El yo controla los 5 centros de la máquina humana

El “yo” ejerce control sobre los cinco centros inferiores de la máquina humana, intelecto, movimiento, emoción, instinto y sexual; los dos centros superiores del ser humano: el intelectual superior y el emocional superior, no pueden ser controlados por el “yo”, sino por la Esencia, el Budhata o Conciencia.

Si queremos disolver el “yo”, debemos estudiarlo en los cinco centros inferiores, necesitamos comprensión. Es urgente comprender las acciones y reacciones de cada uno de los cinco centros inferiores de la máquina humana. El “yo” trabaja con estos cinco centros inferiores y comprendiendo a fondo la actividad de cada uno de ellos, estamos en camino de disolver el “yo pluralizado”.

La Psicología Revolucionaria de la nueva era afirma que la máquina orgánica del animal intelectual,falsamente llamado hombre, existe en forma tricentrada o tricerebrada. El primer cerebro está encerrado en la caja craneana. El segundo cerebro corresponde concretamente a la espina dorsal con su médula central y todos sus ramos nerviosos. El tercer cerebro no reside en un lugar definido, ni tampoco es un órgano determinado. Realmente el tercer cerebro está constituido por los plexos nerviosos simpáticos y en general por todos los centros nerviosos específicos del organismo humano.

El primer cerebro es el centro pensante. El segundo cerebro es el centro del movimiento, comúnmente denominado centro motor. El tercer cerebro es el centro emocional. Está completamente demostrado en la práctica que todo abuso del cerebro pensante produce gasto excesivo de energía intelectual. Es pues lógico afirmar sin temor a dudas que los manicomios son verdaderos cementerios de muertos intelectuales.

Los deportes armoniosos y equilibrados son útiles para el cerebro motor, pero el abuso del deporte significa gasto excesivo de energías motrices y el resultado suele ser desastroso. No es absurdo afirmar que existen muertos del cerebro motor. Dichos muertos son conocidos como enfermos de hemiplejia, paraplejia, parálisis progresiva, etc. El sentido estético, la mística, el éxtasis, la música superior, son necesarios para cultivar el centro emocional; pero el abuso de dicho cerebro produce desgaste inútil y derroche de energías emocionales. Abusan del cerebro emocional los existencialistas de la nueva ola, los fanáticos del rock, los seudo artistas sensuales del arte moderno, los pasionarios morbosos de la sensualidad, etc.

Aun cuando parezca increíble, la muerte ciertamente se procesa por tercios en cada persona. Ya está comprobado hasta la saciedad que toda enfermedad tiene su base en cualquiera de los tres cerebros. La Gran Ley ha depositado sabiamente en cada uno de los tres cerebros del animal intelectual, determinado capital de valores vitales. Ahorrar dicho capital significa de hecho alargar la vida; malgastar dicho capital produce muerte.

Arcaicas tradiciones que han llegado hasta nosotros desde la noche aterradora de los siglos, afirman que el promedio de la vida humana en el antiguo continente Mu, situado en el Océano Pacífico, oscilaba entre doce y quince siglos. Con el devenir de los siglos, a través de todas las edades, el uso equivocado de los tres cerebros fue acortando la vida poco a poco. En el país asoleado de Kem, allá en el viejo Egipto de los faraones, el promedio de vida humana alcanzaba ya únicamente a ciento cuarenta años.

Actualmente (Años 1960 ó 1970) en estos tiempos modernos de gasolina y celuloide, en esta época de existencialismo y rebeldes del rock, el promedio de la vida humana según algunas compañías de seguros (En México), es apenas de cincuenta años. Los señores marxistas-leninistas de la Unión Soviética, fanfarrones y mentirosos como siempre, por ahí andan diciendo que han inventado sueros especiales para alargar la vida; pero el viejito Kruschev todavía no tiene ochenta años y tiene que pedirle permiso a un pie para levantar el otro.

Existe una ley cósmica conocida como “Igualación de las vibraciones de muchas fuentes”. La pedagogía extemporánea conduce a los alumnos y alumnas al abuso del cerebro pensante cuyos resultados ya conoce la psiquiatría. El cultivo inteligente de los tres cerebros es Educación Fundamental. En las antiguas Escuelas de Misterios de Babilonia, Grecia, India, Persia, Egipto, etc., los alumnos y alumnas recibían información íntegra directa para sus tres cerebros mediante el precepto, la danza, la música, etc., inteligentemente combinados.

Los teatros de los antiguos tiempos formaban parte de la escuela. El drama, la comedia, la tragedia, combinados con la mímica especial, la música, la enseñanza oral, etc., servían para informar a los tres cerebros de cada individuo. Entonces los estudiantes no abusaban del cerebro pensante y sabían usar con inteligencia y en forma equilibrada sus tres cerebros. Las danzas de los Misterios de Eleusis en Grecia, el teatro en Babilonia, la escultura en Grecia fueron siempre utilizados para transmitir conocimientos a los discípulos y discípulas.

Ahora, en estos tiempos degenerados del rock, los alumnos y alumnas confundidos y desorientados andan por la senda tenebrosa del abuso mental. Actualmente no existen verdaderos sistemas creadores para el armonioso cultivo de los tres cerebros. Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, sólo se dirigen a la memoria infiel de los aburridos estudiantes que esperan con ansiedad la hora de salir del aula.

Es urgente, es indispensable saber combinar intelecto, movimiento y emoción con el propósito de llevar información íntegra a los tres cerebros de los estudiantes. Resulta absurdo informar a un solo cerebro. El primer cerebro no es el único de cognición. Resulta criminoso abusar del cerebro pensante de los alumnos y alumnas. La Educación Fundamental deberá conducir a los estudiantes por la senda del desarrollo armonioso.

La Psicología Revolucionaria enseña claramente que los tres cerebros tienen tres clases de asociaciones independientes totalmente distintas. Estas tres clases de asociaciones evocan diferentes tipos de impulsos del Ser. Esto nos da de hecho, tres personalidades diferentes que no poseen nada en común ni en su naturaleza ni en sus manifestaciones. La Psicología Revolucionaria de la nueva era, enseña que en cada persona existen tres aspectos psicológicos distintos. Con una parte de la esencia psíquica deseamos una cosa, con otra parte hacemos algo totalmente opuesto.

En un instante de supremo dolor, tal vez la pérdida de un ser querido o cualquier otra catástrofe íntima, la personalidad emocional llega hasta la desesperación, mientras la personalidad intelectual, se pregunta el por qué de toda esa tragedia y la personalidad del movimiento sólo quiere huir de la escena. Estas tres personalidades distintas, diferentes y muchas veces hasta contradictorias, deben ser inteligentemente cultivadas e instruidas con métodos y sistemas especiales en todas las escuelas, colegios y universidades. Desde el punto de vista psicológico resulta absurdo educar exclusivamente a la personalidad intelectual. Samael Aun Weor

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