La Creación del Cosmos Hombre

La creacion del cosmos hombreTéngase en cuenta que, por ejemplo, para liberarnos de esas fuerzas mecanicistas de la Luna que tanto nos atormentan y que han hecho de nosotros verdaderas máquinas, debemos nosotros crear, a su vez una “Luna Psicológica”.

Uno crea esa Luna Psicológica cuando destruye los agregados psíquicos que dominan la personalidad humana, tales como el orgullo, el engreimiento, la soberbia, el egoísmo, la ira, el odio, los celos, la vanidad, la auto-importancia, el auto-sentimentalismo, etc. Entonces, si tal se hace, uno crea en su interior un centro de gravedad permanente. Ese centro de gravedad permanente es de hecho, la Luna Psicológica.

En todo caso, es conveniente saber que toda la humanidad es terriblemente mecanicista en un ciento por ciento. Obviamente, tal mecanicidad deviene originalmente de ese satélite que gira alrededor de nuestra Tierra y que se llama Luna.

Si conseguimos eliminar los agregados que controlan a la personalidad, se establecerá en nuestra psiquis un centro de gravedad permanente, un centro de gravedad consciente.

Incuestionablemente, tal centro de gravedad o Luna Psicológica viene a darnos continuidad de propósitos, entonces ya no andaremos a la deriva en las cuestiones relacionadas con el trabajo sobre sí mismos, porque se habrá promovido un cambio extraordinario.

Más eso no es todo, se hace necesario progresar aun más. Necesitamos crear un “Sistema Solar Psicológico” y para ello hay que bajar a la Novena Esfera, al noveno círculo dantesco, a la Fragua encendida de Vulcano. Cualquier creación dentro de sí mismos sólo es posible mediante la Sal, el Azufre y el Mercurio. Es decir, si uno quiere crear un sistema solar dentro de sí –un Sistema Solar Psicológico, aclaro–, que le permita vivir libremente en todo el Sistema Solar, debe trabajar intensivamente con la Sal, el Azufre y el Mercurio de los Sabios. Esto implica, de hecho, grandes super-esfuerzos.

Hay que empezar por conocer un poquito de Alquimia. Es necesario comenzar por saber que el Mercurio, del cual hablan todos los alquimistas, es el Alma Metálica del Esperma Sagrado. Necesitamos preparar esa Alma Metálica del Esperma Sagrado, y esto es cuestión de laboratorio.

Si uno no prepara el Mercurio, ¿con qué va a realizar la Gran Obra? Para poder realizar la Gran Obra se debe, pues, preparar el Mercurio de los Sabios.

¿Y cómo se prepara el Mercurio de los Sabios? Mediante el secretum secretorum de la Alquimia. Se trata de un sencillo artificio que ustedes ya conocen: conexión del Lingam-Yoni sin eyaculación del Ens Séminis, porque dentro del Ens Séminis está todo el Ens Virtutis del Fuego; es sencillo ese secretum secretorum de la santa Alquimia.

En principio el Mercurio es negro e inmundo, es decir, al principio las aguas son negras. Cuando el Alquimista comienza a trabajar, o mejor dijéramos, cuando la pareja gnóstica comienza a trabajar, se les representa con el cuervo negro de la Alquimia, porque sus aguas mercuriales están negras.

Dicen los Alquimistas, en forma muy simpática y simbólica, que de entre esas aguas negras hay que sacar la “gelatina blanca”. Quieren decir con esto que esas aguas negras deben transformarse, deben convertirse en aguas cristalinas, blancas y puras, y eso es posible “refinando el Sacramento de la Iglesia de Roma”. La palabra “Roma” colocada a la inversa significa Amor. El Sacramento de la Iglesia del Amor es el sexo, está en el sexo. Si se refina el Sacramento de la Iglesia de Roma, pues las aguas negras se tornan blancas.

Si los Alquimistas dicen que en principio nos toca “trabajar con el cuervo negro”, o que necesitamos “blanquear el cuervo”, indican lo mismo: que hay que volver las aguas negras en blancas, transformándolas mediante la refinación.

