La meditación para calmar la mente
La meditación es una excelente herramienta para calmar la mente inquieta. La meditación reduce el ajetreo incesante de la mente. De hecho, concentrarse en la respiración es mucho más fácil de lo que parece y permite tener una conciencia más profunda de la tranquilidad.
Con la práctica y la persistencia se puede desarrollar la capacidad de encontrar esa tranquilidad a través de la meditación sin importar lo que está pasando alrededor. Aprender a meditar te permitirá calmar tu mente en el trabajo, en el transporte público, en una situación estresante en cualquier lugar o en medio de cualquier ambiente ajetreado.
«Se trata simplemente de sentarse silenciosamente, observando los pensamientos pasando a través de ti. Simplemente observando, no interfiriendo, no juzgando, porque el momento en que juzgas, has perdido la pura observación. El momento en que dices esto es bueno, esto es malo, has saltado en el proceso de pensamiento.
Primeros pasos para meditar Cuando nos adentramos en el mundo de la meditación descubrimos que es muy amplio. Existen muchos tipos de meditación, desde la calma mental hasta la meditación basada en el amor y la compasión. Para aquietar la mente lo ideal es practicar una meditación llamada Samatha, que significa, calma mental. De hecho, el mindfulness nace de la meditación Samatha.
Para aprender a aquietar la mente podemos seguir los siguientes pasos:
1º Sentaros en el suelo o en una silla (donde estemos más cómodos).
2º Espalda recta y barbilla ligeramente hacia abajo.
3º Manos sobre las piernas.
4º Dejamos los ojos casi cerrados.
5º Respiramos profundamente varias veces relajando el cuerpo.
6º Dejamos de respirar de forma voluntaria y prestamos atención al movimiento abdominal.
7º Después de unos minutos, llevamos la atención a la entrada y salida del aire por la nariz. Nos centramos en un punto concreto y con cada ciclo de respiración contamos de uno al diez. Cuando llegamos al diez dejamos de contar unos segundos y volvemos a empezar.
8º No juzgar los pensamientos ni para bien ni para mal. Observarlos y dejarlos pasar.
9º Estar en un lugar silencioso y tranquilo. Al menos cuando empezamos a aprender a meditar.
Maestro, usted podría decirme quién individualizo la mente humana?
Con mucho gusto amigo mío, y hasta me agrada su pregunta, pues veo por ella que usted tiene ciertas inquietudes espirituales. Creo que usted ha oído hablar de Hermes Trismegistro, el Dios Ibis dé Thot; adorado por los egipcios, y a propósito, recuerdo ahora, que en el Egipto hay un bajo relieve, en el que aparece el Dios Ibis de Thot, con el miembro viril en estado de erección, y al pie una inscripción que dice "DADOR DE LA RAZÓN". ¿No se le hace a Ud. raro que se relacione a Hermes con la razón y con el miembro viril? Y el espiritualista respondió: Sí Maestro, se me hace esto raro, pero no he comprendido
Y el Maestro prosiguió: El Símbolo habla claro amigo mío. El átomo Maestro de la mente, reside en el sistema seminal del hombre, y quien le dio este átomo al hombre fue Hermes Trismegistro, el mensajero del Dios Mercurio. Esté átomo es quien le da al hombre toda la sabiduría de la Naturaleza, y el que lo instruye en la sabiduría oculta cuando el hombre, a fuerza de practicar magia sexual con su esposa sacerdotisa, lo hace subir a la cabeza.
El espiritualista dijo: gracias Maestro por su explicación, pero yo quisiera que me explicara quién es ese Dios Mercurio; de quien usted habla, y perdóneme la impertinencia.
El Maestro respondió: no se preocupe Ud. amigo mío, que con mucho gusto contestaré su pregunta. El Dios Mercurio, es un hombre perfecto; su presencia, es realmente sublime; parece un anciano venerable de larga barba, rostro sonrosado y color de fuego; tiene su morada en un templo del corazón del planeta Mercurio, y lleva siempre por cetro el tridente de la mente, que es el mismo que usan los Brahamanes de la India Oriental. El tridente simboliza el triple juego de fuerza de los átomos transformativos de la mente. El Dios Mercurio es un Ángel estelar, y la estrella Mercurio es su propio cuerpo físico; él fue quien envió a Hermes a la tierra.
El espiritualista, interrumpiendo la palabra del Maestro dijo: excúseme Maestro, que lo interrumpa nuevamente, pero es que quiero preguntarle algo muy importante: ¿Se podría obtener ayuda invocando al Dios Mercurio?, y el Maestro respondió. Los Dioses siempre están dispuestos a ayudar al hombre, cuando lo que se pide es justo.
