La quinta Cámara

Habéis entrado en la quinta cámara ardiente del angosto camino que va desde el entrecejo al corazón.

Se abre una puerta. ENTRA hijo mío. Escucha ahora, oh ARHAT, lo que el ángel te lee en el libro...

Ahora se te enseñan, hermano mío, muchas cosas sublimes relacionadas con el mundo de entendimiento cósmico.

Estáis actuando intensamente en el mundo del espíritu puro, sin necesidad de vehículos materiales... Todas las enseñanzas principales, se te están dando en lengua sagrada. Brilló el sol sobre el árbol de tu vida y entraste en la quinta cámara.

Ya veis, hermano mío, cómo vais acercándoos al templo sagrado del corazón. Ahora vais entendiendo cómo se equilibran la mente y el corazón. Cada vez más os vais dando cuenta de cómo podéis actuar a plena conciencia, en tu YO SUPERIOR, sin necesidad de los cuatro cuerpos de pecado.

Realmente eres un ARHAN, eres un NIRVANI, ¡hijo mío! Eres un Maestro de Misterios Mayores, pero en el mundo del NIRVANA habéis comenzado ahora a vivir como un discípulo de los Dioses.  Eres Maestro y eres discípulo, habéis aprendido a obedecer y a mandar... Eres un súper-hombre...

En el mundo Astral y en el mundo Mental, habéis levantado un templo majestuoso, hijo mío, pero en el mundo del NIRVANA tan solo poseéis una pequeña capillita... ¿Cuándo tendrás una gran catedral en el NIRVANA?  ¿Cuándo Podrás ser habitante del séptimo salón del NIRVANA?  ¿Cuándo podréis vivir en aquella gran ciudad de oro del séptimo salón del NIRVANA?

 ¡Mirad a esos seres inefables, que ofician en sus grandes catedrales del NIRVANA!  ¿Cuándo serás tú como uno de ellos?  ¡Ay! Hermano mío, hasta ahora tenéis una capillita en el primer sub-plano del NIRVANA. Sois un principiante en el NIRVANA, hijo mío. La tarea es ahora más ardua para ti, ¡oh ARHAT!

Si queréis progresar en el NIRVANA, deberéis sacrificarte por la humanidad. Debes convertirte, hermano mío, en un BODHISATTVA de Compasión. Cada sacrificio tuyo se te pagará en el NIRVANA... Sólo así, hermano mío, podréis progresar en el NIRVANA. Ya veis hermano mío, cómo te ha transformado el fuego.

Ya veis, hermano de mi alma, que todo el secreto del NIRVANA lo llevabais escondido en tus órganos sexuales... Sufriste lo indecible buscando el NIRVANA. Te afiliaste a distintas religiones, escuelas, logias y órdenes, que tan solo te brindaron el consuelo de un día... Practicaste penitencias, llevaste saco y cilicios sobre tu cuerpo, pero en vano, hijo mío...

Te olvidaste de la puerta del Edén, y por eso sufriste, hermano de mi alma... Ya viste que el NIRVANA estaba en tus mismos órganos sexuales...  ¡CUANTO TRABAJO, HIJO MÍO! Pero ¡al fin! Viste la puerta del Edén en tus órganos sexuales y entraste...

Samael Aun Weor  ​Rosa Ígnea Capítulo 33 LA QUINTA CÁMARA​

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