El Árbol de la Vida

El arbol de la vidaAsí se cumplió la sentencia del Señor Jehová "Y echo pues fuera al hombre, y puso al oriente del huerto del Eden Querubines y una Espada encendida para guardar el camino del árbol de la vida".

Los dos árboles del Eden, son el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida. Estos dos árboles del huerto hasta comparten sus raíces. El árbol de la vida está representado en nuestro cuerpo físico por la columna espinal.

El árbol del conocimiento está representado por los órganos sexuales. Ambos árboles del Eden hasta comparten sus raíces. Dios puso Querubines y una espada encendida para guardar el camino del árbol de la vida.

Si el hombre hubiera podido comer de los frutos deliciosos del árbol de la vida, entonces tendríamos ahora Dioses fornicarios. Esa hubiera sido la maldición de las maldiciones. El sacrilegio más terrible. Lo imposible.

La espada flamígera de la justicia Cósmica, se revuelve encendida, amenazadora y terrible, guardando el camino del árbol de la vida. El árbol de la vida es "El Ser".

Ahora bien: debemos saber que el Intimo es nuestro Espíritu. El Ser. El Árbol de la Vida. El Intimo es el hijo muy amado del "Cristo Interno". El Cristo Interno es el rayo de donde emanó el Intimo mismo. El Cristo Interno es Uno con El Padre. Padre, Hijo y Espíritu Santo son una tríada perfecta.

De esta tríada nació el INTIMO. El Intimo está envuelto en seis vehículos inferiores que se penetran y compenetran sin confundirse formando al hombre. Todas las facultades y poderes del Intimo, son los frutos del Árbol de la Vida. Cuando el hombre regrese al Eden, podrá comer de los frutos del Árbol de la Vida.

Entonces podrá ver a Dios cara a cara sin morir, el rayo le servirá de cetro y las tempestades de alfombra para sus pies. Existen 10 oleadas de vida que se penetran y compenetran sin confundirse; esas diez emanaciones eternas son los 10 Sephirotes de la Cábala. Las 10 ramas del Árbol de la Vida. Ahora comprenderemos por qué Dios puso 10 dedos en nuestras manos.

Los 12 sentidos del hombre están relacionados con nuestra columna espinal. La columna espinal es el exponente físico del Árbol de la Vida. Los 12 sentidos, son los 12 frutos del Árbol de la Vida. Samael Aun Weor Los Misterios Mayores: Capítulo 7

El árbol de la vida por Sagrario G.E.

Una savia misteriosa alimenta el árbol de la vida. Una savia que nace en el Absoluto con sus tres estratos. Esta savia vierte su substancia divina en la copa del árbol, que es el Padre. El árbol de la vida manifiesta los atributos y cualidades de esta savia misteriosa, incognoscible y divina como lo indica la cultura hebrea. Es el camino del hombre o su esbozo, susceptible de cristalizar mediante la autorrealización.

Su expansión desde la región cero, se completa con los 10 sephirotes del Rayo de la Creación más los Klifos o partes soterradas. Sus ramificaciones conforman las 13 dimensiones. Cada una, dentro del árbol, tiene su nombre y su lugar correspondiente.

La copa o cabeza del árbol va explayándose y con cada desdoblamiento va indicando una dimensión y una cualidad, donde reina la sephira correspondiente:

La 1ª Región es la sephira de Kether ,“Atmica”, o del Padre.

La  2ª- Región de Chokmah o Búdica, el Hijo

La 3ª Región Binah. La Divina Madre o Espíritu Santo.

La 4ª- Región es la del Íntimo o Chesed el Atman inefable.

La 5ª Región Geburah. El Alma divina o Buddhi (que es femenina)

La 6ª-Tiphereth. Es el Alma Humana (que es masculina)

La 7ª- Región de Netzach o Cuerpo mental.

La 8ª- Región  de Hod o Cuerpo astral

La 9ª- Región Yesod o Cuerpo vital.

La 10ª- Región de Malkhuth o Cuerpo físico.

Cuando la savia misteriosa alimenta al árbol de la vida, las distintas partes del Ser laboran en unión y en armoniosa cooperación. Es el caso del Buda y el Cristo, dos divinos principios o aspectos del Íntimo o Chesed. Los dos líderes más grandes que han venido a la Tierra son ellos: el Buda y el Cristo. Ambos, dentro de nosotros forman el Atman-Buddhi o el Buda Íntimo. La doctrina del Buda Shakyamuni nos conduce hacia el Buda interior.

Jesús de Nazaret  nos mostró la doctrina del Cristo Íntimo. El Cristo rige la esfera de Tipheret y su doctrina está fusionada con el Hijo que da su vida por la Humanidad. Ambos Avataras entregaron a la Humanidad sus enseñanzas en dos vertientes; La externa y la interna o la exotérica y la esotérica. Donde el alma se puede procesar madurando, en etapas de crecimiento personal y autoconocimiento.

Dice el V. M. Samael A.W. que la enseñanza del futuro estará compuesta en la armonía de lo mejor del esoterismo budista y lo mejor del esoterismo crístico. Sagrario G.E.

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