Katie kingP.- Cuando usted hablaba sobre los fenómenos físicos y decía que nosotros no vemos las cosas tal como son, en sí misma, francamente no entendimos el sentido de su conferencia, no entendimos su mensaje.

R.- Ciertamente, saber escuchar suele ser más difícil que saber hablar, porque tenemos dentro de nosotros un pésimo “secretario” que hace el papel de traductor. Ese “secretario” está lleno de preconceptos, prejuicios, teorías, conceptos, etc., etc., etc., y lo que escucha lo traduce exactamente de acuerdo con su criterio, y entonces, ciertamente, no se escucha al conferencista, se escucha al EGO TRADUCTOR, que es el pésimo “secretario” que en nuestro interior cargamos.

Si la mente se “abriera” a lo nuevo, si viera el presente tal cual es, y no a través del lente psicológico del pasado, o de los prejuicios, conceptos o temores, podría fácilmente entenderse al conferencista. Pero, como le digo, todos cargamos en nuestro interior un traductor que es el Ego, y que traduce todo de acuerdo con su propio criterio. Por lo tanto, es muy difícil poder escuchar sabiamente a alguien. Hasta aquí mis palabras. ¿Alguna otra persona quiere tener la amabilidad de preguntar?

P.- Siguiéndole un poco la pregunta al compañero, viene a mi mente las palabras de Aristóteles, que nos dice que “no hay, en el conocimiento, nada que no entre primero por los sentidos”. Entonces, si nosotros o por falta de instrucción, o por mala improvisación en relación con el tema tratado, en este caso de usted, no hemos entendido, o hemos comprendido muy poco, ¿quiere decir que nuestra mente no ejerce su función y que la teoría de Aristóteles no tiene sentido?.

R.- Aristóteles, incuestionablemente, dio su concepto; Aristóteles fundó la “DIVINA ENTELEQUIA”, es decir el sistema INDUCTIVO, que va de lo conocido a lo desconocido. lncuestionablemente, Aristóteles sentó su escuela, mas no podríamos aceptarlo a él como una autoridad absoluta, porque tengo entendido también existió un Platón. Si bien es cierto que Aristóteles fue discípulo de Sócrates, también es verdad que Platón fue discípulo del mismo Sócrates. Y no hay duda de que Platón, por oposición al sistema inductivo de Aristóteles, estableció su SISTEMA DEDUCTIVO NEOPLATONICO, que va de lo desconocido a lo conocido.

El sistema aristotélico se relaciona completamente con la mente sensual; quiere, mediante tal sistema, a través de sus esilogismos, prosilogismos, silogimos, etc., llevar al hombre al conocimiento de la verdad, lo cual resulta en el fondo imposible, porque como ya lo sostuvo muy sabiamente Don Emmanuel Kant, el filósofo de Keonisberg, “la Mente Sensual elabora sus conceptos de contenido mediante las percepciones sensoriales externas, y nada más, por lo que ella no puede saber, en sí misma, nada que se escape de los cinco sentidos”.

El sistema deductivo neo-platónico es superior: quiere la experiencia de LO REAL, partiendo de lo Ontológico a lo meramente psicosomático e intelectual. Platón se preocupa por abrir la Mente Interior del ser humano, y esto se puede inferir de sus obras, tales como “La República”, “Eucaritias”, etc., etc. Así pues, conceptúo que necesitamos abrir la Mente Interior, si es que queremos conocer LO REAL. Y no podríamos abrir esa Mente Interior, si no aceptamos ante todo la doctrina de la “ANIQUILACION BUDDHISTA”, o esa otra doctrina sentada por Fray Diego Molina en su famoso “QUIETISMO” de tipo más bien nirvánico, que tanto molestó a los inquisidores medievales, motivo por el cual fue encerrado en calabozo de por vida.

En todo caso, la MUERTE DEL EGO es básica, si se quiere despertar la conciencia en forma objetiva. Ahora podemos explicarnos por qué las religiones de tipo ortodoxo se preocupan, en forma específica, por la eliminación de nuestros defectos de tipo psicológico. Si nosotros eliminamos nuestros errores, si no aplazarnos el error para mañana, podemos conseguir el despertar de la Conciencia, y ésta es una verdad objetiva, fundamental. Hasta aquí mis palabras.

