Samael Aun Weor Biografia: del Kalki Avatara de Acuario Buda Maitreya

Samael aun weor mama nin oEl día 6 de marzo de 1917 nace un niño que sería más tarde bautizado con el nombre de Víctor Manuel Gómez Rodríguez, (desde el punto de vista esotérico, ya se asocia, las iniciales de su nombre y apellidos, a lo que realmente en el futuro iría a convertirse este niño recién nacido... 

VENERABLE Víctor 

MAESTRO Manuel

GNOSTICO Gómez 

ROSACRUZ Rodríguez

Este acontecimiento se dio en la ciudad de Bogotá, Colombia, en el barrio Egipto, bajo la regencia de Piscis, pasando más tarde a modificar este signo por el de Acuario. Más tarde ya de adulto y como iniciado de la logia blanca..., escribiría lo siguiente; “Escrito está con carbones encendidos en el libro de la vida, que todo aquél que logre la Eliminación total del Ego puede llegar a cambiar de signo y sus influencias a voluntad”.

Hijo de Manuel Gómez Quijano y Francisca Rodríguez, fue educado en los claustros del Colegio de San Bartolomé, dirigido por padres Jesuitas. Recuerdo (narra, V.M.G.R.) cómo nació en mí la atracción por estos estudios, yo cambié de cuerpo, les digo a ustedes sinceramente, a voluntad, yo me metí en este cuerpo, dejé el pasado cuerpo a voluntad y tomé este, pero sentí, en mi presente existencia, esa punzada, como se dice, por los estudios esotéricos gnósticos, cuando todavía era un niño, por ahí de unos ocho años (año 1925).

No está demás aseverar solemnemente que nací con enormes inquietudes espirituales, negarlo sería un absurdo. Por esos primeros años de la vida en que uno aprende a caminar, acostumbraba sentarme al estilo oriental para meditar.  Entonces estudiaba en forma retrospectiva mis pasadas reencarnaciones y es ostensible que me visitaban muchas gentes de los antiguos tiempos. Cuando concluía el éxtasis inefable y retornaba al estado normal, común y corriente, contemplaba con dolor los muros vetustos de aquella centenaria casa paternal donde yo parecía a pesar de mi edad, un extraño cenobita.

Jamás he podido olvidar aquellos instantes en que alegre corría por los solariegos corredores de mi casa. Entonces me acaecían insólitos casos de metafísica trascendente. Me llamaba mi padre desde el umbral de su recámara, yo le vía en ropas de dormir y cuando intentaba acercarme a él, entonces se esfumaba perdiéndose en la dimensión desconocida, empero, confieso sinceramente que este tipo de fenómenos psíquicos me eran muy familiares.

Entraba sencillamente en su alcoba y al verificar en forma directa que su cuerpo físico yacía dormido entre el perfumado lecho de caoba, me decía a mí mismo lo siguiente: ¡Ah! lo que sucede es que el alma de mi padre está afuera porque su cuerpo carnal en estos momentos está durmiendo. Por aquellos tiempos comenzaba el Cine Mudo y mucha gente se reunía en la plaza pública durante la noche, para distraerse observando películas al aire libre en la rudimentaria pantalla: una sábana bien templada clavada en dos palos debidamente distanciados...

Yo tenía en casa un cine muy diferente: me encerraba en una recámara obscura y fijaba la mirada en la barda o pared. A los pocos instantes de espontánea y pura concentración se iluminaba espléndidamente el muro cual, si fuese una pantalla multidimensional, desapareciendo definitivamente las bardas; surgían luego de entre el espacio infinito, paisajes vivientes de la gran naturaleza, Gnomos juguetones, Silfos Aéreos, Salamandras del Fuego, Ondinas de las Aguas, Nereidas del inmenso mar, criaturas dichosas que conmigo jugueteaban.

Seres infinitamente felices. Mi cine no era mudo, ni en él se necesitaba a Rodolfo Valentino o a la famosa Gatita Blanca de los tiempos idos. Mi cine era también sonoro y todas las criaturas que en mi pantalla especial aparecían, cantaban o parlaban en el orto purísimo de la Divina Lengua Primigenia, que, como un río de oro, corrían bajo la selva espesa del sol. Más tarde, al multiplicarse la familia, invitaba a mis inocentes hermanitos y ellos compartían conmigo esta dicha incomparable mirando serenamente las figuras astrales en la extraordinaria barda de mi obscura recámara...