El gran problema que estoy viendo en todos los hermanitos gnósticos, hombres y mujeres de todos los matrimonios en general, es que no se preocupan por refinar el Sacramento de la Iglesia de Roma y están demorándose muchísimo en el despertar del Kundalini. Hay parejas que tienen diez y quince años trabajando en la Novena Esfera y todavía no han recibido el Fuego. Eso no es correcto, el Fuego hay que recibirlo rápidamente.

Los culpables son esas mismas parejas porque resulta que no refinan el Sacramento de la Iglesia de Roma, realizan la conexión del Lingam-Yoni en forma dijéramos animalesca, la cópula química la procesan en forma demasiado brutal, animal y las aguas continúan negras años y años y años eternos y ahí se estancan, se están estancando por ese motivo. Pero si se refina el Sacramento de la Iglesia de Roma, si se hace del coito como dijera San Agustín una forma de la oración, entonces las aguas negras se tornarán blancas. Al llegar a ese estado, se recibía en Egipto la “túnica de Thot” o sea de la castidad la túnica blanca, de lino blanco.

Las aguas negras han sido simbolizadas repito, con el cuervo negro, pero las aguas blancas han sido simbolizadas o alegorizadas con la paloma blanca del Espíritu Santo. Posteriormente hay que convertir las aguas negras en amarillas, porque el verdadero color del Mercurio es el amarillo; por eso es que el planeta Mercurio lo representan siempre con el color amarillo. Al llegar a este estadío se dice que las aguas se han convertido en el águila amarilla, o se les alegoriza con el águila amarilla. Esas aguas amarillas reciben el Azufre siempre.

¿Y qué es el Azufre? El Azufre es el Fuego Luciférico, el Fuego Sagrado. Ese Azufre mezclado con el Mercurio, más la Sal sublimada que se levanta del fondo del Vaso de Hermes, constituyen en sí mismos el “Vitriol” de los sabios. La palabra Vitriol, vale la pena analizarla:

“Visita Interiora Terra Rectificando invenies Ocultum Lapiden” visita el interior de la tierra, que rectificando hallarás la Piedra oculta. ¿Y qué clase de piedra? Pues la Piedra Filosofal. La Piedra Filosofal es el mismo Carbunclo Rojo, es el Crestos o Magnés Interior revestido con los Cuerpos de Oro. Esa es la Piedra Filosofal, pero hay que “rectificar” en las entrañas de la tierra, buscar, rebuscar entre ese vidrio líquido, flexible y maleable para poder fabricar la Piedra.

De manera que una vez con el Mercurio ya preparado, se pueden crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. En una octava superior, tal Mercurio sirve para fabricar el Cuerpo Astral. En una segunda octava nos daría base para fabricar el Cuerpo de la Mente y en una tercera octava podría darnos base para fabricar el Cuerpo de la Voluntad Consciente, o Cuerpo Causal.

Creados esos Cuerpos, se reciben los Principios Anímicos o Etnicos, o Búdhicos, que nos convierten de hecho en Hombres en el sentido más completo de la palabra. Es decir, con tales Cuerpos tenemos nosotros de hecho ya creado el sistema solar en miniatura, dentro de nosotros mismos, aquí y ahora; nos convertimos en un sistema solar en miniatura microcósmico, para ser más exacto. Habremos creado el Sistema Solar Psicológico, así como creamos la Luna Psicológica.

Quien posee el Sistema Solar Psicológico dentro de sí mismo, es un Hombre de verdad. Antes de poseer uno el Sistema Solar Psicológico dentro de sí mismo, antes de haberlo creado, no es Hombre, aunque crea que lo es, no lo es; es un animal intelectual pero no Hombre.

Los mejores sabios lo han dado a entender, pero no se atreven a decirlo. No se atreven por miedo; teme, temen al ridículo, temen a la reacción y al silencio, sienten vergüenza; no lo dicen, lo dan a entender, pero nada más. A mí francamente me parece que hay que poner las cartas sobre la mesa y decir la verdad con valor, cueste lo que cueste: mientras no se hayan creado los Cuerpos Existenciales Superiores dentro de sí mismo, no es Hombre, es animal intelectual.