P.- Entonces, de acuerdo con sus respuestas, usted nos habla de un conocimiento realmente tan árido, tan difícil, que no puede llegar a pensar que los conocimientos adquiridos a través de los cinco sentidos, aún siendo pragmáticos, no sirven para nada.

R.- Es incuestionable, es obvio y no lo podemos negar jamás que el conocimiento tiene que entrar por los cinco sentidos; pero lo que quiero enfatizar aquí, en esta plática, es que no podríamos quedarnos, definitivamente, dentro de la Mente Sensual que necesitamos nosotros ir más lejos, pasar aún mucho más allá de la Mente Intermedia. Necesitamos abrir la Mente Interior, porque cualquier doctrina ya sea ésta de tipo buddhista o cristiana, nos dice que debemos eliminar nuestros defectos psicológicos.

Obviamente, si así procedemos, abrimos la Mente Interior, y la Mente Interior abierta, obviamente nos permite la experiencia directa de la verdad.

No niego que los cinco sentidos sean útiles; lo que afirmo es diferente, que en modo alguno debemos quedarnos embotellados dentro de la Mente Sensual. No niego que los conocimientos deban pasar primero por los cinco sentidos; lo que quiero, decir es que debemos hacernos conscientes de nuestros propios conocimientos, que hay técnicas, por ejemplo, en relación con la meditación, que nos permite hacernos conscientes de nuestros conocimientos, que nos permiten llevar nuestros conocimientos a la experiencia misma directa de lo real pero esos conocimientos deben filtrarse por medio de la meditación.

El paso por la pragmático no lo niego, pero deben llegar los conocimientos a la Mente Interior, y llegan aún más allá: llegan a la Conciencia; pasan más allá de la Mente Interior y llegan a la conciencia, si estudiamos y practicamos con todas las técnicas de la meditación.

Uno, por medio de las técnicas de la meditación, consigue hacerse consciente de sus propios conocimientos; pero si uno se quedara únicamente dentro de la Mente Sensual, nunca se haría consciente de sus propios conocimientos. Mas si uno se hace consciente de sus propios conocimientos, incuestionablemente, pues llega a experimentar la verdad de los mismos y eso es lo interesante: poder llegar a experimentar la verdad de tal o cual teoría, de tal o cual concepto. Y es posible cuando los conocimientos se hacen pasar, a través de la Mente Sensual y de la Mente Interior, hasta la Conciencia misma.

Esa es la cruda realidad de los hechos, pero si nosotros solamente nos quedamos dentro de la procesión de las teorías, pues jamás llegamos a experimentar la verdad de tal o cual doctrina, de tal o cual concepto. Así pues, debemos ir más lejos; debemos ir muchísimo más allá del intelecto; necesitamos hacernos conscientes de lo que estudiamos, y eso es todo.

P.- Decía usted que la Mente Interior es capaz de percibir directamente la verdad y por otra parte no niega que el conocimiento debe entrar por los cinco sentidos. Entonces, ¿Cómo es posible que haya alguien que pueda utilizar los métodos deductivo e inductivo, sin percibir nada a través de los sentidos?.

R.- Con mucho gusto daré respuesta a esa inquietante pregunta, que por cierto, entre paréntesis, está muy interesante.

En nombre de la verdad hemos de decir, hemos de volver a lo que ya dije, de las dos escuelas: la neo-platónica y la aristotélica. La es cuela aristotélica -dijimos- es INDUCTIVA, se basa en la “DIVINA ENTELEQUIA”; la neo-platónica es DEDUCTIVA. La aristotélica, o inductiva parte de lo conocido a lo desconocido; la neo-platónica es deductivo y parte de lo desconocido a lo conocido.

