Las siete rondas en la evolución planetaria

Las siete rondas planetariasDurante el Gran Día Cósmico de Manifestación, las oleadas de vida o chispas virginales van atravesando siete períodos de manifestación o Rondas sucesivas, constituyendo estas últimas la evolución planetaria.

En la primera ronda las evoluciones fueron muy pobres, lo mismo que en la segunda y en la tercera. El fuego dio muy pocos rendimientos en esas tres precedentes rondas planetarias. El resultado lo tenemos a la vista en la cuarta ronda en que vivimos. Es espantoso el hombre luciférico de esta cuarta ronda. 

El fuego planetario, poco desarrollado y sobre cargado de karma planetario por los pobres rendimientos de las rondas precedentes, ha producido en nuestro mundo físico una evolución lenta, pesada, terrible.

PRIMERA RONDA: RONDA MENTAL (PERIODO DE SATURNO) En el primer periodo de manifestación la naturaleza toda era mental, las formas ya dibujadas en la Mente Cósmica fueron tomando diferentes grados de densidad en sucesivos periodos de manifestación.

He penetrado clarividentemente en la época de Saturno... aquí no veo nada vago ni vaporoso... Besant, Leadbeater, Heindel, Steiner, ¿dónde están vuestros poderes? ¿Qué se hicieron vuestros conocimientos? ¿Para qué me habláis de cosas vagas cuando todo aquí es concreto y exacto? Estos hombres de la época de Saturno eran hombres... y hombres de verdad, porque tenían al “Ser” y sabían que lo tenían...

Las humanidades, siempre son análogas, y estos hombres de la época de Saturno, eran como los actuales... el ambiente semejante. Cuando se habla de humanidad, vienen a la mente negocios, tabernas, lupanares, orgías, bellas muchachas casquivanas y apuestos galanes, princesas robadas y viejos castillos, tenorios de barrio y poetas trasnochados; el anciano que pasa y el niño que llora, la madre que arrulla una esperanza y el fraile que murmura alguna oración... en fin, toda esa gama de cualidades y defectos, variados, diversos, que constituyen los valores humanos...

La humanidad es una matriz donde se gestan ángeles y diablos... de la humanidad no sale sino eso: ángeles o diablos... Cuando las Mónadas Divinas animan los tres reinos inferiores no hay ningún peligro. El peligro está al llegar al estado humano: de este estado se sale para ángel o para diablo...” “La materia toda, era mental... Todos los humanos usaban Cuerpos Astrales... Comían, vestían, bebían y se divertían como ahora, porque el Cuerpo Astral es un organismo casi tan denso como el Físico y está análogamente constituido como el Físico...

Ciertamente los hombres de la Arcadia recordaban antiguos cataclismos y hermosas tradiciones milenarias... de épocas pre-saturnianas... pero en pleno apogeo del estado humano, la vida era semejante a la actual...” Los hombres de esta época de Saturno usaban Cuerpos Astrales y eran altos de estatura: en ese entonces nuestros cuerpos humanos eran tan sólo gérmenes con posibilidades de desenvolvimiento. Los actuales Íntimos humanos, entonces eran sólo chispas virginales que animaban el reino mineral...

El crepúsculo de la Noche Cósmica extendía el terciopelo de sus alas misteriosas sobre los valles profundos y las enormes y gigantescas montañas de la vieja Arcadia. Los corpulentos árboles milenarios, últimos vástagos de padres desconocidos, habían ya visto durante largos años caer las hojas del otoño y ahora parecían secarse definitivamente para caer en brazos de la muerte. Nuestros actuales cuerpos humanos parecían ya fantasmas de hombres y los Íntimos de nuestra actual humanidad habían ya recibido su más fina vestidura.

Terribles terremotos sacudían Arcadia y por donde quiera se sentía un hálito de muerte; de aquellas enormes multitudes de seres humanos habían salido dos clases de seres: ángeles y diablos”.

SEGUNDA RONDA: RONDA ASTRAL (PERIODO SOLAR) “Después de un periodo de reposo cósmico, la vida recapituló la Época de Saturno y entonces se inició la Época Solar: La Tierra brillaba y resplandecía con los coloridos inefables de la Luz Astral, y la materia del Universo era la misma Luz Astral. Los Cuerpos Físicos de nuestra actual humanidad se desarrollaron un poco más y recibieron el Cuerpo Vital que hoy en día sirve de base a toda la biología humana.