Hasta en las Facultades de Medicina se ha dicho. Un profesor de Medicina aquí en el Distrito Federal, en plena cátedra dijo: “Nosotros somos mamíferos intelectuales” o racionales que es lo mismo. Lo dijo, y lo curioso del caso fue que los discípulos no reaccionaron, todo el mundo aceptó; lo dijo el profesor y “ni modo” a “callarse el pico”. Como se dijo en la Facultad de Medicina, no hay problema. Lo grave es cuando se dice en una sala, y sin embargo en la Facultad se dice y está aceptado.

Realmente, eso es el que no ha creado los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, pero para poderlos crear, hay que preparar el Mercurio de los Sabios.

Así pues, una vez que uno ha creado un Sistema Solar dentro de sí mismo y una Luna Psicológica, si quiere avanzar un poco más tiene que definirse, pues se le presentan a uno dos caminos al llegar a ese estadío de la Iniciación: el uno, la Senda Espiral Nirvánica, es un trabajo bueno. La otra, la Vía Directa, el Camino Directo que lo conduce a uno al Absoluto, es un trabajo superior.

Muchos se definen por el Camino Espiral Nirvánico y como sus frutos son menores, sus sufrimientos son también menores. Quienes se definen por el Camino Directo sufren más, porque sus triunfos son mayores y por lo tanto el dolor es más tremendo.

En cuanto a mí atañe, soy un caminante de la Directa y la Doctrina que enseño es de la Directa, para los que quieran ir por la Directa. Los que no quieran ir por la Directa, lo lamento, pues llegará un punto en que todos tendrán que definirse. A los que siguen la Espiral tendremos que decirles “good bye”, y los que seguimos la Vía Directa pues vamos hacia el Absoluto. De manera que, esa es la cruda realidad de los hechos.

Ahora, la ventaja de los que seguimos la Directa es que nos convertimos en Hombres Solares. Pero, para poder convertirnos en Hombres Solares, tenemos que fabricar un Sol Psicológico dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Eso es obvio.

Pero, ¿cómo vamos a crear el Sol Psicológico dentro de sí mismos? Es posible crearlo, pero mediante la eliminación del Mercurio Seco y del Azufre Arsenicado. ¿Y cuál es el Mercurio Seco? ¿Podría alguno de ustedes decírmelo? ¿Podría alguno de ustedes contestarme?

Discípulo: Son los agregados psíquicos. Maestro: ¡Correcto! Los agregados psíquicos están constituidos por el Mercurio Seco. Y en cuanto al Azufre Arsenicado, ¿qué dirías? Discípulo: Es el fuego sexual negativo. Maestro: El fuego de los infiernos atómicos del hombre, el fuego que deviene del abominable Organo Kundartiguador ese hay que eliminarlo. Si uno elimina los agregados psíquicos y el Azufre Arsenicado, fabrica oro, oro de la mejor calidad, oro más perfecto que el que existe en cualquier mina de la Tierra.

Claro, para que haya oro dentro de nosotros mismos se necesita de un gran artista, de un artista hermético. Quiero referirme, en forma enfática, al Antimonio. El Antimonio no es meramente una substancia, como suponen muchos. En Alquimia el Antimonio va más lejos: es una de las partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio Ser, puesto que nuestro propio Ser tiene muchas partes autónomas y auto-conscientes. El Antimonio es una de ellas, es un alquimista; esa parte trabaja activamente, fijando el Oro en el Mercurio.

Ya dijimos que nuestros Cuerpos están constituidos por Mercurio Azufrado, más un poco de Sal sublimada, pero fijar el Oro en el Mercurio es lo importante. Ustedes saben muy bien la relación que existe entre el Oro y el Mercurio en las minas. Hay Mercurio muy fecundo donde se encuentra siempre el Oro.