Esto significa que a la Mente Interior se puede llegar por dos caminos: el inductivo o el deductivo. El inductivo, como dije, parte de lo conocido a lo desconocido. Si nosotros tomamos una materia de conocimientos y la sometemos a rigurosa meditación, con el propósito de volvernos conscientes de todos, sus postulados, obviamente de la Mente Intermedia llegará hasta la mismísima Mente interior. Y aún más: podemos llevarla hasta la Conciencia, Superlativa y Transcendental del ser, y así hacernos conscientes de la materia que hemos tomado como tema de meditación.

Mas si nosotros queremos los famosos “INTUITOS”, anhelamos los “INTUITOS” de que nos hablara Don Emmanuel Kant en “La Crítica de la Razón Pura”, pues bastaría colocarnos en estado pasivo tanto en el sentido meramente intelectual como emocional para que a través de los Centros Superiores del Ser, esos mismísimos “INTUITOS” del ser, en sí mismos llegaran a la Mente Interior a través de la Conciencia.

Entonces tenemos dos flechas: una que parte desde el exterior hacia la Mente Interior, y otra que fluye desde adentro, desde la Conciencia Superlativa del Ser hacia la Mente Interior, también. Así tenemos que los dos sistemas; el inductivo y el deductivo, podrían llevarnos hasta la Mente Interior; eso es obvio y así queda explicado.

Lo interesante es tocar esa Mente Interior, que es el vehículo funcional de la Conciencia. Esto es posible pero a condición de que nosotros no nos contentáramos, únicamente, con los meros silogismos, o prosilogismos intelectuales de Aristóteles, sino que cultiváramos en una forma eficiente la técnica científica de la meditación interior profunda, porque si solamente nos contentamos con la lógica formal, analítica, o hasta con la lógica dialéctica, lo haríamos de todas maneras embotellados dentro del batallar de los antítesis característica básica de la Mente Sensual y de allí no pasaríamos, nunca llegaríamos a experimentar la verdad, de cualquier teoría o de cualquier hipótesis.

Así que, necesitamos cultivar la técnica de la meditación. Así, en esa forma, sí podríamos, mediante el sistema inductivo, llegar hasta la misma Mente Interior, partiendo de lo conocido a lo desconocido. También podríamos usar el sistema deductivo neo-platónico si mediante la misma meditación, nos colocamos en estado pasivo receptivo, vendrían los “INTUITOS” a la Mente Interior y conoceríamos la verdad.

P.- Yo pregunto: ¿alguna persona de ustedes, ha logrado abrir esa Mente Interior? ¿Alguno de ustedes es capaz de conocer un fenómeno, sin haber estudiado nada al respecto?

R.- Se dio hace poco, un caso de esos en Costa Rica. Hablando concretamente, un nativo indígena, no importa cómo se llamara, que trabajaba la Medicina en forma dijéramos, clandestina, no autorizado por la Facultad, fue, claro está, llamado por las autoridades competentes. Los médicos lo situaron en un callejón sin salida. Él dijo conocer toda la ciencia médica y toda la farmacopea habida y por haber. Un grupo de doctores trajeron distintos remedios, es decir, les quitaron los rótulos, a los distintos frascos todo lo situaron frente a frente y le hicieron preguntas. El señaló cada remedio, dio su nombre específico, su composición química, etc.

Se le hicieron insólitas preguntas sobre Anatomía, Fisiología, Patología, Biología, y las respuestas resultaron exactas. En tales condiciones, no tuvo el cuerpo médico menos que quedar asombrado y a este hombre, entiendo que se le recibió en un hospital. Allí pues se le dio oportunidad para que ejerciera su oficio de médico. Este caso es histórico y sucedió hace poco en Costa Rica. Sin embargo, el caballero aquél, el indígena aquél, era ignorante, analfabeta, y conocía toda la ciencia médica a la maravilla. Obviamente, había abierto su Mente Interior, eso es obvio de lo contrario, no podríamos nosotros dar una explicación lógica a esta cuestión.