Fui siempre un adorador del sol y tanto al amanecer como al anochecer, subía sobre la techumbre de mi morada (porque entonces no se usaban las azoteas) y sentado al estilo oriental, como un yoguín infantil sobre las tejas de barro cocido, contemplaba al astro rey en estado de éxtasis, sumiéndome así en profunda meditación; buenos sustos se llevaba mi noble madre viéndome caminar sobre la morada ..."

A los 9 años de edad, estudio las sagradas escrituras, así como el latín, siendo un jovencito, abandonó el hogar paterno para entrar en el camino de la vida..., y de esta manera comenzó a indagar acerca del camino espiritual y esotérico

A los 12 años se dedicó a estudiar el Espiritismo; convertido en verdadero "Ratón de Bibliotecas" según su propia expresión, pasaba horas enteras leyendo volúmenes y obras de muy "enjundioso contenido". investiga e indaga sobre el terreno del espiritismo, estudia innumerables obras de metafísica, logrando comprobar por sí mismo cuanto afirmaban los distintos escritores de esta rama del esoterismo de entonces...

No está demás citar autores como Luis Zea Uribe, Flamarión, Kardec, León Denis, Cesar Lombroso, etc. Impelido por intensos anhelos místicos, y decidido a encontrar el camino secreto... Su adolescencia se caracterizó por el peregrinaje a través de sectas, teorías, autores y escuelas. A los 15 años se maravillaba tratando de comprender fenómenos tales como las materializaciones de Katie King o temas de Literatura Sagrada como: "La Serpiente del Paraíso", "La Burra de Balaam", "Las Palabras de la Esfinge", "Los Oráculos de Delfos", "Los Menhires Oscilantes", "Los Druidas", "Los Misterios Griegos", etc.

A los 16 años, analiza los problemas del espíritu a la luz de la ciencia moderna. A los 17 años, daba conferencias en la Sociedad Teosófica el "Diploma de Teósofo" lo recibió de manos del Venerable Jinarajadasa, quien fuera en aquel entonces Presidente de dicha Sociedad. Posteriormente se dedicó de lleno a la práctica del Raha-Yoga, Bakty- Yoga, Karma-Yoga, Jnana-Yoga, etc. Es de destacar, que nunca se interesó por la práctica del Hatha-yoga por considerarlo algo inferior; por otro lado, era ya un atleta de la meditación.

Fue discípulo de los Maestros Arahuacos de la sierra nevada de Santa Marta en Colombia, y logró el grado de "Mama", o sea, Maestro Arahuaco. A los 18 años de edad, ingresa en la escuela Rosacruz del profesor Israel Rojas (Maestro Raghozini), en ese mismo año se encuentra con Don Rafael Romero Cortés. (Bodhisattva del V.M. Kefrén) Posteriormente, en el año de 1.936, ingresa en la escuela gnóstica Rosa- Cruz Antigua, institución fundada por el Dr. Arnoldo Krumm Heller (V. M. Huiracocha)

En las obras de Krumm Heller encuentra maravillosos conocimientos, así como también en los libros de Franz Hartman, Eliphas Levi, Rudolf Steiner, Max Heindel, etc. Afirma el Maestro que por aquella época había llegado a estudiarse ordenadamente toda la biblioteca rosacrucista. Al mismo tiempo realizó estudios esotéricos de Cábala y Alquimia. Sin embargo, ese sería sólo el comienzo de su peregrinar tras la sabiduría: “Con ansias infinitas buscaba en el camino a un viandante que poseyese algún bálsamo precioso para sanar mi adolorido corazón” comentaría en el libro “Las Tres Montañas”

Vivió en su temprana edad, las tres fases fundamentales del shamadhi: El Shamadhi, El Nirui-halpa-Shamadhi y El Maha-Shamadhi. Encontrándose a la edad de los 19 años de esta existencia, en estado de meditación profunda, se sintió transportado a los mundos superiores de conciencia cósmica, penetró a la "Mansión de la Paz" y en el "Rincón del Amor". En 1940, Víctor Manuel Gómez Rodríguez contrajo matrimonio con Sara Dueñas Correal. La ceremonia nupcial tuvo verificativo en la Iglesia de San Diego en la ciudad de Bogotá.

