El sutra del corazón

El sutra del corazonLa metafísica del vacío ha suscitado innumerables comentarios, brillantes especulaciones, así como un breve sutra de la Prajna-Paramita que resume, con una concisión admirable esa conquista decisiva de lo inefable llevada a cabo por los doctores del Mahayana.

El sutra del corazón es recitado cada día por los monjes budistas tibetanos y japoneses (ayer chinos) antes de comenzar sus ejercicios rituales. Lo hemos elegido para comentarlo, porque constituye el núcleo indestructible de la doctrina, el núcleo alrededor del cual gira la gran rueda de la Ley Búddhica, el Dharma.

El texto original en sánscrito, que más tarde fue traducido para que lo usaran los adeptos, es el siguiente: «GATE GATE PĀRAGATE PĀRASAGATE BODHI SVĀHĀ

¿Qué significa cada uno de esos vocablos? GATE: Literalmente «Ido». Este sutra es, de alguna manera, un testimonio y una invitación. Testimonio de una experiencia realizada, la de todos los liberados vivientes; invitación dirigida a todos los que tienen la intención de reunirse con ellos, de ir a compartir su inmensa alegría.

Generalmente, esa primera palabra está asociada con la percepción espiritual siguiente: «la forma es el vacío»; desde el momento en que nos desembarazamos de las emociones, de las pasiones, de los deseos, fuentes de conflictos psíquicos inevitables, las cosas, las formas exteriores son vaciadas de su sustancia, privadas de los afectos que las alimentan y se disgregan en la vacuidad.

GATE: la repetición sugiere ahora que «el vacío es la forma»; efectivamente, una vez que la vacuidad ha sido presentida, podríamos tener tendencia a conceptualizar la noción de vacío, pero éste no es diferente de la forma. La Sunyata es una experiencia del ser que no tiene nada en común con la «nada» de los filósofos existencialistas. Se puede vivir muy bien en la vacuidad y acomodarse a las manifestaciones exteriores tal como se presentan...

PĀRAGATE: Literalmente: «Ido más allá». Una vez que atravesamos la cortina escurecedora de los fenómenos, habiendo percibido su congénita irrealidad, obtenemos una percepción natural de ésos fenómenos: «La forma es la forma».

PĀRASAGATE: Literalmente: «Completamente expuesto, despojado». Despertados en el corazón de lo indiferenciado, nos identificamos naturalmente con el Último sujeto, hemos dejado definitivamente de objetivar las cosas en una relación sujeto-objeto: «El vacío es el vacío».

BODHI: Literalmente: «Despertado». Ya no llevamos máscaras; por más que las apariencias cambien continuamente como figuras caleidoscópicas, hemos despertado en el seno de una ecuanimidad de espíritu inalterable. Nada puede afectar nuestro ser profundo, pequeño como un grano de arena, inmenso como el cosmos.

SVĀHĀ: «¡Salvación!». No es una despedida sino una palabra condescendiente, un mensaje de esperanza: «Reúnete con nosotros en la otra orilla, donde la verdad no es diferente de las ilusiones, donde por fin el sufrimiento que nace de los deseos ha desaparecido..».

«¡IDO IDO IDO MÁS ALLÁ COMPLETAMENTE ABIERTO DESPERTADO A LA SALVACIÓN!»

Los budistas meditan incesantemente ese sutra excepcional cuya carga sugestiva es determinante para el intelecto, todavía atrapado en sus proyecciones, enfoca directamente la última realidad, abarca exactamente la experiencia liberadora de la vacuidad. "

Además de la compasión y de la vacuidad, el Mahayana ha contribuido a crear fórmulas que no se pueden ignorar y que constituyen herramientas especulativas determinantes para el pensamiento budista. J. M. Varenne "El Zen"

Es posible que en una práctica de meditación profunda, pueda la conciencia de un ser humano escaparse de entre el ego y experimentar la dicha del vacío iluminador. Es obvio que si lo consigue, trabajará con gusto sobre sí mismo, trabajará con ardor, pues habrá experimentado, ciertamente, en ausencia del ego, eso que es la Verdad. Eso que no es del tiempo; Eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Aquí les he enseñado una forma sencilla de meditar, porque hay un tipo de meditación que está dedicado a la auto-exploración del ego, con el propósito de desintegrarlo, volverlo cenizas. También hay otro tipo de meditación, que tiene por objeto llegar un día a la experiencia de lo real. Ojalá lo lograran ustedes, para que siguieran animados interiormente y trabajaran sobre sí mismos. Sin embargo, conceptúo que es necesario tener algún mantram que sirva.

El mantra que les voy a dar es muy sencillo: GATE GATE PĀRAGATE PĀRASAGATE BODHI SVĀHĀ. Este mantra se pronuncia así: gaaateeeee, gaaateeeee, paragaaateeeee, parasamgaaateeeee, booodhhhiiiiii, suaaaaa, jaaaaa . . . En nuestros corazones tiene que haber quedado grabado. Samael Aun Weor

Este mantra se pronuncia suavemente, profundamente y en el corazón. Puede también usarse como verbo silenciado, porque hay dos tipos de verbo: verbo articulado y verbo silenciado. El verbo silenciado es poderoso.

Este mantra, entiendo que abre el ojo de Dagma. Este mantra, profundo, un día los llevará a ustedes a experimentar, en ausencia del ego, el vacío iluminador. Entonces sabrán lo que es el Sunyata, entonces entenderán ustedes lo que es el Prajna-Paramita. Perseverancia es lo que se necesita, con este mantram ustedes podrán llegar muy lejos.

Conviene experimentar la gran realidad alguna vez, eso lo llena a uno de ánimo para la lucha contra sí mismo. Esa es la ventaja del Sunyata. Esa es la ventaja más grande que existe en relación con la experiencia de lo real.

Y para que hoy se aproveche la meditación y el mantram como es debido, vamos a entrar un rato en meditación con el mantra.

PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN

Ruego a todos los hermanos, pues, entrar en meditación.

Se relaja el cuerpo, totalmente, después de relajado nos entregamos totalmente a nuestro Dios interior profundo. Sin pensar en nada, únicamente recitando con la mente y el corazón el mantra completo.

La meditación debe ser honda, muy profunda, tos ojos cerrados, el cuerpo relajado, entregados completamente a nuestro Dios interior. Ni un pensamiento se debe admitir en estos instantes. La entrega a nuestro Dios debe ser total y solamente el mantram debe resonar en nuestros corazones.

  • Apaguen las luces, relajen todo el cuerpo.
  • Relajación completa y entrega total a nuestro Dios interior profundo.
  • No piensen en nada de nada, de nada, de nada, de nada...
  • Recitaré el mantra, lo repetiré muchas veces para que no se les olvide: gaaateeeee, gaaateeeee, paragaaateeeee parasamgaaateeeee, booodiiiiii, suaaaaa, jaaaaa...
  • Sigan repitiendo en sus corazones... no pensar en nada de nada... entreguémonos a nuestro Dios...
  • Siéntanse corno un cadáver... como un difunto... Samael Aun Weor "Sunyata"

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