, la Esencia. Con el tiempo los “agregados psíquicos” se hicieron cada vez más fuertes, desgraciadamente... Así que en verdad, hoy en día, la Esencia del ser humano, que es lo más digno, lo más decente que tenemos en nuestro interior, se encuentra condicionada por los “agregados psíquicos”, está embotellada. Y hay algo más que está embotellada: la esencia manásica o mental y la Voluntad. En estas condiciones, cada uno de nosotros es una multiplicidad y no una individualidad.

Cuando Jesús de Nazareth interroga al poseso del Evangelio Crístico, exigiéndole su nombre, éste responde: “Me llamo legión”... Así que, cada uno de nosotros es legión. Se dice que el Gran Kabir, Jeshuá Ben Pandirá, sacó del cuerpo de María de la Magdala siete demonios, los que –indubitablemente- personifican los siete pecados capitales. No hay duda de que estos se multiplican, más sólo se citan –en el Bíblico Evangelio- a los siete principales. Sin embargo debemos recordar a Virgilio, el poeta de Mantua, cuando dijo: “Aunque tuviéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaríamos a enumerar todos nuestros defectos cabalmente”... Estas son palabras del Maestro del Dante florentino y nos invitan a la reflexión. Al estar la Conciencia embotellada entre los “agregados” y también la Voluntad y hasta la esencia mental, indubitablemente estamos condicionados en la Conciencia, en la Voluntad y en el terreno psíquico-mental. Por tal motivo digo, en forma enfática, que la humanidad terrestre está desequilibrada.

Bien sabemos que los “Demonios Rojos de Seth” que nos personifican, riñen entre ellos, no guardan concordancia ni armonía alguna. Cuando uno surge y se impone y logra controlar los centros capitales de la máquina orgánica, los otros luchan por la supremacía, y al fin el que por unos instantes logra dominar el cerebro, cae para dejar lugar a otro. Mirando las cosas desde todos estos ángulos, podemos evidenciar que no tenemos una sola mente, sino miles de mentes que se contradicen, que discuten entre sí; que no hay una Voluntad definida, no hay en nosotros un Ego permanente sino miles de voluntades; que nuestra Conciencia está vuelta pedazos, sacudida por los vendavales de nuestras emociones inferiores. En una palabra: somos seres anormales. 

Y les invito a pensar un poquito: miremos a una persona con celos. ¿Cómo podría llamársele “cuerda”? De una pulga forma un caballo: si es la mujer la celosa, no podría mirar tranquilamente que el hombre estuviera con otra mujer, o que siquiera estuviera platicando muy quedito, y viceversa, lo mismo sucede con los varones. ¡Qué actitudes las que toman, qué riñas! Quien es celoso sufre por una mirada, esta perfectamente demente.

Observemos ahora una persona llena de odio: es monstruosa, abominable,  no ama a nadie, aborrece a todas las gentes y se hace aborrecer; perfectamente, es demente, sus acciones son todas de locura, no hay armonía en ellas. Miremos a un iracundo tronando y relampagueando, golpeando a otros con los pies y con las manos, con los ojos fuera de órbita; es un demente completo.Miremos a un lujurioso: ¡cuán abominable se vuelve, qué actitudes toma, qué miradas, cuán sucias! Es un anormal. Miremos a un avaro y su mirada descompuesta: los ojos del avaro son inconfundibles; sus acciones, su modo de proceder, escondiendo los dineros y hasta pasando hambre, no quiere gastar, es un loco, un demente. Y miremos a un envidioso: sufriendo horriblemente porque que cierta persona está bien. Tal vez vio una linda casa y no la tiene, la posee un amigo y sufre por eso, sufre espantosamente para ver si consigue una mejor, o tal vez padece -sin motivo alguno- porque otro carga un lindo automóvil. ¡Cómo actúa, cómo mira, está loco, perfectamente demente!

De manera que, en verdad les digo a ustedes que las gentes del mundo Tierra están dementes, desequilibradas, pero lo grave es que ni siquiera se dan cuenta de que están desequilibradas, creen que están en el perfecto uso de sus facultades, y solamente vienen a darse cuenta de su desequilibrio el día que ya no están desequilibradas, y nadie puede llegar a estar perfectamente equilibrado en tanto tenga el Ego, el “Yo” vivo.

