Los manuscritos de Nag Hammadi

ManuscritosLos manuscritos de Nag Hammadi, conocidos también como biblioteca de Nag Hammadi, son una colección de textos, en su mayor parte adscritos al Cristianismo Gnóstico Primitivo, descubiertos cerca de la localidad de Nag Hammadi, a unos 100 km de Luxor, en el Alto Egipto, en diciembre de 1945. Se trata de doce códices de papiro encuadernados en piel, y los restos de un décimo tercero, cuidadosamente guardados en una jarra de cerámica sellada escondida en una gruta próxima (en el macizo montañoso de Jabal al-Tarif), encontrados casualmente por un campesino llamado Muhammad Alí al-Samman.​

Fueron escritos en copto entre los siglos III y IV d. C. El más conocido de los manuscritos, el Evangelio de Tomás, contiene traducciones de textos que ya estaban presentes en el Papiro 1 de Oxirrinco, fechado en el año 250.​

El hallazgo de los manuscritos de Nag Hammadi en 1945 constituye, junto con los Manuscritos de Qumrán, el más grande descubrimiento de textos antiguos de la Edad Contemporánea. El descubrimiento de estos textos influyó de manera significativa los estudios modernos sobre el cristianismo primitivo y el gnosticismo.

Los códices de Nag Hammadi se encuentran en la actualidad en el Museo Copto de El Cairo, Egipto.

Descubrimiento de los manuscritos

En diciembre de 1945 Muhammad, sus hermanos Califa Alí y Abu al-Majd del clan al-Samman y otros cuatro campesinos de la pequeña población de Al Qasr wa al-Sayyad (la antigua Quenoboskion), cercana a Nag Hammadi, se acercaron al macizo montañoso de Jabal al-Tarif, a unos 11 km al nordeste de Nag Hammadi, buscando fertilizantes para sus cultivos. Escarbando debajo de una gran mole de piedra encontraron una jarra de cerámica sellada. Pudiendo más la curiosidad que el temor a que anidase en ella algún jinn o genio maligno, se decidieron a romperla encontrando los códices cuidadosamente encuadernados.​

Poco después, Muhammad Alí entregó uno de los códices (el Códice III) al sacerdote copto de su aldea Basiliyus Abd al-Masih, el cual, a su vez, se los mostró a un hermano suyo, Raghib Andrawus, maestro de historia de la localidad. Sospechando su gran valor Raghib lo hizo llegar a G. Sobhi, médico copto de la capital, El Cairo, quien dio aviso al Departamento de Antigüedades del gobierno egipcio, a cargo en ese entonces del francés E. Drioton, quien incautó el documento.​

Meses más tarde, en octubre de 1946, el Códice III fue a parar al Museo Copto de El Cairo donde, un año más tarde (octubre de 1947), sería examinado por el joven estudioso francés Jean Doresse, quien enseguida se dio cuenta del gran valor e importancia del manuscrito, proyectando su publicación.

Paralelamente, en este tiempo algunos de los otros códices encontrados fueron saliendo a la luz con diversos destinos. El que sería denominado como Códice I fue adquirido con la mediación de Albert Eid, un anticuario belga residente entonces en la capital egipcia, y del teólogo e historiador Gilles Quispel, por la Institución Jung de Zúrich, denominándose desde entonces también Códice o Codex Jung. Tras su publicación regresó al Museo de El Cairo.​

El resto de los códices, poco a poco, de un modo u otro fueron yendo a parar al Museo Copto expropiados por el gobierno egipcio. Por las graves dificultades y obstáculos políticos y burocráticos que se presentaron no fue hasta 1956 cuando se publicó el Evangelio de la Verdad del Códice Jung. Y poco más tarde, en 1959, el Evangelio de Tomás. Por fin, en 1977,​ bajo la dirección de James McConkey Robinson, se publicó en lengua inglesa la traducción completa de todos los textos de la Bibiblioteca de Nag Hammadi con el título The Nag Hammadi Library in English.​

En 1997 Editorial Trotta publicó para los lectores de habla hispana la traducción al castellano de todos los textos de Nag Hammadi con la participación de Francisco G. Bazán, A. Piñero, J. Montserrat Torrents, F. Bermejo, A. Quevedo y F. Trevijano, editada por Antonio Piñero.​

Visitanos en la red social de Reddit  

Reddit avatar

Añadir un comentario