En los Evangelios de las distintas religiones llámense cristianas, o buddhistas, o musulmanas, o como se quiera, nunca faltan “santones” “místicos”, etc., etc., etc., que se denominan “iluminados”. Tales sujetos saben mucho más que cualquiera de nosotros, los intelectuales. Por lo común, asombran a la gente de su época si leemos cuidadosamente la historia de cualquier religión del mundo, hallaremos tales casos. Podríamos nosotros aquí comportarnos como verdaderos escépticos y reírnos un poco, pero los hechos son hechos y ante los hechos tenemos que rendirnos esa es la cruda realidad. ¿Algún otro caballero, o dama, desea preguntar algo?

P.- ¿Podría afirmarse que la Psicología es lo relativo a las leyes psíquicas o leyes del alma? R.- Los mismos términos lo están indicando, ¿no?

P.- ¿Cómo dice usted, maestro? R.- Los mismos términos lo indican. Obviamente las leyes psíquicas o leyes del alma, constituyen el estudio de la Psicología.

P.- ¿Podría, por favor, ampliar un poco su explicación? R.- Pues digo yo que los mismos términos lo indican. Ya sabemos que “Logos” es “Ley”, y “Psiquis” se traduce como “Alma”. De manera que si decimos: “Ley de la Psiquis o del Alma”, pues estamos dando a la palabra “Psicología” su traducción. Ahora, lo meramente parapsicológico también está definido con el término. Recordemos el término “paralelo”, por ejemplo, o “paralela”.

Lo parapsicológico marcha, pues, en forma paralela con lo Psicológico solamente que dentro del terreno parapsicológico, se va más a fondo, se estudian ciertos fenómenos que normalmente no se estudian en Psicología se estudian aquéllos fenómenos dijéramos Psicológicos, que llamaría yo “extraordinarios”.

Dentro de lo meramente parapsicológico, podríamos incluir por ejemplo los fenómenos catalépticos; podríamos incluir hasta la hipnología misma, podríamos incluir ciertos trances místicos que se notan en algunos sujetos psíquicos receptivos. Todo ello está, dijéramos, debidamente correlacionado con lo fisiológico y hasta con lo patológico, etc., etc., etc..

P.- La Psicología moderna sí es aceptada como materia científica, mientras que la parapsicología no es considerada en la misma forma. ¿Cuál es su concepto, en este sentido?

R.- Marchan paralelas, obviamente... Este es un terreno un poquito espinoso, porque sucede que en los últimos tiempos, dentro de las diversas escuelas, ha habido cierta pugna entre la psicología y la parapsicología. Algunos han llegado a clasificar a la parapsicología de “pseudo-ciencia”, de “algo que no tiene un verdadero valor científico”, lo cual es absurdo para el sabio, o no digo solamente para el sabio, sino para los que aspiramos al real conocimiento académico; es tan importante la Psicología corno la Parapsicología. Nosotros no podemos subestimar en forma alguna ningún renglón del saber. Obviamente ninguno de nosotros es sabio, pero si amamos la cultura, amamos la ciencia, Y como personas serias que somos, no debemos subestimar ningún renglón del saber. Es mi humilde concepto.

P.- Yo opino que el problema radica en que la parapsicología no está aún perfeccionada y que las investigaciones realizadas en este campo, carecen de validez científica ¿No, lo cree usted así?

R.- He citado precisamente aquí, hoy, fenómenos parapsicológicos, con el objeto de hablar de hechos concretos y sentar diferencias. lncuestionablemente, la parapsicología por sí misma, sola, es considerada actualmente, por muchos psicólogos, como una especie de “pseudo-ciencia”. Obviamente, todavía hay muchos psicólogos que no la consideran como una “ciencia seria”. Pero yo me preguntaría, a su vez ¿si los psicólogos, a través de los siglos, no hubieran hecho estudios analíticos u observaciones, tendríamos acaso una ciencia seria? Esto ha costado mucho trabajo: llegar a tener la materia psicológica perfeccionada. Dentro del terreno de lo meramente parapsicológico digo yo, obviamente, también hay muchos que perfeccionar.