Me contaba (Julio Medina Vizcaíno) que su madre quiso casarlo con una dama muy allegada a su hogar, y que a raíz de esos deseos maternos tuvo una niña con dicha dama, Al poco tiempo la familia salió de viaje por diferentes lugares de Colombia, buscando establecer comunicación con los grupos de la Rosa Cruz Antiqua. En Bogotá nació su primogénita Luz Estela Gómez Dueñas.

En 1942, a consecuencia de los constantes viajes, a la falta de cuidados adecuados y a la falta de recursos económicos, Luz Estela falleció a la edad de dos años en Chiquinquirá, motivo por el cual se fugó del hogar para seguir su vida. Después de algún tiempo volvió al hogar paterno y vio que su señora madre había recogido a aquella buena mujer con quien habían pretendido casarlo; se demoró unos días en el hogar de sus padres y al darse cuenta que la esposa que le tenía dispuesta su madre como compañera había vuelto a quedar gestada, salió de su casa sin despedirse de nadie, sin ropa, sin ningún dinero y para no volver más.

Ese mismo año (1942) en Pamplona (Colombia) nació su segundo hijo, Salomón Gómez Dueñas. En 1946, en Armenia (Colombia) nació su tercer hijo, Imperator Gómez Dueñas posteriormente abandonó a su esposa y a sus dos hijos y se puso a recorrer Colombia buscando el camino espiritual...

Me (Julio Medina Vizcaíno) contaba el Maestro Aun Weor que recorrió toda clase de caminos: la Teosofía, el Espiritismo, escuelas de todo tipo y licores y que cansado de tanto andar, buscando el Camino Secreto, se iba al Cementerio Central de Bogotá y era tal su desespero por encontrar el verdadero camino Iniciático que golpeaba las tumbas de los muertos y le decía:

"Muertos de ultratumba, mostradme la senda ya que los vivos no la conocen"; se acostaba a dormir sobre las tumbas del Campo santo e inclusive se metía dentro de las tumbas vacías desde donde invocaba a los muertos, pero nada sucedía. Me (Julio Medina Vizcaíno) contó que, en esa época de andanzas en Bogotá, tratando de levantar los fuegos espinales, se juntó sexualmente con diversas mujeres sin perder su Esperma Sagrado y que su actitud sorprendía a unas y otras; que entre aquellas damas creció su fama de ser inagotable y se habló de su fortaleza y virilidad hasta el extremo de que recibió ofertas halagadoras, pero que rechazó porque él solo pensaba en la senda. El Maestro Huiracocha le había mostrado la senda y él debía buscarla por medio del sexo, me decía, la Maestra que a pesar de su apariencia de "albañil", el curandero le había caído bien, le había gustado, había algo en él que le atraía...

Para entonces, al parecer ella tenía dos pretendientes. El primero era un viudo con quien se había puesto de novia porque su hermano Gildardo que era el difícil, en cambio Octavio era el cordial le prohibió terminantemente que se pusiera de novia con él (con cualquiera otro menos con él), y por llevarle la contraria estableció relación de noviazgo con el viudo, quien por cierto no le atraía en lo más mínimo, pues no era buen mozo y tenía varios hijos.

El segundo pretendiente era un joven que vivía precisamente en casa de los Garro, en un cuarto que le rentaban para ayudarse económicamente pues eran realmente pobres, con quien se había relacionado igualmente por llevarle la contraria a su hermano, ya que la joven Arnolda era de un carácter firme y no dejaba que la manejaran.

Hago (Jesús Alfredo DOSAMANTES TERAN) la aclaración de que tales pretendientes o "novios" lo eran sólo de nombre, pues cuando uno de ellos pretendió echarle el brazo encima, la joven Arnolda le dijo que mejor lo hiciera con su mamá, replicándole éste que, si acaso no eran novios, a lo que ella le dijo que, de nombre, pues solamente a quien se casara con ella se lo permitiría. De la misma tesitura fue el trato que tuvo con todos sus novios.

