Los sentidos internos

SentidosSe nos ha dicho que existen los sentidos internos. Obviamente, hay más sentidos internos que externos.

Las distintas escuelas tienen métodos para desarrollar poderes, para desarrollar los sentidos íntimos, los sentidos internos, pero en verdad les digo, mis caros hermanos, que si queremos nosotros desarrollar los sentidos internos, debemos empezar por desarrollar el sentido de la observación de si mismo, es decir, de la auto-observación.

El sentido ese está latente en cada uno de nosotros más hay que desarrollarlo. El desarrollo solamente es posible a base de práctica. 

El conocimiento de si: Sentir con el alma (esencia, conciencia, etc.) es conocer. El conocimiento es una sensación anímica. El hombre se perfecciona a medida que va siendo capaz de sentir la verdad.

El conocimiento de una cosa debe hacerse con el alma, por la intuición y no por la mente o intelecto. La mente o intelecto se engaña con facilidad con las apariencias y al aceptar una apariencia, una falsedad, ésa pasa a ser parte del subconsciente al lado de otros errores y verdades.

Todo esto constituye el carácter del individuo, así piensa, así cree, así obra, así siente y la suma total de todos esos conocimientos que acepta, unos falsos y otros verdaderos, son expresados en su modo de sentir. V.M. Huiracocha.

Los poderes naturales y divinales de la esencia: Las Sagradas Escrituras han hablado muy claro; el Evangelio ha dicho: "Buscad primero el Reino de Dios y su Justicia, que todo lo demás se os dará por añadidura"... Desgraciadamente, el noventa y siete por ciento de la Esencia está embotellada entre los diversos "elementos" que constituyen el Ego, el "Yo".

Necesitamos desarrollar la Esencia, desembotellarla, desenfrascarla. Cuando lo logremos, múltiples poderes naturales, divinales, se expresarán en nosotros con toda su belleza y con todo su esplendor. No necesitamos pues, "afanarnos" por conseguir poderes; lo que debemos "afanarnos" es por morir en si mismo, aquí y ahora, porque "solo con la muerte adviene lo nuevo".

Jamas digas: Yo no puedo, Yo no sé: Si entras en un cuarto oscuro, con el propósito de allí procurar algo, la primera cosa que haces es encender una luz para distinguir los varios objetos y encontrar lo que buscas. Lo mismo debes hacer cuando tengas que resolver un problema. En tu interior hay una luz.

Esa luz es iluminación espiritual, representante de la Sabiduría Divina. Para que se te revele la solución debes encender tu luz interna y lo conseguirás cerrando las puertas de tu mente y entrando en silencio. Ahí se te revelará la solución y sabrás que es lo que debes hacer.

Para explicarte cómo puedes tu lograr ese estado de consciencia debo decirte que jamás digas "Yo no puedo". "Yo no sé", porque eso es una falsedad puesto que en tí está la Sabiduría divina, aún cuando no lo sepas o sientas, y si continuas con la repetición de esas palabras negativas o indolentes nunca obtendrás la manifestación de esa Divinidad en ti. El desenvolvimiento de la facultad por medio de la cual conocerás intuitivamente la solución a cualquier problema viene más por la fuerza del querer que del saber. V.M. Huiracocha.

Observación, comprensión y revelación: El sentido de la auto-observación psicológica, en sí mismo, es la clarividencia, es la imaginación consciente, o translucido.

El sentido de la auto-observación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano, trabajando seriamente, auto-observándose de momento en momento, tal sentido se desarrollará en forma progresiva. Samael Aun Weor.

Para desenvolver la facultad que te ayudará a despertar la sabiduría interna debes antes aprender a permanecer reposado física y mentalmente. La solución se revela de distintos modos cuando estás en completo reposo. Quizás, veas la cosa mentalmente. Tal vez la visualices, veas su forma, o como una fotografía detallada pasando por tu vista mental. No pienses mucho en ver los detalles por ahí en el espacio, sino espera quietamente y la revelación aparecerá como por el horizonte.

Si no aparece así, entonces tal vez vendrá como pensamiento o por una voz que te la indique. No una voz, sin embargo, que oirás con los oídos materiales, sino con una voz interna, que te dirá con precisión lo que debes hacer. Puede, aún, aparecer como un símbolo. Cuando así sucede, estúdialo, aún cuando parezca no tener relación con lo que debería ser la respuesta o solución, mas al final te inducirá al problema.

Puede, también, la respuesta no venir cuando estés en el Silencio. Si esto sucede, no te desanimes, pues muchas veces viene mucho después, cuando menos se piensa. En tal caso, debe la persona retirarse contenta del silencio y no preocuparse con la respuesta, confiando en que ella vendrá a su debido tiempo. Este es otro modo de operar de la ley de "no resistencia". Huiracocha.

Práctica:

Empezarás con las inhalaciones y exhalaciones de aire. Primero la etapa en que se cuenta la Respiración. Segundo, la etapa de la Secuencia del Aliento. Tercero, la etapa de la Práctica de la Suspensión. La cuarta etapa llamada Práctica de la observación, que consistirá en observar la respiración, extremadamente sutil, y los contenidos de su cuerpo físico los huesos, la carne, la sangre, los músculos, los excrementos , etc.

En la práctica que estamos realizando y antes de acostarnos, conviene que examinemos los hechos ocurridos en el día, las situaciones embarazosas, la carcajada estruendosa de Aristófanes y la sonrisa sutil de Sócrates, porque puede que hayamos herido a alguien con una carcajada, o puede que hayamos enfermado a alguien con una sonrisa, o con una mirada fuera de lugar.

¿Has pensado tú, alguna vez en la vida, sobre lo que más te agrada o desagrada? Tú. ¿Has reflexionado sobre los resortes secretos de la acción? ¿Por qué quieres tener una bella casa? ¿Por qué deseas tener un coche último modelo? ¿Por qué quieres estar siempre a la última moda? ¿Por qué codicias no ser codicioso? ¿Qué es lo que más te ofendió en un instante dado? ¿Qué es lo que más os halagó ayer? ¿Por qué os sentisteis superior a fulano, o a fulana de tal, en un instante dado? ¿A qué hora te sentiste superior a alguien? ¿Por qué te engreísteis al relatar tus triunfos? ¿No supiste callar, cuando murmuraban de otra persona conocida?

¿Recibiste la copa de licor por cortesía? ¿Aceptaste fumar, tal vez no teniendo el vicio, por el concepto de educación o de hombría? ¿Estás tú seguro de haber sido sincero en aquella conversación? Y cuando te justificas a tí mismo, y cuando te alabas, y cuando cuentas tus triunfos y los relatas, repitiendo lo que antes dijisteis a los demás, ¿Comprendes que eres vanidoso?"

El sentido de la auto-observación intima, además de permitirte ver claramente el Yo que estás disolviendo, te permitirá ver también los resultados patéticos y definidos de tu trabajo interior.

V.M. Samael Aun Weor.

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