Así que, el equilibrio sólo se logra eliminando todos esos “agregados psíquicos” que en su conjunto constituyen el Ego, el “Yo”, el “mi mismo”, el “si mismo”.  No hay duda que las gentes de la Tierra ni remotamente aceptarían estar desequilibradas, pero lo están. ¿Es acaso cosa de cuerdos la primera guerra mundial? ¿Es acaso cosa de cuerdos la segunda guerra mundial? ¿Es acaso cosa de cuerdos lanzar la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaky? ¡Sólo un loco puede hacer eso, sólo gente demente se atrevería a hacer eso! Luego hay un desequilibrio en las gentes, eso es lógico. Así que, en realidad de verdad nosotros nos proponemos eliminar esos “agregados psíquicos” que llevamos en nuestro interior y que hacen de nosotros personas anormales. ¿Cómo podríamos lograrlo, de qué manera? Es obvio que se necesita de la auto-observación psicológica.Cuando uno admite que tiene su psicología particular, individual, de hecho comienza a auto-observarse, y cuando uno se auto-observa se descubre, y en todo auto-descubrimiento existe auto-revelación.

Sin embargo necesitamos que la auto-observación psicológica se realice en forma contínua, de instante en instante, de momento en momento. En relación con nuestras amistades, en el taller, en el campo, en la casa, los defectos que llevamos escondidos afloran, y si nos auto-observamos de instante en instante los vemos. Defecto descubierto debe ser sometido a la auto-reflexión íntima del Ser, urge comprenderlo en todos los niveles de la mente. Cuando un defecto ha sido debidamente comprendido, necesitamos eliminarlo.  Debemos hacer una plena diferenciación entre lo que es la comprensión y la eliminación. Comprender no es todo, se necesita eliminar. Alguien podría comprender lo que es el defecto de la ira, más esto no significa que la haya eliminado; alguien podría comprender que tiene el defecto de la lujuria, pero esto no sería haberlo eliminado; alguien podría comprender que tiene el defecto de la venganza, pero esto no significa haberla eliminado.

La mente por sí misma no pude alterar ningún defecto; se necesita de un poder que sea superior a la mente. Afortunadamente existe, está latente en nuestro interior. Quero referirme, en forma enfática, a Devi Kundalini Shakti, la Divina Madre Cósmica. Ella es una variante de nuestro propio Ser, pero derivada o derivado, una derivación. Precisamente esto lo aprendí de élla. En alguna ocasión –en el Tibet- interrogué a mi Divina Madre Kundalini en la siguiente forma: “Tú y yo parecemos dos seres completamente distintos, y sin embargo somos el mismo Ser”. Respuesta: “Sí, hijo mío, somos el mismo Ser pero derivado”...

Así que, hay que entender esto: élla es Marah, Isis, Adonia, Insoberta, Rea, Cibeles, Astarté, Diana, Tonantzin, etc. Entre los pueblos de Culturas Serpentinas, élla es la Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes; cuando el devoto la invoca, élla le asiste. Obviamente élla tiene poder para desintegrar cualquier “agregado psíquico”. Indubitablemente quienes trabajan en la Fragua Encendida de Vulcano pueden invocarla –precisamente- en instantes en que el Lingam y el Yoni de los Misterios Griegos se hallan debidamente conectados. Reforzada élla con la electricidad sexual trascendente, desintegra rápidamente cualquier “agregado”, previa comprensión del mismo.

Aquellos que todavía no trabajan en la “Forja de los Cíclopes”, pueden invocarla durante la meditación y élla les asistirá, desintegrando los psíquicos “agregados”. En el trabajo que se realiza en la “Forja de los Cíclopes”, se consigue eliminar el ciento por ciento de los “agregados psíquicos”, empero cuando no se trabaja en la “Fragua Encendida de Vulcano”, sólo se podría eliminar un veinticinco o treinta por ciento de los “agregados”. En todo caso, sin el poder serpentino-anular que se desarrolla en el cuerpo del asceta gnóstico, no sería posible la pulverización absoluta de los elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos.

Lo que estoy hablando es trascendental, porque necesitamos trabajar sobre sí mismos si es que en verdad queremos cambiar y convertirnos en seres normales. Hay que entender que la desintegración de los elementos psíquicos indeseables suele ser muy difícil. En todo caso, aquellos Individuos Sagrados que se equivocaron en sus cálculos, ciertamente nos hicieron un gran daño y habrán ellos de pagar sus deudas en futuros Mahanvantaras, de acuerdo con la Ley del Némesis.