Los ángeles y los diablos de la Época de Saturno flotaban en el ambiente de la Época Solar” “El universo brillaba y resplandecía lleno de inefable belleza. La humanidad de la Época Solar era análoga a las demás humanidades de cualquier época y entre los hombres de aquella época, hubo uno que se esforzaba terriblemente por llegar a la perfección. Ese hombre fue más tarde Cristo, el divino rabí de Galilea, el Logos Solar.

Había en la Época Solar otro templo de magia negra donde se iniciaron también muchísimos hombres que más tarde se convirtieron en demonios. Astarot fue iniciado en ese negro y gigantesco templo.

Al acercarse después de millones de años la Noche Cósmica de aquella época solar, los Cuatro Señores de la Llama dotaron a los actuales Íntimos humanos del Alma Espiritual o Cuerpo Búdico, que es el Cuerpo de la Intuición. El vehículo de la intuición está conectado directamente con el corazón. El corazón es pues el centro de la intuición.

El chacra o flor de loto de la intuición gira y resplandece con  extraordinaria belleza. En ese chacra hay siete centros atómicos que sirven de instrumentos a las siete grandes jerarquías cósmicas para actuar sobre nuestro maravilloso organismo. Como ya dijimos en nuestro libro titulado “El Matrimonio Perfecto” o “Puerta de Entrada a la Iniciación”, el corazón del Sol está análogamente construido como el corazón de nuestro organismo humano. Así como en el Sol hay siete jerarcas que dirigen los siete rayos cósmicos, así también en nuestro corazón hay siete cerebros que pertenecen a las siete grandes jerarquías cósmicas”.

“Al final de la época solar la humanidad de aquel tiempo llegó al estado angélico, y son los arcángeles de hoy en día. El más alto iniciado de ellos fue Cristo, pero no todos los humanos de ese entonces llegaron a ese Estado, pues  la mayoría se convirtieron en demonios. Yavhé, el polo contrario del Cristo, fue el más alto iniciado negro y tenebroso de esa época. Llegada la Noche Cósmica pareció el Universo sumergirse en el caos. La naturaleza entera entró en el sueño feliz... Las semillas de todo lo viviente se entregaron en brazos del sueño... y en los espacios infinitos vibraron deliciosamente las arpas de los Elohim”.

TERCERA RONDA: RONDA ETERICA (PERIODO LUNAR) “Pasada la Noche Cósmica del periodo solar, se inició el alba del período lunar. El Universo Solar se condensó en materia etérica. La vida recapituló todos los estados de los pasados períodos cósmicos y después de esos procesos de recapitulación, se inició en nuestra Etérica Tierra, llamada Tierra-Luna, el periodo lunar en toda su plenitud. Los hombres de la época lunar eran pequeños de estatura y sus cuerpos eran de materia etérica. Construían sus casas bajo tierra, aunque sobre la superficie ponían techos análogos a los techos de nuestras actuales casas.

Negociaban, trabajaban y se divertían lo mismo que nosotros, sus poblaciones urbanas eran pequeñas y estaban conectadas como las nuestras con caminos y carreteras. Tenían también automóviles semejantes a los nuestros y las montañas eran transparentes como el cristal y de un color azul oscuro muy hermoso; ese es el color azul que nosotros vemos en las lejanas montañas, ese es el Éter. Toda nuestra antigua Tierra era de ese bello color.

Los volcanes estaban en incesante erupción y había más agua que en nuestra época actual; por donde quiera se veían lagos inmensos y mares dilatados...” “La flora y la fauna de ese tiempo eran muy diferentes a la nuestra: allí vemos clarividentemente vegetales-minerales, es decir, semi-vegetales, semi-minerales, vegetales semi-animales, etc., es decir, los tres reinos de la Naturaleza no estaban completamente definidos como ahora, en esa época un reino se confundía con otro.

Había entre los árboles una marcada tendencia a tomar con sus ramas y hojas formas cóncavas, lo cual los hacía semejantes a gigantescos paraguas. Se adivinaba a través de todo lo existente una marcada tendencia a inclinarse “hacia abajo”, es decir, hacia la condensación de nuestra Tierra actual. La Naturaleza es una viviente escritura por donde quiera, y con esa viviente escritura escribe sus designios.

Vemos en cambio ahora en nuestra época (año 1975) actual del siglo XX una marcada tendencia del hombre a construir elevados edificios y aviones cada vez más rápidos, etc. Nuestros actuales arbustos no quieren inclinarse sino subir hacia el Sol, hacia arriba, y es que nuestra Tierra ya llegó al máximum de condensación material y ahora anhela subir nuevamente, volver a “eterizarse”... En realidad el Éter está inundando el aire y eterizando la Tierra cada vez más, y al final de la Gran Raza Aria, el éter se hará totalmente visible en el aire, y entonces las criaturas que viven en el éter compartirán con el hombre todas sus actividades.