El espiritualista, algo pensativo, dijo al Maestro: Maestro, yo ante todo, quiero tener una mente poderosa y firme. Sería posible que el Dios Mercurio me ayudara?
Y el Maestro le respondió: Pídale al Dios Mercurio "La madre del pescado"; concéntrese en el Dios Mercurio con todo su corazón y con toda su alma, en oración profunda durante una hora, rogándole que le entregue esa sustancia mental para que le dé firmeza a la Mente, y tenga usted la seguridad amigo mío, que si el Maestro considera que su petición es justa, concurrirá a su llamado y colocará dentro de su cuerpo mental una bola blanca formada de la sustancia raíz del cuerpo mental que reside en la mente, ígnea del Intimo.
Esa sustancia monádica le dará a Ud. una firmeza mental, jamás ni siquiera presentida por usted, más si su petición no es justa, de nada le servirá a usted un millón de ruegos. Esta sustancia monádica, se llama La madre del pescado, y esto nos recuerda el pez Oanes y al profeta Jonás, vomitado por un pez. El pez simboliza al Intimo, la fuerza madre de Manas. El que la posee se hace poderoso en el mundo de la mente; pero se necesita ser muy digno y muy merecedor para tener el honor de recibirla. Un millón de veces podría llamar el indigno y no será escuchado. Para el indigno todas las puertas están cerradas, menos la del arrepentimiento.
La gente trabaja diariamente, lucha por sobrevivir, quiere existir de alguna manera, mas no es feliz. Esa de la felicidad está en chino como se dice por ahí lo más grave es que la gente lo sabe pero en medio de tantas amarguras, parece que no pierden las esperanzas de lograr la dicha algún día, sin saber cómo ni de qué manera.
¡Pobres gentes! ¡Cuánto sufren! Y, sin embargo, quieren vivir, temen perder la vida. Si las gentes entendieran algo sobre Psicología revolucionaria, posiblemente hasta pensarían distinto; mas en verdad nada saben, quieren sobrevivir en medio de su desgracia y eso es todo.
Existen momentos placenteros y muy agradables, pero eso no es felicidad; las gentes confunden el placer con la felicidad. Pachanga, Parranda, borrachera, orgía; es placer bestial, mas no es felicidad... Sin embargo, hay fiestecitas sanas sin borracheras, sin bestialidades, sin alcohol, etc., pero eso tampoco es felicidad...
¿Eres persona amable? ¿Cómo te sientes cuando danzas? ¿Estás enamorado? ¿Amas de verdad? ¿Qué tal te sientes danzando con el ser que adoras? Permitid que me vuelva un poco cruel en estos momentos al deciros que esto tampoco es felicidad. Si ya estáis viejo, si no te atraen estos placeres, si te saben a cucaracha; Dispensadme si te digo que serías diferente si estuvieseis joven y lleno de ilusiones. De todas maneras, dígase lo que se diga, bailes o no bailes, enamores o no enamores, tengas o no eso que se llama dinero, tú no eres feliz aunque pienses lo contrario. Uno se pasa la vida buscando la felicidad por todas partes y muere sin haberla encontrado.
En la América Latina son muchos los que tienen esperanzas en sacarse algún día el premio gordo de la lotería, creen que así van a lograr la felicidad; algunos hasta de verdad se lo sacan, más no por ello logran la tan ansiada felicidad.
Cuando uno está muchacho, sueña con la mujer ideal, alguna princesa de las "Mil y Una Noches", algo extraordinario; viene después la cruda realidad de los hechos: Mujer, muchachitos pequeños que mantener, difíciles problemas económicos, etc. No hay duda de que a medida que los hijos crecen, los problemas también crecen y hasta se tornan imposibles... Conforme el niño o la niña van creciendo, los zapatitos van siendo cada vez más grandes y el precio mayor, eso es claro.
Conforme las criaturas crecen, la ropa va costando cada vez más y más cara; habiendo dinero no hay problema en esto, mas si no lo hay, la cosa es grave y se sufre horriblemente... Todo esto sería más o menos llevadero, si se tuviese una mujer buena, más cuando el pobre hombre es traicionado, cuando le ponen los cuernos, ¿de qué le sirve, entonces, luchar por ahí para conseguir dinero?
Desgraciadamente existen casos extraordinarios, mujeres maravillosas, compañeras de verdad tanto en la opulencia como en la desgracia, mas para colmo de los colmos entonces el hombre no la sabe apreciar y hasta la abandona por otras mujeres que le van a amargar la vida. Muchas son las doncellas que sueñan con un príncipe azul, desafortunadamente de verdad, las cosas resultan muy diferentes y en el terreno de los hechos se casa la pobre mujer con un verdugo...