Si la parapsicología quiere llegar a convertirse, dijéramos, en una materia de tipo sólido, necesita seguir observando los fenómenos extra-sensoriales y documentándose debidamente con los elementos serios de juicios que existen, no solamente en el occidente del mundo, sino también en el mundo oriental.

Bien vale la pena que nosotros ahondaremos dentro de los textos Sánscritos, que estudiásemos todos esos fenómenos de los Derviches del Turquestán Derviches extraordinarios: que investigaremos profundamente la gran Tartaria, donde existe documentación extraordinaria sobre fenómenos parapsicológicos. ya, con tales documentos así, como tales observaciones, estoy seguro de que podría ser la parapsicología contemporánea transformada totalmente y venir a ser una materia formidable de estudio. En todo caso, los datos que hasta ahora tiene la parapsicología, resultan formidables, extraordinarios, no podemos nosotros echarlos en el caso del olvido. Me parece que ha llegado la hora de continuar nuestras investigaciones.

P.- Aún estando la Parapsicología en estado embrionario. ¿Podría considerarse como una ciencia?

R.- La parapsicología es una ciencia. Si no ha llegado la parapsicología a la, perfección, es otra cosa. Algún día, a base de rigurosas observaciones y estudios analíticos de fondo, llegará la Parapsicología a ser una maravillosa ciencia, perfecta. Hoy por hoy, no negamos que la Parapsicología se encuentra en estado embrionario, jamás podríamos negarlo, pero puede desarrollarse mediante la observación y el estudio.

P.- Si los fenómenos parapsicológicos que hasta los momentos se han observado, resultan contundentes y definitivos, ¿por qué, entonces, les niegan validez, incluso científica?

R.- Bueno, incuestionablemente, no pueden ser negados los fenómenos parapsicológicos. Esta vez me remito, exclusivamente, a la cuestión “fenómeno”... Que un sujeto, por ejemplo, en estado de hipnosis, diga lo que está sucediendo a cinco kilómetros de distancia y que eso que él diga, está sucediendo realmente y quede debidamente comprobado, por la observación exacta es un fenómeno que nadie puede negar ¿Qué se logró la materialización, por ejemplo, de “un algo”, no importa el nombre que le demos a ese “algo”, en un Laboratorio, como es el caso de Eusapia Paladino, de Nápoles, o el de William Crookes, el eminente físico? Es un fenómeno parapsicológico que no puede ser negado. De manera que los fenómenos extrasensoriales, en el fondo son Parapsicológicos, y si resultan exactos, pues constituyen naturalmente elementos de estudio muy serios.

Obviamente, con tales datos analizados y rigurosamente estudiados se puede enriquecer la parapsicología, y se enriquecerá cada vez más. Ahora, lo que faltaría saber es desde qué ángulo nos vamos nosotros a colocar para enjuiciar estos fenómenos.

Podríamos enjuiciarlos desde un terreno meramente psicológico, podríamos enjuiciarlos desde el punto de vista exclusivamente materialista; pero en este caso, la dialéctica materialista fallaría ante fenómenos parapsicológicos exactos. Obviamente, si no nos colocamos desde un ángulo juicioso, desde un ángulo preciso, para enjuiciar esta clase de elementos, incuestionablemente iríamos al fracaso, no podríamos elaborar una real ciencia parapsicológica. En todo caso, si bien es cierto que la Psicología es grandiosa, que es una ciencia extraordinaria, no podemos negar también que la Parapsicología está avanzando a pasos agigantados y que un día llegará a construir una cátedra preciosa. Ese es, pues, mi concepto.

Distinguidos caballeros y damas: como quiera que ya se nos ha hecho tarde, les doy las gracias por haber asistido a esta plática, y en forma muy juiciosa, les invito a nuestros estudios. Allí estaremos para recibirlos. Tenemos alrededor de unas setenta obras, material didáctico Suficiente como para sus estudios. ¡Muy buenas noches! Samael Aun Weor Fenómenos parapsicológicos Preguntas y Respuestas Respuestas de Samael Aun Weor.  Fenómenos parapsicológicos Para ver la conferencia hacer CLICK aquí

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