Pero bueno, dentro de nosotros también hay relación entre el Mercurio y el Oro, entre el Oro y el Mercurio. A medida que vamos eliminando, por ejemplo, los agregados psíquicos o el Mercurio Seco relacionado con el Cuerpo Astral, es claro que el Antimonio va fijando el Oro en ese Cuerpo, y llega un instante en que verdaderamente el Cuerpo Sideral o Astral, el famoso “Eidolón”, se convierte en un vehículo finísimo de Oro puro de la mejor calidad. Al llegar a esa etapa la Serpiente se devora al Cuerpo Astral, se lo traga, y entonces pasamos a gozar del poder de los Chacras. Antes no, porque una cosa es despertar la Serpiente, ponerla en actividad, y otra cosa es gozar del poder de los Chacras. Para gozar del poder de los Chacras se necesita indispensablemente, haber sido devorado por la Serpiente.

Después que el Cuerpo Astral ha sido tragado por la Culebra, viene el trabajo con el Cuerpo Mental. Muchos pueden progresar hasta el Astral, pero cuando llegan a trabajar con el Mental fracasan, la mente es muy difícil. ¿Ustedes saben lo que significa convertir la propia mente en una Mente de Oro puro, en una Mente divinal? La mente es dificilísima, y volverla de Oro, ¡cuán difícil es! Muchos llegan hasta allí, y allí fracasan, de allí no pasan.

En mi presente existencia, cuando llegué allí, fui advertido. Se me dijo: “hasta aquí han llegado muchos, pero de aquí para allá es difícil que puedan pasar”. Me limité a decir: “Bueno, voy a intentarlo, y me propuse trabajar, a eliminar el Mercurio Seco de la mente. Lo conseguí, a través de supremos sacrificios, muy grandes, y después que aquella mente se tornó en un Vehículo de Oro, fue tragada por la Serpiente. Entonces mi mente quedó feliz.

En una tercera octava nos toca trabajar con el Cuerpo Causal. ¡Parece increíble que también en el Mundo de las Causas Naturales tengamos Mercurio Seco! Y lo tenemos. Eliminar el Mercurio Seco en el Mundo Causal es muy difícil, porque por lo común los agregados psíquicos del Mundo Causal o del Cuerpo Causal están vinculados al Karma, y eso es lo grave. Ahí tienen que haber negociaciones para poder eliminar determinados agregados y super-esfuerzos espantosos, más allá de lo normal, y terribles arrepentimientos. Allí es donde tenemos que lavar nuestros pies con la sangre del Cordero. Todo eso es gravísimo.

Cuando uno ha conseguido eliminar los agregados psíquicos del Causal, ya el Oro ha sido completamente fijado en el mismo y la Serpiente puede devorárselo. Entonces uno es admitido en el Mundo de las Causas Naturales como Adepto Calificado, es recibido en el Templo del Mundo Causal como Adepto Calificado.

Mucho más tarde pues, habrá que laborar con el Budhi, el Cuerpo Budhico o Intuicional tan cantado por muchos autores, al que se le denomina “Walkiria”, y que es la bella Sulamita, la esposa de Salomón-Rey; es la bella Helena de Troya, etc. Convertir tal Vehículo en Vehículo de Oro, no es tan fácil. Para poder lograrlo hay que eliminar todos aquellos átomos que fueron –dijéramos–, deformados por nuestros errores.

Cada átomo de esos implica una Conciencia Atómica diferente y deformada, es decir, encontramos allí inteligencias malignas, no propiamente en el Budhi, sino en su contraparte, por antonomasia. Implica esto, pues, descender a los mundos infiernos –muy terribles–, para poder eliminar agregados psíquicos inhumanos y espantosos que se relacionan con la Conciencia. Una vez que se ha logrado, pues el Cuerpo Budhico o Intuicional resplandece con el Oro de los Sabios.

Por último viene el trabajo con Atman, “el Inefable”. Convertido Atman en un Vehículo de Oro, queda uno firmemente establecido en Isis, y puede exclamar: “¡Soy una Serpiente, soy una Serpiente!”