El caso es que el curandero se enamoró profundamente de aquella joven morena, delgada, de carácter duro, de mirada a la vez severa y delicada totalmente enigmática, conforme se lo declaró en un poema de aquella época y con una sonrisa cautivante. Por tanto, buscó el medio de acercarse a la familia Garro, que aunque estaba agradecida por la curación de su hija, no veía con agrado que pretendiera cortejar a Arnolda. Decía la Maestra que cuando preguntó a su Señora Madre, Doña Belinda, qué le parecía el Señor que curaba, ésta la regañó y mandó inmediatamente a la cocina.

El Señor Gómez, por su parte, se hizo amigo del presunto novio de la joven Arnolda (su vecino y arrendatario), quien le dijo que la joven era una tigra, que no se dejaba, a lo cual comentó Don Víctor Manuel que más le interesaba, que era precisamente lo que andaba buscando.

A final de cuentas la tigra les puso un ultimátum: que al pretendiente que se fajara bien los pantalones y en verdad le ofreciera casarse con ella y se lo cumpliera, lo desposaría. "Practiqué hasta la extenuación el Gran Arcano tal como lo enseñó el Dr. Krumm Heller en su obra La Iglesia Gnóstica, porque yo (Aun Weor) había leído las famosas palabras de ese Maestro:

"introducir el miembro viril en la vagina de la mujer y retirarlo sin eyacular el semen", palabras que, como ya sabemos, las dice el Maestro Huiracocha en su libro la Iglesia Gnóstica, pero en latín, y que el inquieto joven Gómez (Aun Weor), ansioso de la Sabiduría Secreta, las había traducido al español para comprenderlas.  Sin embargo, a pesar de practicar intensamente castidad, no despertaba internamente; y al no darle resultado esta práctica y convencido de que estaba perdiendo su precioso tiempo, había manifestado: "Huiracocha, también resultaste un farsante más" y decidió entonces abandonar el camino de la castidad.

Desesperado, anduvo por todos los caminos de Colombia y me (Julio Medina Vizcaíno) contaba que cuando amanecía en pueblos desconocidos, sin cinco centavos en el bolsillo, sin con que tomar un café tinto, se preguntaba: "¿Hasta cuándo Padre mío me tendrás en esta angustia?"... Me contó que siguió caminando tierras, que buscó compañera y la encontró en el departamento de Antioquia.

Esta anécdota de cómo se conoció con la que había de ser su sacerdotisa es sumamente simpática e interesante, por la forma extraña en que ocurrieron los hechos. A continuación, relato lo que el Maestro me contó a mí: "Andando por las tierras de Antioquia, sin cinco centavos y sin dirección, al pasar por un poblado pequeño, vi a una mujer lavando en una quebrada (riachuelo), bajé la cuesta, hablé con ella y le dije: vine por ti, ella me contestó; y yo te estaba esperando, le dije: vamos, y ella me contestó: espera que termine de sacar (lavar) esta ropa; pronto lo hizo, la recogió sobre unas piedras y salió.

Me preguntó: ¿para dónde vamos? Y le respondí: a donde tú quieras..." Luego continuó el Maestro diciéndome: "Yo me ganaba vida leyendo manos y también preparaba algunas pomadas para dolencias, dolores de cabeza y contusiones, generalmente caminando a pata (a pie.) Así recorrí media Colombia".

Quien se animó fue el Abuelo y así se lo hicieron saber a la familia Garro, la que recibió con desagrado la noticia, a lo que la comprometida Arnolda les expresó: que tenía decidido casarse y si no querían darle su bendición, quedaría en sus conciencias que ella se casara sin su autorización, por lo que no les quedó a sus padres otra alternativa que bendecir la unión.

Lo mismo razonó la decidida Arnolda ante el cura, quien ya le conocía el carácter, y puesto que ese mismo día se iban del pueblo, no le quedó más remedio que bendecidlos. Fue un noviazgo fulminante de 20 días, donde se decidieron los destinos de la Gnosis del siglo XX y de los siglos venideros. En efecto, ahí empezó el proceso de corrección y elevación del Bodhisattva del iniciado Samael Aun Weor, hasta lograr su encarnación interior profunda en Víctor Manuel Gómez Rodríguez.

