George Ivanovitch Gurdjieff

GurdiefCuando los locos años 20 reunían un crisol de personalidades en París, un hombre de extraño aspecto recorría sus calles con grandes mostachos y cráneo pelado, un sombrero de ala ancha y bastón de oro en la mano, luciendo su figura imponente y enigmática. 

Sentado en los bohemios cafés parisinos, frente a un coñac o una taza de café, mantenía largas y animadas conversaciones con la gente que podía sostener el potencial de su mirada. Era George Ivanovitch Gurdjieff, uno de los maestros espirituales mas controvertidos de nuestro tiempo.

Su pensamiento y sus métodos sin duda revolucionaron las creencias de Occidente acerca de las reales posibilidades evolutivas del ser humano. Muchos lo califican de charlatán porque no entienden algunos de los procedimientos empleados por Gurdjieff para que la gente accediera a la conciencia de si.

Otros lo ven como un avatar espiritual en un mundo entregado al estado hipnótico.​ Lo cierto es que la vida de Gurdjieff es extraña y apasionante. Su figura se perfila hasta hoy como mítica y polémica porque es muy difícil disponer de registros históricos verificables, sobre todo en lo que se refiere a la primera etapa de su vida.

Prácticamente, solo contamos con lo que él quiso decirnos en su obra “Encuentros con Hombres Notables”. Dotado de notables poderes psíquicos, a muchos les parecía estar frente a un mago seductor y autoritario. Obsesionado con el despertar de la mecanicidad a las personas, se conducía a veces, de manera chocante e inadmisible para los cánones sociales. Pero quienes veían mas allá de este disfraz, descubrían a un hombre auténtico, capaz de generar trascendentales cambios en quienes lo rodeaban.

Gurdjieff lego al mundo la riqueza de su obra constituida por una serie de tres libros, un ballet, trescientas piezas para piano y alrededor de cien danzas sagradas o “movimientos”. Y lo mas importante, un sólido cuerpo de ideas interrelacionadas acerca de la existencia y la evolución conciente del hombre y el universo.

​El V.M. Samael Aun Weor, aclara el concepto de  "LA DOCTRINA DE LA MULTIPLICIDAD DEL YO" afirma que es tibetana. No hay duda, también, de que los egipcios, aceptaron tal Doctrina, y a los diversos Yoes los denominan “LOS DEMONIOS ROJOS DE SETH”.

Así pues, dentro de nosotros hay una multiplicidad de Yoes.​ Los tibetanos hablan de los “agregados psíquicos” en la Doctrina de los Muchos, considerando las cosas desde ese punto de vista, llegamos a la conclusión de que el Yo no es algo permanente.​

Ésta es la Doctrina de los Muchos..., fue enseñada por los Lamas Tibetanos, al Maestro GURDJIEFF no hay duda, que conoció este Cuerpo de ​D​o​ctrina en el Tíbet, y Samael Aun Weor recibió esta misma enseñanza en Egipto. Por lo tanto tenemos una misma enseñanza "La doctrina de los yoes" repartida tanto en Asia como en Africa.

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