El dios Tajín

Tajin 1Pero la cruda realidad de los hechos es esa: Que al Dios Tajín lo amarraron con el Arco Iris y lo detuvieron por allá en la profundidad del Mar. Y la leyenda dice que Doce Ancianos están vigilándolo a todas horas; y que el día en que una doncella misteriosa aparezca por ahí, trayendo nada menos que la Flor de la Vainilla y arrojándola al mar, el Dios Tajín resucitará...

¡Maravilloso todo eso! ¿No les parece? Pero si lo interpretamos a la “letra muerta”, palabra de honor que nos quedaríamos en “ayuno”, no entenderíamos “ni papa”. Obviamente, hay que saberlo entender. Pero lo grave es que la gente todo lo entiende a la “letra muerta”.

El DIOS TAJÍN, en realidad de verdad, no es otra cosa sino el mismo PROMETEO encadenado de los Griegos, nuestro propio DIOS INTERIOR. Cada cual carga al Dios Tajín allá adentro, en la profundidad de su corazoncito; no hay duda...

¿Que lanza rayos y centellas contra este triste hormiguero humano? ¡Bueno, eso sí, “ni modo”!; tiene poder sobre el Fuego, sobre los Aire, sobre las Aguas y sobre la Tierra...

Janirahadasa, el famoso Filósofo Hindú, escribió un libro que titula: “Dioses Encadenados”; dice que “dentro de cada uno de nosotros hay un Dios”, y esto nos recuerda las palabras de Jeshuá Ben Pandirá (Jesús) cuando dijo: “Dioses sois”. ¡Nos lo recordó! Así que cada uno de nosotros carga en su interior, dijéramos, al Ser, y al Ser de su Ser, que es su Dios. Entonces, ¿por qué reírnos del Dios Tajín, si está dentro de nosotros mismos?...

¿Y en cuanto al ARCO IRIS? Bien sabemos que son los Colores de la Gran Obra. Para poder resucitar al Dios Tajín, nos toca trabajar con el Mercurio de los Sabios. Obviamente, esto significa que tenemos que aprender a Transmutar la Energía Creadora; las gentes entregadas a las lascivias, a los adulterios, a las fornicaciones, no entenderían de esto “ni papa”.

La cruda realidad de los hechos es que en la Libido Sexual está la clave de todos los Poderes y la llave de todos los Misterios. Si nosotros aprendemos a Transmutar la Energía Creadora, a sublimarla (como dice Sigmund Freud en su Psicoanálisis), llegaríamos a resucitar al Dios Tajín dentro de nosotros, porque dentro de nosotros lo cargamos...

Esas aguas revoltosas del OCÉANO donde sucumbieron tantos piratas, esas aguas del Ponto, están dentro de nosotros mismos. Constituyen eso que se llama, en Química Oculta: el “Ens Séminis”, dentro del cual está el “Ens Virtutis” del Fuego... Estoy hablándoles en términos que para los profanos son incomprensibles. Bien quisiera que todos los que están aquí supieran algo de Alquimia; pero como no saben, pues, difícilmente van a entender.

Voy a tener que concretarles y hablarles como a los niñitos recién nacidos: Decirles que esas Aguas son el Ens Séminis, la Entidad del Semen que está en las Glándulas Sexuales y que si uno aprende a sublimarlas a través de la música, la poesía, la danza, el verso, etc., se transforma radicalmente... Es una forma de hablarles en serio, como para que entiendan algo, ya que en verdad no pueden entender...

En cuanto a los Alquimistas (los poquitos que haya por aquí), si alguno entiende de Alquimia, no lo sé, pues que en realidad, de verdad, sepan que mediante la Transmutación de la Libido Sexual, es decir, mediante la Ciencia Transmutatoria de Jesod-Mercurio se consigue, ciertamente, hacer renacer en uno al famoso Dios Tajín.