La mayor ilusión de una mujer es llegar a tener un hermoso hogar y ser madre: santa predestinación, empero aunque el hombre le resulte muy bueno, cosa por cierto muy difícil, al fin todo pasa: los hijos y las hijas se casan, se van o le pagan mal a sus padres y el hogar concluye definitivamente.
Total, en este mundo cruel en que vivimos, no existe gente feliz... Todos los pobres seres humanos son infelices. En la vida hemos conocido muchos burros cargados de dinero, llenos de problemas, pleitos de toda especie, sobrecargados de impuestos, etc. No son felices. ¿De qué sirve ser rico si no se tiene buena salud? ¡Pobres ricos! A veces son más desgraciados que cualquier mendigo.
Todo pasa en esta vida: pasan las cosas, las personas, las ideas, etc. Los que tiene dinero pasan y los que no lo tienen también pasan y nadie conoce la auténtica felicidad. Muchos quieren escapar de sí mismos por medio de las drogas o el alcohol, más en verdad no sólo no consiguen tal escape, sino lo que es peor, quedan atrapados entre el infierno del vicio. Los amigos del alcohol o de la marihuana o del "L.S.D.", etc., desaparecen como por encanto cuando el vicioso resuelve cambiar de vida.
Huyendo del "Mí Mismo", del "Yo Mismo", no se logra la felicidad. Interesante sería "agarrar al toro por los cuernos", observar al "YO", estudiarlo con el propósito de descubrir las causas del dolor. Cuando uno descubre las causas verdaderas de tantas miserias y amarguras, es obvio que algo puede hacer...
Si se logra acabar con el "Mi Mismo", con "Mis Borracheras", con "Mis Vicios", con "Mis Afectos", que tanto dolor me causan en el corazón, con mis preocupaciones que me destrozan los sesos y me enferman, etc., etc., es claro que entonces adviene eso que no es del tiempo, eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente, eso que realmente es desconocido para el entendimiento y que se llama: ¡FELICIDAD!
Incuestionablemente, mientras la conciencia continúe embotellada, embutida entre el "MI MISMO", entre el "YO MISMO", de ninguna manera podrá conocer la legítima felicidad. La felicidad tiene un sabor que el "YO MISMO", el "MI MISMO", nunca jamás ha conocido.
Samael Aun Weor LA GRAN REBELIÓN CAPÍTULO 3º LA FELICIDAD
Lista de audio videos de la La Gran Rebelion hacer CLIC aquí comentados por Sagrario G.E., M.G.
Si se castigan las almas como partículas o partes de Dios entonces Dios se castiga a sí mismo. Al alma como partícula de él le da libre albedrío y castiga las malas acciones. ¿Cómo ve Ud. estos auto-castigos?
R. Caballero; Dios quiere la felicidad de sus hijos, y como no los quiere esclavos, les da libre albedrío. ¿Pero qué culpa tiene Dios por ejemplo, de que usted se de un baño de sol y le sobrevenga por ello una insolación?
¿Qué culpa tiene Dios de que el caballero se tome unas cervezas y luego, embriagado, se caiga y se fracture una pierna? ¿Qué culpa tiene Dios de que usted se de un baño excesivamente largo y se resfríe?
La violación de toda ley natural trae dolor, y Dios no es culpable de que sus hijos violen sus leyes. Toda causa produce su efecto inevitable, y las causas malas producen malos efectos. El hombre mismo se vive condicionando diariamente a sí mismo con sus propios actos, y cada retorno es una repetición de la pasada existencia más las consecuencias buenas y malas de los pasados actos y pensamientos.
Nadie nos traza nuestro destino, somos nosotros los autores de nuestros destinos, y los agentes del gobierno mundial, o señores del destino, son únicamente los jueces de la ley.
Respuesta dada por Samael Aun Weor
Subreddit de Samael Aun Weor. Filosofía gnóstica post de Textos, Videos y Enlaces que le compartimos, donde podrá, si es de su interés, aportar distinta información, relacionada con la doctrina y obra del Kalki Avatara de Acuario.
Enlace a los post de “La América Pre Hispánica” en donde encontrará distintos post, videos e imágenes, relacionados con las distintas culturas que se dieron en el continente Americano. También hemos preparado un post dedicado a “Egipto Templos de luz” donde compartiremos todo lo relacionado con esta milenaria cultura.
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Comentarios
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- 1. Guillermo Preciado Gutiérrez El 02/01/2022
Excelente descripción para meditar, gracias por compartir. Saludos desde Guadalajara Jalisco-
- Jesús Saiz GarciaEl 03/01/2022
Cordiales Saludos
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