Aprendiendo a salir en Astral

Habla Samael Aun Weor, Buddha Maitreya de la Nueva Era Acuaria. Me dirijo a vosotros, hermanos gnósticos. Me dirijo también a los hermanos del Sivananda Aryavarta Ashram, a los hermanos de la Acción Libertadora Americana del Sur, a todas las escuelas: Rosacruces, Teosofistas, Yoguis, etc.

Hermanos, ha llegado la hora en que debemos dejar de teorizar, es urgente que vayamos al grano, a los hechos. Mirad en derredor vuestro. Hoy la vida es práctica hermanos, el tiempo de estar teorizando y especulando ya pasó.

En el ocultismo debemos ser prácticos. Es necesario que el ser humano pueda ver esos mundos internos de los cuales habla tanto la Teosofía. Es indispensable que los estudiantes se adiestren en su cuerpo astral. Creo que vosotros no ignoráis el trío aquel de Cuerpo, Alma y Espíritu.

Ciertamente el alma está envuelta en un cuerpo astral, es un cuerpo maravilloso. Con ese cuerpo podemos entrar y salir del cuerpo físico a voluntad, podemos visitar los mundos superiores, transportarnos a otros planetas, etc. Así es como nos volvemos prácticos hermanos, en vez de estar teorizando es mejor asistir a los templos de Jinas, hablar con los Maestros cara a cara, verlos, tocarlos, hablar con los Elohim, los Prajapatis, y poder recibir las enseñanzas directas de labio a oído. Ha llegado la hora, mis caros hermanos, de ser prácticos.

La vida ahora marcha sobre rieles y la teoría se está quedando a un lado. Las escuelas que no se pongan al día en cuestión práctica, prácticamente quedarán echadas al olvido, ¿entendéis?, es decir, quedarán rezagadas, escuelas retardatarias. La vida hoy es práctica ciento por ciento. Aprended pues a salir en cuerpo astral. Samael Aun Weor

Maestro: En sus enseñanzas da usted la sensación de que en la luz astral queda escrita la verdadera historia de todo lo que se sucede en el gran teatro del Universo, y que con nuestro cuerpo astral podemos evidenciarlo. ¿Esto es así?  Sucede que los teosofistas, los rosacrucistas de Cherenzi y hasta el libro Dioses Atómicos, miran con desprecio el cuerpo astral y lo consideran como un remanente del pasado, como algo sin importancia. ¿Y usted qué dice Maestro?

Y éste siguió: La Naturaleza no hace nada inútil, amigo mío. Verdaderamente da vergüenza pensar cómo estas gentes que se dicen espiritualistas, desprecian las magníficas obras del Creador. En la India, por ejemplo, hay ascetas morbosos que moran en los bosques más profundos y torturan su cuerpo físico y lo desprecian, y hasta se hacen eunucos, para así no sentir deseos pasionales; otros místicos morbosos se lanzan al río Ganges y perecen ahogados, y otros se lanzan debajo de las grandes ruedas de los carros de sus Dioses durante las procesiones de Shiva, Vishnú y Brahma, dizque por desprecio del cuerpo físico, y así en esta forma negativa liberarse. En cuanto a las escuelas de occidente, en forma análoga cometen estos mismos errores al despreciar su organismo astral.

Nosotros los gnósticos, realmente somos positivistas y sabemos que la Naturaleza no hace nada inútil, y cuidamos, perfeccionamos y desarrollamos los siete maravillosos instrumentos del hombre, para extraer de ellos el máximo de provecho y la más profunda sabiduría, en forma de extractos anímicos. AUN WEOR MAESTRO DE MISTERIOS MAYORES DE LA FRATERNIDAD UNIVERSAL BLANCA La Revolución de Bel: Capítulo 20º Conclusión

 

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