En el periodo lunar los cuerpos físicos de nuestra actual humanidad llegaron a un mayor grado de perfección y entonces recibimos el Cuerpo Astral. Los hombres de hoy éramos los animales del período lunar, y los ángeles y los diablos de los antiguos períodos flotaban en la atmósfera etérica de nuestra Tierra-Luna; eran visibles y tangibles para toda la humanidad.

El hombre percibía tras el fuego de los volcanes en erupción, a los arcángeles o criaturas del fuego y tras de todas las formas existentes a los señores de la forma. Los hijos de la vida regulaban las funciones vitales de todo lo existente y las criaturas elementales de los 5 elementos de la Naturaleza convivían con los hombres”. “Al finalizar aquél gran periodo lunar, los Íntimos de la actual humanidad recibieron el Cuerpo del Espíritu humano, llamado Cuerpo de la Voluntad, que tanto desprecia Krishnamurti”.

“Llegada la Noche Cósmica del periodo lunar, Jehová y sus ángeles, Lucifer y sus demonios, se retiraron del escenario cósmico y la Naturaleza toda entró en profundo reposo”.

CUARTA RONDA: RONDA FISICA (PERIODO TERRESTRE) “Pasada la Noche Cósmica del período lunar, el Universo se condensó en la nebulosa de que nos habla Laplace. Este fue el comienzo de la época físico-química en la cual vivimos nosotros. La Naturaleza recapituló los pasados periodos cósmicos tal como alegóricamente los describe el Génesis”. “Estos fueron los tiempos de la nebulosa de Laplace durante los cuales la Tierra recapituló la época de Saturno”. “Las moléculas de la nebulosa caliente y obscura entraron en fricción, bajo el poderoso impulso de la palabra perdida del Creador y entonces la nebulosa se hizo ígnea.

Esta fue la época Hiperbórea, durante la cual entraron en actividad los Átomos Solares de la época Solar. Nuestra Tierra fue entonces un globo ígneo lleno de Sabiduría del Fuego y de la Luz que el mismo Fuego produce. Y en ese globo ardiente vivieron los Arcángeles que fueron los hombres de la época Solar, y se expresaron en toda la plenitud de su sabiduría. Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas, y separó las aguas de las aguas». «He hizo Dios la expansión y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión, y fue así».

«Y llamó Dios a la expansión cielos y fue la tarde y la mañana el día siguiente» (Gen. 1:6,8). Aquí la Biblia sigue hablando de la recapitulación del periodo Solar: el globo ardiente al contacto con las húmedas regiones interplanetarias producía vapor de agua y se formaban enormes nubes que, al condensarse, caían en forma de lluvia, formando enormes mares y pozos que hervían incesantemente sobre el globo ardiente y las nubes separaron las aguas del cielo, de las aguas del ardiente globo. «Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca. Y fue así. Y llamó Dios a la seca Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares: y vio Dios que era bueno». (Gen. 1:9,10).

Los pozos de agua que hervían incesantemente sobre el ardiente globo, vinieron a cristalizarse en forma de “incretos” sobre la superficie del ardiente globo, y así se cumplió la palabra del creador que dijo: “descúbrase la seca”. “Y llamó Dios a la seca Tierra”.

Así fue como se formó la primera costra terrestre llamada Lemuria. En esta época Lemur la Tierra recapituló el periodo Lunar, porque es una ley de la vida que la naturaleza antes de iniciar sus nuevas manifestaciones, recapitula todas sus pasadas  manifestaciones. El que quiera conocer objetivamente todos los procesos evolutivos de la humanidad, que observe el feto humano desde su concepción. Entre el vientre de la madre el feto recapitula todas las metamorfosis del cuerpo humano desde sus antiquísimos orígenes”.

Las otras tres rondas (La futura quinta ronda se desarrollará en el mundo Etérico. La sexta ronda, en el mundo astral y la séptima ronda en el mundo mental. Después vendrá la gran NOCHE CÓSMICA) darán poco rendimiento debido al karma planetario.

Los Dioses de la naturaleza han trabajado muchísimo para crear seres autoconscientes. Los dioses han tenido que hacer difíciles experimentos en los laboratorios de la naturaleza. Empero, es bueno saber, que la lucha de los dioses por crear al hombre, no ha terminado. Todavía el ser humano, o llamado hombre, tiene que desechar mucho... Samael Aun Weor

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