Todo este trabajo del cual les vengo hablando a ustedes, se realiza en la Novena Esfera, en el Sexo, porque es en la Novena Esfera donde tendrá uno que esgrimir la lanza para desintegrar los agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos. Es la Forja de los Cíclopes donde la Madre Divina, Kundalini Shakti, empuña las Armas de Vulcano para lograr la destrucción de todo el Mercurio Seco.

Así que, después de que un Hombre ha conseguido fabricar Oro dentro de sí mismo, está listo, está preparado para que el Cristo resucite en él. El Cristo Intimo debe resucitar en el corazón del Hombre, y una vez que ha resucitado él se vestirá con esos Cuerpos de Oro que en su conjunto, constituyen el “To Soma Heliakon” del Hombre Solar. Revestido él, recubierto con esa envoltura metálica final, de Oro puro, viene a la manifestación para trabajar en la Gran Obra del Padre.

Lo vital es, pues, llegar a la Resurrección, y esto es posible si se trabaja como se debe trabajar en la Novena Esfera. Así pues, necesitamos crear una Luna Psicológica y necesitamos crear un Sistema Solar Psicológico dentro de nosotros mismos. También necesitamos crear el Sol Psicológico dentro de nosotros mismos, es decir, al Hombre Solar.

Pero eso no es todo. ¿Ustedes creen que porque un Hombre Solar es tal, debe quedar estancado como tal? El Hombre Solar tiene derecho a convertirse en Hombre Galáctico, tiene derecho a marchar hacia Sirio. El Rayo de la Revolución de la Conciencia nos conduce hacia Sirio, hacia el Sol Central Sirio, la Capital de la Vía Láctea, alrededor del cual giran millones de Constelaciones.

Si un Hombre Solar quiere convertirse en un Hombre Galáctico, necesitará inevitablemente crearse una Galaxia Psicológica dentro de sí mismo. Para crearla tendrá que bajar otra vez a la Fragua Encendida de Vulcano, trabajar con el Agua y con el Fuego; necesitará trabajar en la Forja de los Cíclopes para crear aquellos vehículos finísimos del Nirmanakaya, del Sambogakaya –que tiene tres grados más de perfección que el del Nirmanakaya–, del Addikaya y del Dharmakaya, Vehículos que le permitirán existir como Hombre Galáctico o de la Galaxia y vivir en Sirio.

Para eso debe bajar, para crear los Cuerpos que necesita para convertirse en Hombre Galáctico. No podría ser, uno, un Hombre Galáctico si no poseyera los Cuatro Kayas de la Alquimia. Una vez que los ha creado, se convierte en Hombre Galáctico. Por eso en alguna ocasión, cierta Dama-Adepto preguntaba en Sirio. “¿Podría yo re-encarnarme aquí, en este mundo?” La respuesta fue: “¡Imposible; tú no eres más que un embrión!”

Poder vivir en Sirio, ¿es muy difícil? Sí, allá no pueden vivir sino los Hombres Galácticos, nada más. Téngase en cuenta que Sirio es la capital de esta Vía Láctea. Ahora, los habitantes de Sirio los Hombres Galácticos, para hablar más claro, ¿podrían tener derecho a progresar más? Digo que sí, que tienen derecho a convertirse en Hombres Infinito. Así como para tener derecho a ser Hombres Galácticos tienen que crearse una Galaxia Psicológica, así también, para tener derecho a vivir en todo el Infinito que conocemos el Infinito que yo llamaría “de Einstein”, puesto que él dijo que el Infinito tiende a un límite y que el espacio es curvo, para tener derecho a vivir en este Infinito en el cual existimos, se necesita crear un Infinito Psicológico con nuevos vehículos apropiados.

Para ello hay que bajar a la Forja de los Cíclopes, a la Fragua Encendida de Vulcano. Entonces, un Hombre Galáctico también está obligado a bajar a la Novena Esfera, si es que quiere convertirse en un habitante de todo este Infinito.