Mencionaba la Maestra que el Abuelo tenía un amigo astrólogo, que además practicaba quiromancia, a quien muy recién casados le presentó, y que el astrólogo, el viejito, le dijo que Víctor Manuel ya le había contado que se iba a casar con una joven morenita, bajita, de pelo negro, porque así lo había soñado o visto en la noche, y ¡qué sorpresa!, ahora tenía el agrado de conocerla, confirmando lo que Víctor Manuel había predicho y que en su momento tuvo la gentileza de confiarle.

Tenía fama el astrólogo de acertado, así que el Abuelo le pidió que dijera el destino de la joven pareja. Leyó la mano de Arnolda y con tristeza declaró que no viviría más de un año con Víctor Manuel. La Maestra le contestó que estaba muy equivocado, porque ella viviría toda su vida con el Maestro, como sucedió efectivamente, hasta la hora en que desencarnó. El despertar de la Kundalini en el iniciado Víctor Manuel Gómez Rodríguez, con el nombre de su intimo el de “Aun Weor” se realiza en el año 1947 coincidiendo con los trabajos esotéricos de la 1a Montaña.

Uno de los más trascendentales acontecimientos que se verificó en el S. S. S. fue el Advenimiento de Samael, hecho ocurrido el día 27 de octubre de 1954, nueve años antes de la entrada de Acuario, cuando logra la Iniciación de Tiphereth y encarna al logos Samael. Dando inicio de las Iniciaciones Venustas.

A las dos de la tarde del día 27 de Octubre de 1954 nos reunimos con Aun Weor, los hermanos del Templo y once Maestros de Misterios Menores y Mayores, entre los cuales recordamos, los siguientes: Aun Weor, Gargha Kuichines, Joani, Paconder, Sum Sum Dum, Safragarata, Pavón, Andrés, Litelantes, Kefrén, Mon, Zancario, Correnza y Larom. El Maestro Aun Weor fue acostado sobré una mesa dura, se hizo una gran cadena alrededor de él y al poco tiempo, tanto el Maestro Aun Weor, como los qué lo defendíamos, comenzamos a recibir ataques de todo orden. El Iniciado de mayor grado era Joáni, (Juan de Patmos). Cuando los ataques recrudecieron; Joáni dio orden á los Maestros presentes de esgrimir las espadas y así lo hicimos.

Asistieron los Maestros de la Blanca Hermandad, Aun Weor, impartió órdenes la ceremonia duró 4 horas y en el transcurso de ella, el Maestro Aun Weor, quedó muerto; esto nos llenó de terror a todos los que presenciamos la ceremonia, gran tensión nerviosa nos sacudía a todos, las fuerzas tenebrosas cubrieron con vendas negras a varios miembros de la cadena, para que no pudieran ver ni traer recuerdos, al fin, después de cuatro horas de luchas, se movió el cuerpo del Maestro y se obtuvo el Advenimiento de Samael. Gran alegría sentimos todos y simultáneamente gritamos: “¡Triunfamos!, ¡Triunfamos!”.

En el día 8 de noviembre de 1977, como de costumbre, tuve (Fernando Salazar Bañols) que acompañar al Maestro en la que sería la última conferencia de su vida, pronunciada en el auditorio de la Comisión Federal de Electricidad en México D.F. En noviembre de 1977 estábamos (Fernando Salazar Bañols) reunidos con Oscar Uzcátegui y otros en la sala de la casa del Maestro, el Maestro, quien, pese a su enigmática enfermedad, se propuso dictar en esa reunión una obra de teatro, denominada, por él mismo, “Lucifer”.

Recuerdo (Tony Maldonado) palabras del venerable que llevan conmigo la fuerza del sonido insonoro del alma, en su proceso de muerte me decía: “Samael siempre estará con ustedes, hagan toneladas de buenas obras para agotar su karma. La raíz de todo mal está dentro de ustedes no dentro de otros. El dar y solo dar sin pensar jamás en recompensas es el principio de la inmortalidad.”

“Ningún humano puede llegar a ser Ángel huyendo del dolor, o buscando comodidades, placeres, ni por el apego al mundo, no se gloríen de lo que ya comprendieron, ni menosprecien a los que se enredan en el dolor o las tinieblas, no se eleven al pináculo de la santurronería, ni la falsa gloria.” “El Atman inefable es lo más valioso y maravilloso del universo, pero el animal intelectual lo ignora. El poder del Atman está en la culebra, en la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, en ella están los secretos trascendentales, todos los tesoros cósmicos, toda la dicha, todo el amor verdadero, porque es ella la divina madre y lo que es más, todo eso está dentro de ti.”