Hay que entender que tales “agregados psíquicos”, al aparecer en nuestra naturaleza orgánica como resultado de abominable “Órgano Kundarigüador”, se procesaron en nuestra psiquis de acuerdo con la Sagrada Ley del Heptaparaparshinock, de acuerdo con la Ley del Siete, motivo por el cual resulta espantosamente difícil la desintegración total de todos los elementos psíquicos indeseables que anidamos en nuestro interior. Téngase en cuenta –para hablar más claro- que estos elementos se procesan en siete Niveles del Ser. Algunos Santos han conseguido eliminar tales “agregados” en dos, o tres, o cuatro niveles, o en cinco, más son muy raros aquellos que han podido en verdad eliminar esos “agregados” en los siete Niveles del Ser.

Estamos, pues, frente a un trabajo muy difícil, y si ustedes creen que es posible por otro camino llegar a la liberación final, están ustedes perfectamente equivocados. Les planteo aquí este tema para que entiendan que por algo estamos reunidos esta noche. Obviamente necesitamos saber con qué objeto estamos en estos estudios, y para qué. Si es la simple curiosidad la que nos mueve, hay mucho donde curiosear: están las humanas diversiones en las plazas públicas, en los cines, en los toros, más ingresar en estos estudios es algo muy grave porque no resulta tarea muy sencilla reducir a polvareda cósmica los “agregados psíquicos” en siete Niveles del Ser. En verdad que emancipar la Esencia y desembotellar la Mente y la Voluntad no es cosa fácil. La Mente –en sí- es un instrumento, pero está enfrascada entre los “agregados” y por ende se ha convertido no en una mente, sino en muchas mentes, en miles de mentes. Cada “agregado psíquico” tiene su propia mente, y como son miles los “agregados”, son miles las mentes.

En verdad que tenemos 10.000 “agregados psíquicos”, y hay que volverlos polvo porque se procesan en siete Niveles del Ser -en el esoterismo se les denominan “Ballenas” Cuenta el Antiguo Testamento que “Saúl mató a sus 1.000 y David a sus 10.000”- esto hay que saberlo entender- y 10.000 son las Cruces de San Andrés en un Palacio Maya que visité hace poco en Cancún. Que se entienda que no es cosa fácil pulverizar 10.000 “agregados”. Si ustedes están dispuestos a esta lucha, les felicito, y si no, les aguarda la involución sumergida entre las entrañas de la Tierra, porque si ustedes no pueden la Tierra sí puede, si ustedes no son capaces las leyes de la Naturaleza sí lo son, y si ustedes no hacen el trabajo las leyes de la Naturaleza sí lo hace allá abajo, en los mundos infiernos.

No les aconsejo a ustedes involucionar entre las entrañas del reino mineral sumergido. Allí se multiplican las leyes espantosamente y los sufrimientos son terribles hasta la “Muerte Segunda”, instante en que la Esencia –después de haber sufrido mucho- queda libre, sale otra vez a la superficie para iniciar nuevos procesos evolutivos. Preferible es que ustedes hagan el trabajo aquí y ahora, porque están ustedes ante un dilema: lo hacen o no lo hacen. Si lo hacen, maravilloso, quedarán libres, más si no lo hacen la Naturaleza se encargará de ese trabajo entre las entrañas del mundo. ¡Esa es la cruda realidad de los hechos!  Podrían ustedes pensar que son concepciones del intelecto -conozco muy bien a los terrícolas- ,más en verdad les digo que no se trata de meras elucubraciones de la mente, hablo sobre hechos. Como quiera que soy un individuo despierto por haber reducido el Ego a polvareda cósmica, es obvio que conozco la involución sumergida entre las entrañas del planeta Tierra. Preferible es trabajar sobre sí mismo aquí y ahora.

Les hablo sobre hechos, les hablo sobre lo que he visto y oído, sobre lo que me consta en forma directa. ¡Reflexionen!: estamos reunidos aquí para estudiar. Ustedes han venido para escucharme y yo he venido a hablarles francamente. Necesitamos volvernos serios porque de lo contrario el fracaso nos aguardaría. Desgraciadamente es muy difícil encontrar gente seria, la mayor parte andan jugando: hoy están en una escuelita, mañana en otra, y siguen jugando, no son serios. Si ustedes creen que pueden encontrar algo fuera de sí mismos, están equivocados. El que no encuentra dentro de sí mismo la Verdad, fuera de sí mismo no la encontrará jamás. Así que, ¡reflexionen, vuélvanse serios, trabajen sobre sí mismos, transfórmense! Eso es lo fundamental. ¡Paz Inverencial! Samael Aun Weor

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