Este Infinito, perceptible con los lentes más poderosos, podrá tener un promedio hablo de un promedio general, no detallado, de unas cien mil galaxias con unas cien mil constelaciones; es un promedio muy generalizado, porque es imposible detallarlo. En todo caso, para tener derecho a vivir en todo este Infinito, uno tiene que crear los vehículos apropiados.

Más allá de este Infinito hay un espacio vacío, y más allá de este espacio vacío se abre otro Infinito. En “Pistis Sophía” se habla de los “varios firmamentos”. Jeshúa Ben Pandirá, o Jesús, pudo penetrar en otros Firmamentos, es decir, en otros Infinitos. Los Varios Infinitos tienen documentaciones ocultas, son los varios Firmamentos de “Pistis Sophía”.

P.- Venerable Maestro, ¿esto que usted dice se relaciona con los Aeones?

R.- Bueno, esto ya trasciende el estado de los simples Aeones. Los Aeones fundamentales son trece; por debajo de los Aeones está, pues, la región sumergida, dijéramos, el Mundo de Plutón, el “Tártarus”, y más allá del Aeón-13 está el Eterno Padre Cósmico Común.

Pero separémonos por un momento de los Aeones y pensemos en los varios infinitos. Apelemos a la matemática. Si al número 8 acostado horizontalmente le adicionamos otro, nos da el siguiente resultado: ∞ + ∞ = ∞ (infinito más infinito es igual a infinito) ó ∞ – ∞ = ∞ (infinito menos infinito es igual a infinito) ó ∞ x ∞ = ∞ (infinito multiplicado por infinito también es igual a infinito) ó ∞ ÷ ∞ = ∞ (infinito dividido entre infinito, resulta un infinito). Admite pues, las cuatro operaciones; admite sumas, restas, multiplicaciones y divisiones de infinitos.

De manera que, esos varios Infinitos pueden existir gracias al Infinito que todo lo sustenta. Pero si un hombre que ha creado el Infinito Psicológico y que puede vivir libremente en cualquier Mundo de este Infinito, puede ser Rey, Señor en cualquier Mundo de este Infinito, desea pasar al siguiente Infinito, necesitará bajar a la Forja de los Cíclopes para crear en su constitución íntima las condiciones necesarias para poder penetrar en otros Infinitos.

Así que, cada vez que uno intenta entrar en un nuevo Firmamento, debe descender a la Fragua encendida de Vulcano. Esa es la cruda realidad de los hechos: cada vez que uno intenta pasar a un nivel del Ser más elevado, debe bajar a la Fragua encendida de Vulcano.

P.- Venerable Maestro, ¿y qué nos puede decir del reingreso al Absoluto?

R.- Bueno, el Padre es el que tiene que definir eso, no el Hijo. Por ejemplo, en lo que a mí atañe, de buena gana quisiera ir directo al seno del Eterno Padre Cósmico Común, es decir, al Absoluto, al seno del Omnimisericordioso, de la Infinitud que todo lo sustenta, pero ¿podría yo, acaso, decidir en eso? Es obvio que no, porque el que manda es el Padre, no yo. El es un Cosmocrator, es el Regente del Planeta Marte, y ¿podría yo mandarlo a él, decirle: “Señor, yo me voy para el Absoluto, tú quédate aquí?” El me diría: “Muchacho grosero, ¿por qué me faltas el respeto?” Y con justa razón.

El sabrá lo que va a hacer; uno no puede mandar al Padre, al “Anciano de los Días”, al “Viejo de los Siglos”. El sabe lo que hace; a nosotros no nos queda más remedio que inclinarnos reverentes ante la Voluntad del Padre. Esa es la cruda realidad de los hechos; lo que él diga. ¿Qué podemos nosotros decir, si El es el que manda? Si es la parte superior del Ser la que decide, ¿cómo podríamos nosotros mandarlo a El? Así que, los que seguimos el camino de los Cosmocratores no nos queda más remedio que ir de Firmamento en Firmamento. Samael Aun Weor

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