“Es necesario ser valiente y diligente, nace de nuevo en esta vida, libérate del karma y la ilusión de maya.” 

El 24 de diciembre de 1977 el V.M. SAMAEL AUN WEOR pierde su cuerpo físico. A las 7:55 P.M. inclinó la cabeza y vino el paro respiratorio. Absorbe, mediante procesos alquímicos a su antiguo cuerpo egipcio. Es con ese cuerpo que vive hoy en el Tíbet, final de la segunda montaña y resurrección esotérica.

Escribió 66 libros entre 1950 y 1977, creó el Partido Socialista Cristiano Latinoamericano (POSCLA), el Instituto de la Caridad Universal (ICU), la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal (IGCU) y la Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Culturales (AGEACAC), así mismo dio centenares de conferencias y participo en grandes eventos internacionales como los Congresos de Antropología y Ciencias que llegaron a reunir más de 3.000 (tres mil) participantes de todos los continentes.

El Pistis Sophía, fue el libro que más costo escribir o develar al Maestro. Decía: que fuerzas negativas adversas se habían concentrado para impedir que tal labor se realizara.

Y luego añadía el Maestro: "Me voy, pero regresaré; tengo que regresar por los siguientes motivos: no he terminado los DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES; no los he terminado, llegué hasta el trabajo número ocho (8). Pero, la Auto-Realización, la liberación final, se paga hasta con la vida misma. Si no hay muerte, no habrá Resurrección...

Regresaré nuevamente, porque si también quiero entrar al AEÓN TRECE (13) de PISTIS SOPHIA, o sea, al ABSOLUTO, necesito que en toda la hermandad gnóstica, que en todo el pueblo gnóstico no corra ni una sola lágrima a través de sus mejillas; que no haya ni una sola sensación de dolor.

Si todavía queda una sensación de dolor, no podré llegar al Absoluto... También tendré que regresar porque llevaré toda la Humanidad al éxodo; ése es uno de los principales motivos por los que yo regresaré"... Samael Aun Weor Información recopilada por Jesús S.G.

SAMAEL AUN WEOR, filósofo, antropólogo, esoterista y psicólogo contemporáneo, quien paralelamente al casi medio centenar de Obras escritas a lo largo de su dilatada labor docente, como máxima figura del Movimiento Gnóstico Internacional, ha dejado testimonio del carácter revolucionario de su Enseñanza en un sinfín de conferencias y cursos dictados allí donde su presencia era anhelada por aquellas personas ansiosas de escapar a la Luz.

El Maestro era la Luz en el Camino. SAMAEL AUN WEOR sigue siendo la antorcha que ha de alumbrarnos la Senda de la Revolución de la Conciencia hacia una nueva Edad de Oro. Nada ni nadie podrá detener la marcha triunfal de la Enseñanza Gnóstica hacia todas las gentes que deseen beber en las fuentes originales del Conocimiento Universal.

Matemático en la investigación y riguroso en la expresión: así es nuestro V.M. SAMAEL AUN WEOR el Avatara de la Era de Acuario. "Yo digo lo que he experimentado. Si los necios no creen, no importa; si se ríen, tampoco me importa. Yo cumplo con ayudar a la humanidad sin importarme si creen, si no creen, si no ríen, si ríen, si dudan. ¡Allá ellos!, A mí lo único que me toca decir es lo que soy cuando se me interroga y enseñar la Doctrina, la que es por orden del Padre, de mi Padre que está en secreto".

Prueba inequívoca de todo ello lo tenemos en los nueve capítulos que constituyen este compendio de otras tantas conferencias sobre la «Didáctica del Auto-Conocimiento», y que suponen una maravillosa cátedra de Sabiduría para quienes desean entregarse por entero al Trabajo de la Revolución de la Conciencia.

Este es SAMAEL AUN WEOR, el Superhombre del siglo XX. Didáctica del Autoconocimiento: Capitulo 10º Con la Muerte se Mata a la Muerte por toda una Eternidad

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