En cuanto a los DOCE ANCIANOS que se dice que lo están cuidando a todas horas, recordemos lo que dice la Pistis Sophía sobre eso (el libro que Jesús de Nazareth escribió en el Monte de los Olivos): Esos Doce Ancianos “son los Doce Apóstoles, las Doce Potestades, las Doce Potencias Zodiacales, Doce Partes Fundamentales de nuestro propio Ser, dentro de nosotros mismos, aquí y ahora”.

¿Que están vigilándolo? Sí, lo vigilan. Pero un día llegará en que el Dios Tajín podrá resucitar; cuando venga esa “fermosa” (como dijera Don Miguel de Cervantes Saavedra en su Don Quijote), entonces sí habrán cosas extraordinarias. Pero es precisamente con la MUJER, mediante el Amor, mediante la Transmutación de la Libido Sexual, entre la música, la escultura, la pintura y la belleza, como es posible resucitar al Dios Tajín dentro de nosotros mismos.

El tendrá que levantarse de entre ese “Océano Sagrado” que cargamos dentro; él tendrá que surgir a la existencia, maravilloso, formidable; cuando eso sea, nos convertiremos en verdaderos Superhombres, en el sentido más completo de la palabra...

Así que esa la leyenda del Dios Tajín, amarrado el pobre por allá, arrojado al fondo del Mar, es profundamente significativa. Pocos la podrían entender, a pesar de que me estoy esforzando en que ustedes la comprendan. No pienso que me están comprendiendo. Pienso que les está quedando por allá adentro en el Subconsciente, como “gallos de media noche y silbatos de policía”. Pero bueno, algo es algo; ya que no puedo hablarles a ustedes en ese lenguaje macizo, grosero, al cual están acostumbrados algunas personas.

Yo me contento con decirles lo que hay que decirles: Que el Dios Tajín no es un ídolo, como están creyendo los supercivilizados que vienen por aquí a civilizarnos a nosotros, los pobres Mexicanos. En realidad de verdad, que aquí tenemos cultura, y bastante grande, como para darle las clasesitas a los mismísimos profesores que vienen de Europa. Pero eso no lo entienden ellos, ni lo creen ellos.

Ellos pueden entender una partida de fútbol, o de béisbol o viajar en un submarino atómico, o algo por el estilo; y en el peor de los casos, lanzar una bomba de neutrones sobre una ciudad indefensa. ¡De eso sí saben ellos! Pero este Lenguaje de la Sabiduría, este Lenguaje Esotérico que usamos los Mexicanos, esto no lo entienden ni a cañonazos. Así que mis queridos amigos, debemos reflexionar un poquito en el Dios Tajín: Es una doncella la que tiene que venir a echar esa flor en el mar... ¡La FLOR DE LA VAINILLA que es tan hermosa!...

Incuestionablemente, cada vez que se trata de develar los Misterios del Sexo en las Escuelas Sagradas, se usa alguna flor. Recordemos que en la flor están los estambres y pistilos, es decir, los órganos masculinos y femeninos de la Naturaleza y del Cosmos; y si se quiere no caer en la vulgaridad, o resultar con crudezas que resultan insoportables, mejor será enseñar con una flor, aunque sea con la Flor de la Vainilla...

La Flor representa en sí misma, al LOGOS SOLAR, a nuestro Señor QUETZALCÓATL; en el mundo europeo, la Rosa significa el Logos Platónico; en el mundo asiático, la Flor del Loto sobre las Aguas de la Vida, representa lo mismo que la Flor de la Vainilla: Al Logos Solar, al Ejército de la Palabra, al Verbo de San Juan.

Vean ustedes cuán sabios eran los Totonacas con su Dios Tajín. Pero lo que estoy diciendo en estos momentos, solamente los Totonacas lo entienden. Bueno, vale la pena que ustedes traten de platicar, por ahí, con los Totonacas... Samael Aun Weor "SECRETOS ARQUEOLÓGICOS DE CEMPOALA"

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